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La morgue de Bagdad no da abasto

Fuentes: IPS

Mientras las operaciones de seguridad de las fuerzas de ocupación, el enfrentamiento entre comunidades religiosas y la criminalidad recrudecen en Iraq, la morgue central de Bagdad se ve desbordada de cadáveres. La morgue recibe al menos 60 cuerpos por día, y a veces más de 100, dijo a IPS un empleado del organismo que solicitó […]

Mientras las operaciones de seguridad de las fuerzas de ocupación, el enfrentamiento entre comunidades religiosas y la criminalidad recrudecen en Iraq, la morgue central de Bagdad se ve desbordada de cadáveres.

La morgue recibe al menos 60 cuerpos por día, y a veces más de 100, dijo a IPS un empleado del organismo que solicitó reserva de su identidad.

«El promedio probablemente está en el entorno de 85», señaló una mañana, a mediados de este mes, mientras gran cantidad de personas esperaban fuera del edificio que les permitieran ingresar para reconocer a sus seres queridos entre los muertos.

Los familiares de un hombre llamado Ashraf, que había sido capturado por la policía iraquí el 16 de febrero, buscaron con ansiedad en el archivo de fotografías digitales de la morgue. Allí encontraron su rostro sin vida.

«Sus dos hijos fueron asesinados cuando él fue detenido», dijo su tío Aziz, de 50 años. «Ashraf era un albañil que sólo intentaba hacer su trabajo. Ahora vemos lo que nuestra nueva democracia ha hecho con él.»

Aziz supo que la policía iraquí llevó el cuerpo de Ashraf a la morgue el 18 de febrero, dos días después de su secuestro. Las fotografías mostraban heridas de bala en la cabeza y marcas de golpes en el rostro. Al parecer, ambos brazos estaban, y tenía el pecho destrozado de perforaciones.

Un informe publicado el 29 de octubre de 2004 en el periódico médico británico The Lancet calculó que «alrededor de 100.000 muertes o más» fueron causadas por «excesos» desde la invasión a Iraq, a cargo de una coalición encabezada por Estados Unidos en marzo de 2003.

En una actualización del estudio publicada el 8 de febrero, Les Roberts, su principal autor, dijo que la cifra correcta de muertes de civiles iraquíes podía haber llegado para ese entonces a 300.000.

Tales estimaciones coinciden con la información obtenida por IPS en la morgue de Bagdad.

El funcionario de la morgue dijo que los cuerpos no reclamados luego de 15 días de recibidos son transferidos a la administración de cementerios, que se encarga de catalogarlos. Luego, son enterrados en el cementerio de Najaf.

Mientras el empleado de la morgue hablaba con IPS, llegaron al edificio tres camionetas de la policía iraquí, cada una de ellas cargada con 10 cadáveres.

«Desde el 1 de febrero hasta el 31 de marzo hemos enterrado 2.576 cuerpos de Bagdad», dijo a IPS un funcionario administrativo del cementerio.

Las solicitudes de entrevista con funcionarios de la administración de la morgue de Bagdad formuladas por IPS fueron rechazadas por «razones de seguridad».

Varios estudios independientes dejan en evidencia la gran cantidad de muertes civiles como consecuencia de la ocupación.

La organización humanitaria Iraqiyun, vinculada con el partido político del presidente interino Ghazi al-Yawar, informó el 12 de julio de 2005 que desde la invasión se habían producido 128.000 muertes violentas.

Iraqiyun aseguró que sólo había contado los fallecimientos confirmados por familiares de las víctimas y que había omitido gran cantidad de personas que, simplemente, desaparecieron sin dejar rastros.

Otra organización, Kifah del Pueblo, involucró a cientos de académicos y voluntarios en una encuesta realizada en coordinación con «sepultureros de todo Iraq».

Para el sondeo también se recogió información en hospitales y de «miles de testigos de incidentes en los que civiles iraquíes fueron muertos por fuego estadounidense».

El proyecto fue abandonado, pues un investigador fue capturado por rebeldes kurdos y entregado a las fuerzas estadounidenses. Nunca se lo volvió a ver.

Pero en menos de dos meses de trabajo Kifah del Pueblo documentó alrededor de 37.000 muertes violentas de civiles hasta octubre de 2003.

Sólo la morgue central de Bagdad contabiliza aproximadamente 30.000 cadáveres al año. A esa cantidad habría que sumar otros grandes números: los cuerpos conducidos a las morgues de ciudades como Basora, Mosul, Ramadi, Kirkuk, Irbil, Najaf y Karbala.