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El saqueo de los recursos petrolíferos de Irak quedará sancionado por ley de forma inminente

El lobo mostró la patita

Fuentes: The Independent

Traducido para Rebelión por LB.

Las descomunales reservas de crudo de Irak, las terceras del mundo, están a punto de ser entregadas a las compañías petrolíferas occidentales para su explotación a gran escala al amparo de una controvertida ley que se espera sea presentada al parlamento irakí dentro de unos días.

El gobierno usamericano ha participado en la redacción de la ley, un borrador de la cual ha llegado a manos de The Independent on Sunday. La ley daría a grandes compañías petrolíferas como BP, Shell y Exxon contratos de 30 años para extraer crudo irakí y permitiría que intereses petroleros extranjeros realizaran operaciones a gran escala en el país por primera vez desde la nacionalización de la industria del petróleo irakí en 1972

Las desorbitadas ganancias potenciales para las firmas occidentales darán munición a los críticos que afirman que la guerra de Irak se emprendió a causa del petróleo. Apuntan a declaraciones tales como la del vicepresidente usamericano Dick Cheney, quien en 1999, mientras todavía era ejecutivo jefe de la compañía de servicios petroleros Halliburton, afirmó que el mundo iba a necesitar 50 millones de barriles adicionales al día para el 2010. «¿Y de dónde va a salir ese petróleo? (…) Oriente Medio, con dos tercios del petróleo mundial y al menor costo, sigue siendo el lugar donde está el premio«, dijo.

Ejecutivos y analistas de la industria petrolera afirman que la ley, que permitiría a las compañías occidentales embolsarse hasta tres cuartos de beneficios en los primeros años, es la única forma de volver a poner en pie a la industria petrolera irakí tras años de sanciones, guerras y pérdidas de expertise. Pero que se operará a base de «acuerdos de distribución de beneficios» («production-sharing agreements» o PSAs), una fórmula muy poco frecuente en Oriente Medio, donde la industria petrolífera en Arabia Saudita y en Irán, los dos mayores productores del mundo, está controlada por el Estado.

Los oponentes [a la nueva legislación] dicen que Irak, donde el petróleo representa el 95% de la economía, está siendo obligado a ceder unas cotas de soberanía intolerables.

Cuando en el 2003 Tony Blair presentó su moción parlamentaria para entrar en la guerra, rechazó el «falso argumento» de que «deseamos apoderarnos» de los ingresos petrolíferos de Irak. Blair dijo que el dinero [del petróleo] debería ser colocado en fondos de fideicomiso controlados por la ONU y utilizados para provecho de los irakíes, pero la idea no dio ningún fruto. Ese mismo año, Colin Powell, a la sazón Secretario de Estado usamericano, dijo: «Cuesta un montón de dinero librar esta guerra. Pero el petróleo de los irakíes pertenece a los irakíes; es su riqueza y será utilizada para su beneficio. Así que no lo hicimos por el petróleo«.

Los partidarios [de la ley] ]dicen que la cláusula que permite a las compañías petrolíferas llevarse hasta el 75% de los beneficios durará hasta que amorticen los costes iniciales de perforación, tras lo cual pasarían a llevarse alrededor del 20% de todos los beneficios, según fuentes de la industria en Irak. Ahora bien, ese volumen de beneficios representa el doble de lo que por término medio gana la industria petrolera en contratos semejantes.

Greg Muttitt, investigador de Platform, un grupo de derechos humanos y medioambientales dedicado a realizar el seguimiento de la industria petrolífera, dijo que se le está pidiendo a Irak que durante los próximos 30 años pague un precio desorbitado debido a su inestabilidad actual. «Van a perder de forma masiva«, explicó, «porque en estos momentos carecen de la capacidad para negociar un contrato favorable«.

Se espera que el viceprimer ministro irakí Barham Salih, que preside el comité del petróleo de Irak, haga pública hoy mismo la nueva legislación. «Significa rescribir toda la industria petrolífera irakí para adecuarla a un estándar moderno«, declaró Khaled Salih, portavoz del Gobierno Regional Kurdo, participante en las negociaciones. El Gobierno irakí confía en tener la ley aprobada para marzo.

Se dice que varias grandes compañías petrolíferas han enviado equipos a Irak en los últimos meses para cabildear contratos antes de que la nueva ley entre en vigor, pero es improbable que las grandes firmas inviertan hasta que la violencia en Irak amaine.

James Paul, director ejecutivo del Global Policy Forum, el observatorio internacional de monitoreo de Gobiernos, dijo: «No es exagerado afirmar que la inmensa mayoría de la población [irakí] se opondría a esta ley. Llevarla adelante a pesar de todo, y tras un debate mínimo en el parlamento irakí, supone en realidad echar más gasolina al fuego«.

Vince Cable, portavoz del Tesoro del Partido Demócrata Liberal y antiguo economista jefe de la Shell, sostuvo que era crucial que cualquier contrato garantizara la provisión de fondos para la reconstrucción de Irak. «Es absolutamente vital que los beneficios de la industria petrolífera se destinen al desarrollo de Irak y que se vea que son utilizados para tal fin«, dijo. «Aunque tiene sentido colaborar con inversores extranjeros, es muy importante que las condiciones sean vistas como equilibradas«.

Texto original:

http://news.independent.co.uk/world/middle_east/article2132569.ece