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Las verdaderas razones por las que Estados Unidos ataca Oriente Medio

¿Por qué no se va Estados Unidos a pesar de la decisión de su Parlamento?

Fuentes: Tortuga

Traducción e introducción: Agustín Velloso Este artículo de Peter Koenig, publicado en Dissidentvoice el día 11 de enero de 2020 con el título de «Iraq: Why Doesn’t the US Move Out Despite the Iraqi Parliament’s Decision?» es interesante porque revela (una vez más) los motivos de Estados Unidos -y su cuadrilla- para lanzar sus guerras […]

Traducción e introducción: Agustín Velloso

Este artículo de Peter Koenig, publicado en Dissidentvoice el día 11 de enero de 2020 con el título de «Iraq: Why Doesn’t the US Move Out Despite the Iraqi Parliament’s Decision?» es interesante porque revela (una vez más) los motivos de Estados Unidos -y su cuadrilla- para lanzar sus guerras contra los países musulmanes de Oriente Medio:

1: el control de sus riquezas naturales
2: el dominio de la economía mundial (mediante el dólar)
3: el beneficio de las empresas de armas occidentales
4: la guerra contra China

Los tres primeros han estado presentes desde que existe el imperialismo yanqui, el cuarto se ha añadido cuando China se ha convertido en tiempos más recientes en una formidable potencia en expansión global, lo que amenaza seriamente a Estados Unidos sin siquiera haberle disparado un tiro.

Todo lo demás sobre la guerra contra el terror, el peligro islamista, la defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos es un cuento para imbéciles y esclavos agradecidos.

Sin embargo, creo que la mayor parte de la gente en Occidente, al contrario de lo señalado por Koenig: «no se da cuenta», al menos intuye o incluso sabe lo necesario: que Occidente realiza una política y una guerra criminal e injusta (además de ilegal) que sólo beneficia a sus promotores.

¿Por qué Estados Unidos no se va de Oriente Medio? Porque su gente prefiere vivir cómodamente por encima de todo y punto. Cuando dejen de beneficiarse del expolio, bien porque China, Rusia y sus aliados no lo consientan y fuercen su salida con la colaboración de una Europa resignada al nuevo poder, bien porque todos ellos se bombardeen mutuamente hasta dejar la tierra como Plutón, o sea, a 200 grados bajo cero por el invierno nuclear, no habrá remedio, será demasiado tarde.

El que la gente no considere el riesgo mortal que corre, que la guerra generalizada hacia la que se dirige el mundo le alcance a ellos y a su familia es un síntoma de la degeneración intelectual y moral de la humanidad.

Algo parecido le pasa con el cambio climático.

Es una especie que parece programar de forma consciente, cuidadosa, constante y cruel su propia destrucción colectiva.

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¿Por qué no respeta Estados Unidos (EEUU) la decisión tomada por el Parlamento iraquí y se va del territorio iraquí? La respuesta breve es: porque EEUU no respeta la soberanía de nadie – ningún país – si esto no favorece a sus objetivos.

Ahora EEUU se mantiene firme y no dejará la región. El presidente Assad ha exigido que EEUU abandone territorio sirio. No lo ha hecho. EEUU tiene mucho en juego allí. Todo tiene que ver con su política orientada hacia la hegemonía mundial sobre el territorio y las finanzas, es decir, con el dólar americano.

El conflicto con Irán no ha terminado de ninguna manera. Asistimos a un respiro para la reagrupación y posteriormente vendrá la intensificación del conflicto. Las bases estadounidenses en Iraq y la presencia militar, actualmente con más de 5.000 tropas, son los instrumentos más prácticos para el empleo de la fuerza contra Irán.

Además del control sobre los ricos y muy estratégicos territorios de Oriente Medio como un paso importante hacia la hegemonía mundial, la presencia continua estadounidense en la región también tiene que ver con ganancias para la industria bélica y con el precio y control de los hidrocarburos, sobre todo el gas.

Hemos visto, poco después del cobarde asesinato del general Qassem Suleimani, la escalada de las acciones de la industria bélica ante la previsión de una guerra caliente y unas ventas enormes de armas. La industria bélica se lucra de forma demencial con la matanza. Cada vez más son las guerras y los conflictos lo que dirige los sistemas económicos occidentales. En EEUU la industria bélica, las industrias relacionadas y los servicios dan cuenta aproximadamente de la mitad del PIB del país. La economía de EEUU sin la guerra es impensable. Por lo tanto Oriente Medio es el campo de batalla eterno perfecto, una condición sine qua non para Occidente. La guerra es adictiva para la economía occidental. Pero la mayor parte de sus habitantes aún no se han dado cuenta de esto. Las guerras y conflictos renovados y recurrentes son obligados. Imagínese, si EEUU tuviera que salir de Oriente Medio, la PAZ podría estallar. Esto no es admisible. Si usted vive en Occidente, dentro de poco tiempo su trabajo puede depender de la guerra.

Además está el gas iraní. Diariamente entre el 20 y el 25 por ciento de toda la energía que mueve la economía del mundo – incluidas las guerras – transita a través del Golfo de Hormuz, que es controlado por Irán. Inmediatamente después del atroz asesinato del general Suleimani, los precios del petróleo y del gas subieron aproximadamente el 4 por ciento y después disminuyeron. Esto sucedió en previsión de un conflicto mayor que podría producirse si Irán reduce su producción de gas o bloquea el paso de Hormuz. En uno u otro caso no se puede excluir un colapso de la economía mundial.

A EEUU, con una agitada industria multibillonaria de fracking, que fracasó en el mercado europeo debido al gas ruso vía el Nord Stream2 y el recién inaugurado el Turkstream, le gustaría controlar el precio de los hidrocarburos para reanimar la industria del fracking muy endeudada. ¿Qué mejor manera que controlar Irán y sus reservas enormes de gas compartidas con Qatar?

Además está la estrecha alianza entre Irán y China, que es el importador más importante de gas de Irán. China es percibida por Washington como una competidora mortal, por lo que quitarle la energía que hace prosperar su economía es uno de los objetivos diabólicos de Estados Unidos. Es incapaz de competir en un campo igual para todos. La trampa, la mentira y la manipulación se han convertido en parte de su modo de vida y de Occidente. Están profundamente enraizadas en la historia y cultura occidentales.

Por supuesto que hay otros canales para suministrar a China los hidrocarburos que necesita. Rusia, con las reservas de gas más grandes del mundo, podría aumentar fácilmente sus suministros.

En resumen: hay pocas probabilidades de que EEUU salga de Oriente Medio, aunque algunos generales – y hasta algún alto cargo del Pentágono- cree que esto sería lo más inteligente. Ven la luz y la luz no es la guerra sino la PAZ.

¿Qué podría hacer Iraq para conseguir que EEUU salga de Iraq y finalmente de la región? Después de todo el Parlamento iraquí ha tomado la decisión mayoritaria de recobrar la soberanía y la autonomía sin tropas extranjeras. La mayor parte de países con tropas estacionadas en Iraq respetan esa decisión. Dinamarca, Australia, Polonia y Alemania se disponen a sacar sus tropas de Iraq. Sólo el Reino Unido con sus 800 militares decidió quedarse junto a EEUU de momento.

Iraq podría reforzar su alianza con Rusia y China y así aumentar la presión sobre EEUU para que éste acepte su petición soberana de que se vaya. Cuánto tardaría esto en materializarse, si se diera el caso, es una pregunta difícil de contestar. Tal vez ‘nunca’. Excepto si la hegemonía del dólar americano sobre las economías occidentales se puede quebrar. En este momento se muestra un descenso fuerte del papel del dólar en la economía mundial, ya que Occidente busca cada vez más caminos hacia la desdolarización de su economía y asociarse a un Oriente conducido por China y Rusia donde la desdolarización avanza rápidamente.

Cuando esto pase, las probabilidades de que EEUU mande sobre las naciones del mundo serán nulas y Washington tendrá que repensar su futuro y muy probablemente su presencia en Oriente Medio será historia.

Fuente original: http://dissidentvoice.org/2020/01/i…