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Llamamiento mundial a los movimientos anti-guerra y anti-ocupación

¡Apoyen a Iraq!

Fuentes: http://www.brussellstribunal.org

Una década de guerra y ocupación no ha podido derribar la voluntad del pueblo iraquí de restaurar su independencia nacional. Los intentos de EEUU de imponer su dominio sobre Iraq han fracasado gracias a la continua resistencia de los iraquíes y su oposición a la subyugación. El proceso político impuesto por la ocupación ha producido […]

Una década de guerra y ocupación no ha podido derribar la voluntad del pueblo iraquí de restaurar su independencia nacional. Los intentos de EEUU de imponer su dominio sobre Iraq han fracasado gracias a la continua resistencia de los iraquíes y su oposición a la subyugación. El proceso político impuesto por la ocupación ha producido una división sectaria y étnica como resultado de una política deliberada que ha pretendido debilitar e, incluso, destruir la identidad nacional de lo que una vez fue el país más desarrollado del mundo árabe. A pesar del fracaso del plan de EEUU de reconfigurar Oriente Próximo, continúa hablando de dividir al país en tres como último recurso para garantizar el control sobre los recursos petroleros de la zona.El régimen de Maliki, concebido como el guardián de los intereses de EEUU bajo las condiciones impuestas por la constitución y decretos de Bremer, ha demostrado su incapacidad de materializar ninguna de las aspiraciones y esperanzas de alcanzar la paz y la autodeterminación de pueblo iraquí.

Amplios sectores de la población siguen oprimidos o encarcelados, al igual que son excluidos de participar en la toma de decisiones que determinan el destino de su país. Los políticos corruptos y el llamado parlamento de la Zona Verde han continuado sirviendo a los intereses de las potencias extranjeras en lugar de a los de los iraquíes. Estos políticos no tienen ningún papel que desempeñar en la lucha por traer la paz y la reconciliación a Iraq.

Millones de iraquíes participan hoy de un levantamiento contra el régimen títere de Bagdad. Grandes zonas del país han sido liberadas del control de las fuerzas de Maliki. Los intentos de retratar el levantamiento como si se tratara de una lucha sectaria entre sunníes y chiíes están condenados al fracaso. El conflicto de Iraq no es una disputa regional en Oriente Próximo, los iraquíes no permiten que su lucha legítima sea utilizada como peón para los propósitos imperialistas y sus conspiraciones contra ellos o sus vecinos. Los rebeldes que lideran su continuada resistencia encarnando el espíritu y las aspiraciones del pueblo de Iraq, han dejado claro que quieren mantener relaciones normales con sus vecinos basadas en el estricto respeto y en la adhesión a los principios de no injerencia, este es una posicionamiento político firme respaldado por los movimientos de solidaridad.

La prensa occidental ha calificado falsamente esta revuelta de ser una insurgencia terrorista liderado por grupos históricamente vinculados al-Qaeda. El portavoz del Consejo Militar de la Revolución ha dejado claro que no tienen ninguna relación organizativa ni unidad política con estas fuerzas, como el Estado Islámico de Iraq y el Sham (EIIS) que abogan por el terror, intolerancia y el sectarismo en su lucha por derrocar a Maliki y sus secuaces. Estos grupos, aunque numéricamente estén limitados, cuentan con la financiación y apoyo de fuerzas externas, produciendo más caos y destrucción en lugar de propiciar las condiciones y los esfuerzos requeridos para una verdadera reconciliación entre las distintas fuerzas nacionales que han de trabajar conjuntamente para recuperar la paz y la independencia. La lucha está ahora centrada en el derrocamiento de su principal enemigo, la mafia de Maliki.

El pueblo iraquí ha sufrido inmensamente a consecuencia de la invasión y de sus secuelas. Para la mayoría de los iraquíes las condiciones de vida materiales se han deteriorado hasta tal punto que solo una amplia unidad de base de las clases empobrecidas, y de lo que queda de las clases medias, puede avanzar en la construcción de la unidad nacional para devolver su país al curso del desarrollo social y económico.

Los intentos de EEUU de interferir políticamente o militarmente, así como el apoyo a sus aliados y enemigos para implicarse en la resolución del conflicto iniciado por la invasión ilegal, solo pueden producir un número aún mayor de víctimas civiles y mas destrucción, algo a lo que todos los movimientos anti-guerra han de oponerse, lo cual incluye el envío oficial de asesores estadounidenses así como la intervención no oficial de otras fuerzas, tales como las brigadas de Al Quds para defender al abatido régimen. El Consejo Militar de los combatientes rebeldes establecido en setenta localidades, es la única fuerza capaz de liderar la lucha que culmine con la formación de un gobierno provisional que inicie un proceso constituyente, llevar a cabo elecciones democráticas y la reconstitución del ejército nacional iraquí que pueda garantizar la paz y la estabilidad y proteger las fronteras de Iraq.

¡Apoyen a la lucha del pueblo iraquí para liberar finalmente su país, para un Iraq unido, independiente, democrático y no sectario! ¡No al proceso político divisivo e impuesto por EEUU! ¡Detengan todas intervenciones, estadounidenses y extranjeras, en Iraq!

Fuente original: http://www.brussellstribunal.org/article_view.asp?ID=1604