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La cifra, "alta y sorprendente", afirma analista en Washington; casi 5 mil 400 heridos

Han muerto más de mil soldados de EE.UU y sus aliados desde que invadieron Irak

Fuentes: La Jornada

Más de mil soldados de Estados Unidos y sus aliados han muerto hasta hoy desde que invadieron Irak, el 20 de marzo de 2003, según cifras dadas a conocer por el Pentágono, mientras al continuar los ataques de la resistencia tres iraquíes, entre ellos un niño de seis años, murieron en Bagdad y Samarra. El […]

Más de mil soldados de Estados Unidos y sus aliados han muerto hasta hoy desde que invadieron Irak, el 20 de marzo de 2003, según cifras dadas a conocer por el Pentágono, mientras al continuar los ataques de la resistencia tres iraquíes, entre ellos un niño de seis años, murieron en Bagdad y Samarra.

El fallecimiento este viernes de un soldado estadunidense herido la noche del jueves en Bagdad elevó a mil dos el número de bajas, al tiempo que la cifra de heridos se aproxima a 5 mil 400, de acuerdo con el Pentágono.

De los muertos hasta este viernes, 882 son soldados estadunidenses, 60 británicos, 19 italianos, 11 españoles, siete ucranianos, seis búlgaros, seis polacos, tres eslovacos y dos tailandeses, mientras que Dinamarca, Holanda, Estonia, Hungría, Letonia y El Salvador han perdido un militar cada uno.

Marcus Cobin, analista del Centro para Información de Defensa con sede en la capital estadunidense, manifestó que para él la cifra de bajas «es alta y sorprendente. Es todo un logro para los atacantes que hayan podido matar y herir a tantos soldados estadunidenses y de otras fuerzas».

Entre mayo de 2003 y fin de junio de 2004, cuando las fuerzas aliadas transfirieron la autoridad al gobierno interino iraquí, la coalición tuvo 800 bajas, de las cuales 715 fueron estadunidenses y 58 británicas. Desde el 29 de junio, cuando asumió funciones el gobierno interino, los aliados perdieron 28 soldados, de los cuales 26 eran estadunidenses y dos de otros países.

Según el Proyecto Cuenta de Bajas de la Coalición en Irak, un grupo privado, los meses con mayores números de bajas para los invasores fue noviembre de 2003, cuando murieron 110 soldados, y abril pasado, con 140.

En el terreno, un niño de seis años murió y tres personas resultaron heridas debido a tiros de mortero que cayeron hoy cerca de un hotel céntrico en Bagdad. Otros dos iraquíes perdieron la vida y uno resultó herido debido a que el impacto de dos morteros ocurrió en la zona industrial de Samarra, al norte de Bagdad, según fuentes médicas.

A su vez, un grupo de extremistas retenía a un filipino y dos búlgaros para presionar en sus demandas: el retiro de las tropas de Manila y que las fuerzas encabezadas por Estados Unidos liberen a prisioneros iraquíes.

Bulgaria, que ha contribuido con 470 soldados a la fuerza multinacional estadunidense en Irak, prometió no ceder a las demandas hechas por los secuestradores de Ivailo Kepov y Georgi Lazov.

El jueves, un grupo dirigido por el jordano Abu Mussab Zarqawi, acusado de tener vínculos con Al Qaeda, advirtió que mataría a los búlgaros en 24 horas si las fuerzas estadunidenses no liberaran a los prisioneros iraquíes.

En tanto, la familia del conductor filipino Angelo de la Cruz, que también se encuentra secuestrado, pidió al gobierno de Manila que lo devuelva a casa, mientras diplomáticos intentaban contactar con los extremistas que amenazan con decapitarlo.

Por lo pronto, un grupo armado hasta ahora desconocido, que se hace llamar Seif Alá (la espada de Dios), amenazó con matar a Zarqawi, al que acusó de ser partidario del derrocado presidente iraquí Saddam Hussein, informó Al Jazzeera, que emitió un video.

El 6 de junio, otro grupo armado, Movimiento de la Salvación, también amenazó en un video difundido por Al Arabiya con matar a Zarqawi.

En tanto, Wasif Ali Hassun, el marine estadunidense de origen libanés que estaba desaparecido en Irak desde el 21 de junio, llegó hoy a la base aérea de Estados Unidos de Ramstein, oeste de Alemania, informó uno de los portavoces de la base, que pidió el anonimato.

Hassun, quien estuvo desaparecido en Irak y luego reapareció en Líbano, tras haber estado aparentemente secuestrado, se encuentra ahora «bajo control militar», señaló por su parte el Pentágono, que agregó: «las circunstancias respecto a su paradero entre el 19 de junio y el 8 de julio están bajo investigación».