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Reseña del último libro de Eduardo Galeano "Espejos"

Montañas de la historia

Fuentes: Rebelión

«…No se puede recordar con memoria ajena. Los hombres registrarán, pero no recordarán. Repetirán, pero no vivirán. Se enterarán de muchas cosas, pero no conocerán ninguna.» De «Escribir no» «Espejos». Eduardo Galeano. El libro de Eduardo Galeano «Espejos» es una cadena de montañas históricas, unas de fácil acceso y otras son verdaderos paredones, notas a […]

«…No se puede recordar con memoria ajena. Los hombres registrarán, pero no recordarán. Repetirán, pero no vivirán. Se enterarán de muchas cosas, pero no conocerán ninguna.» De «Escribir no» «Espejos». Eduardo Galeano.

El libro de Eduardo Galeano «Espejos» es una cadena de montañas históricas, unas de fácil acceso y otras son verdaderos paredones, notas a veces ligeras y las más son asuntos que gravitan en nuestras conciencias. Y por qué no señalar algo que el lector echa en falta, un comentario sobre el reinado de España, Borbón como los primeros que se instalaron aquí y comerciaban con esclavos, el de hoy impuesto por Franco y además con la condición de no asumir responsabilidad alguna ante ninguna ley de la situación que vivimos. De Franco sí hace varios comentarios, como de Bush, pero ya no se si hablar de estos personajes en seco es lo que se debe hacer, lo sabido, lo tópico, no gana la atención de nadie. Pero en el libro nos muestra una historia de las mujeres por culturas, nos advierte de las grandes limitaciones del pensamiento que hoy prevalece, de su falta de profundidad y de los prejuicios que conlleva; también nos invita a adentrarnos en el surgimiento de las razas y del racismo, en las diversas formas de entender la unión de mujeres y hombres, del Peloponeso en guerra de hombres, y las mujeres que hicieron huelga de piernas cerradas, como cuenta Aristófanes en su obra «Lisistrata», traza la historia del robo, por los ingleses, de los monumentos griegos, ahora se contemplan en Londres, los cristianos cortando los penes de las estatuas griegas, la historia de Safo y la iglesia católica que mandó quemar sus libros, también un pequeño texto titulado «Fundación de la inseguridad ciudadana» en el que se observa de dónde nace la susodicha inseguridad y quién la difunde en defensa de sus intereses, comienza diciendo: «La democracia griega amaba la libertad, pero vivía de sus prisioneros. Los esclavos y las esclavas labraban tierras, abrían caminos, excavaban montañas en busca de plata y de piedras, alzaban casas, tejían ropas, cosían calzados, cocinaban, lavaban, …» la división social, la mayoría dedicada a enriquecer a unos pocos , y se abren paso una serie de textos sobre la inseguridad ciudadana que no se deben dejar de leer.

Tampoco puede quedar sin vincular con lo anterior la historia de Hipatia, o la historia de Aixa, esposa de Mahoma, y la de los odios entre sunitas y chiítas, bañarse o no bañarse y los mandones cristianos tan contentos con la mugre se dedicaban a destruir los baños públicos creados por los árabes, reinas y reyes que cuando más se lavaron una vez en toda su vida y por mandamiento médico, la educación de los niños a base de tormentos con el fin de que aprendiesen la lección y luego sirviesen como nuevos transmisores. Encontramos la construcción de la fe, los mercenarios, la guerra santa, la vida perseguida de Leonardo, los homosexuales en Venecia, las visiones del Bosco, la condena divina del conocimiento, Goya pintando al Borbón Fernando 7º, a otro Borbón, Felipe 5º pilló trono «en Madrid se hizo traficante de negros. Firmó contrato con la Compagnie de Guinee, francesa, y con su primo, el rey de Francia. El contrato otorgaba a cada monarca el 25 % de las ganancias por la venta de cuarenta y ocho mil esclavos en las colonias españolas de América durante los diez años siguientes, y establecía que el tráfico debía realizarse en buques católicos, con capitanes católicos y marineros católicos.

Doce años después, el rey Felipe firmó contrato con la South Sea Company, inglesa, y con la reina de Inglaterra.

El contrato otorgaba a cada monarca el 25% de las ganancias por la venta de ciento cuarenta y cuatro mil esclavos en las colonias españolas de América, durante los treinta años siguientes, y establecía que los negros no podían ser viejos ni defectuosos, que debían tener todos los dientes y llevar en lugar visible los sellos de la corona española y de la empresa británica marcados a fuego.

Los propietarios garantizaban la calidad del producto.» Vaya con los Borbones.

Pueden continuar leyendo sobre el tema en otros pequeños textos. La consecuencia fue que África y Sudamérica cambiaron el rumbo de su Historia con la llegada de los blancos y el establecimiento del poder monárquico.

«Las pateras, barquitos mamarrachos que la mar devora, son nietas de aquellos navíos negreros» se nos dice en otro texto. Rebeliones y más rebeliones de esclavos que fueron en lucha por su libertad. Oro, plata,… de México, Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador,…

Lea algunos anuncios publicados en los periódicos de Uruguay en 1830: «Se vende muy barato un negro zapatero.» «Se vende una criada recién parida, propia para ama.» «Se vende una negra joven, de 17 años, sin vicios.» Estos que anuncian son los amigos del orden, de la seguridad; por qué no miramos directamente a los ojos a los actuales dueños de la vida de la mayoría, sin remilgos, veríamos lo que piensan de todos nosotros.

Revolución francesa, independencias coloniales a manos de bandidos en muchos casos, y Simón Rodríguez, maestro de Bolivar, enseñando por los caminos a las buenas gentes: «Sobre la independencia. …» «Sobre el colonialismo mental:…» «Sobre el colonialismo comercial:…» «Sobre la educación popular: Mandar recitar de memoria lo que no se entiende, es hacer papagayos. Enseñen a los niños a ser preguntones, para que se acostumbren a obedecer a la razón: no a la autoridad como los limitados, ni a la costumbre como los estúpidos.»

Y Mark Twain, escritor de «Tom Sawyer», «Las tres erres», …, dirigente de la Liga Antiimperialista sustituyó las estrellas de la bandera yanqui por calaveras. La fundación de Hollywood, el Kukusklan, el arte, la novela moderna.

Los alemanes nazis esterilizan a cientos de miles de alemanes no nazis, cámaras de gas, asesinatos en masa de gentes de izquierda, de gitanos, de judíos, de homosexuales,…

En España golpe de Estado fascista para reinstaurar la monarquía borbónica y el capitalismo, » ¿Y si eso significa fusilar a media España? «, le pregunta a Franco un periodista, y Franco contesta: «-Cueste lo que cueste.» Así es como se impuso al pueblo trabajador lo que el pueblo trabajador había rechazado.

Y Rosario la Dinamitera. Las Brigadas Internacionales en defensa del orden elegido por el pueblo, y las cárceles y el trabajo esclavo. Y los juicios farsa que la Ley de la Memoria Histórica quiere hacer pasar por válidos: «… Dirigiéndose al ujier, el juez, Alfonso Hernández Pardo, ordena: – Que pase el condenado.»

Brech, Mao, Che Guevara, Fidel, …, alguna parece demasiado breve, otra superficial y con repetición de la propaganda vertida por la misma derecha, también los del lado oscuro, pero no los voy a poner excepto a Bush que dice que «Irak estaba a punto de aniquilar el mundo con sus armas de destrucción masiva, las armas más letales jamás inventadas», y sólo espero que a él y a los que emprendieron con él la guerra los juzgue el Tribunal Internacional por cometer Crímenes de Lesa Humanidad.

Como viene a decir el autor en otro pequeño texto titulado «Continuidad del camino»: esos muertos viven en nosotros.

Eduardo Galeano a base de textos minúsculos señala, con más luces que sombras aunque con alguna sombra, montañas y montañas de la Historia.

Título: Espejos.
Autor: Eduardo Galeano.
Editorial: Siglo XXI.