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'Una religión en busca de Dios' incluye un ensayo inédito y casi 100 artículos

Montalbán diserta sobre el fútbol en un libro póstumo

Fuentes: El Periódico

Casi un centenar de artículos escritos por Manuel Vázquez Montalbán sobre el fútbol como fenómeno económico y social, publicados entre 1969 y el 2003, verán de nuevo la luz en un libro que llegará a las librerías en marzo próximo. Fútbol. Una religión en busca de Dios es el último proyecto que el escritor dejó […]

Casi un centenar de artículos escritos por Manuel Vázquez Montalbán sobre el fútbol como fenómeno económico y social, publicados entre 1969 y el 2003, verán de nuevo la luz en un libro que llegará a las librerías en marzo próximo. Fútbol. Una religión en busca de Dios es el último proyecto que el escritor dejó pendiente a su muerte, ocurrida en el aeropuerto de Bangkok el 18 de octubre del año pasado.
La idea del libro, que publicará Debate, surgió hace unos cuatro años, cuando esta editorial propuso a Vázquez Montalbán recopilar sus artículos sobre fútbol y darles tratamiento de ensayo. El escritor dio prioridad a proyectos en marcha –Erec y Enide, La Aznaridad y los dos volúmenes de Milenio de Carvalho–, pero fue recopilando los artículos y dándoles un cierto orden. A partir de este incipiente trabajo, Daniel Vázquez Sallés, hijo del escritor fallecido, ha hecho la selección y la edición definitiva que ahora verá la luz.
Una religión en busca de Dios, de unas 350 páginas, tiene dos partes bien diferenciadas. La primera incluye la actualización de un ensayo inédito en España que fue publicado en Italia por la editorial Frassinelli en 1998. El texto teoriza en torno al fútbol, hace un recorrido histórico y profundiza en las imposiciones del mercado y las multinacionales que han convertido este deporte en una especie de religión, y a los futbolistas en dioses con etiquetas comerciales.
La segunda parte agrupa artículos publicados, básicamente, en Triunfo, EL PERIÓDICO y El País, ordenados por temas y, cuando esa primera clasificación lo ha permitido, por fechas de aparición. Los artículos se dividen en dos bloques: el primero dedicado a la confrontación Barça-Madrid, y el segundo, a fenómenos que el fútbol ha ido dejando a modo de lastre.
El subtítulo El Barça, más que un club o más que una inmobiliaria analiza la realidad concreta de esta entidad, el nuñismo, la época de Cruyff, la globalización y los problemas de identidad. Sobre el Madrid hay ocho artículos –de Mendoza a Zidane–, y sobre la rivalidad entre los dos clubs, –Barça – Real Madrid: por los siglos de los siglos–, otros 20, que llegan, no podía ser de otra manera, hasta la traición de Figo. En la parte final del libro encuentran su espacio Pablo Porta, José María García, Jesús Gil, las tragedias ocurridas en campos de fútbol y el terror creado en los estadios por los grupos ultras.

CRÍTICO APASIONADO
Vázquez Montalbán fue uno de los primeros intelectuales en demostrar que se podía escribir de fútbol con inteligencia y sin que ello supusiera un menoscabo para el prestigio del autor. Sus primeros artículos marcaron la pauta a la hora de comentar un encuentro concreto o situaciones generales. Vázquez Sallés resume el estilo de su padre como carente de dogmatismo, «inteligente y crítico apasionado».
Fueron aquellos viejos carteles pegados en paredes y comercios para anunciar los partidos del domingo los que dispararon los primeros amores por los colores del Barça. Recuerda el hijo que el novelista fallecido, vecino de Les Corts, acudía a los partidos con el carnet de su esposa, Anna Sallés, y del padre de ésta, socio desde 1948. Tras los partidos, no era raro que los comentarios sobre la victoria o la derrota se prolongaran en el domicilio, con la asistencia de Borja de Riquer, Josep Fontana, Jordi Solé Tura, Miquel Barceló o Josep Termes, tertulianos con los que, era inevitable, se alternaban el fútbol y la política.
Un Vázquez Montalbán vivo no habría perdido la ocasión de analizar la desbandada de Camacho y las últimas derrotas del Madrid. ¿A quién hubiera dedicado su escrito? «Se hubiera divertido mucho, seguro –añade el hijo– y el destinatario de su sátira habría sido Florentino Pérez y su obsesión por convertir el fútbol en negocio y a los futbolistas en exhibidores publicitarios».