Recomiendo:
0

Soldado de las fuerzas especiales británicas abandona el Ejército disgustado por tácticas «ilegales» usamericanas en Iraq

Fuentes: news.telegraph.co.uk

Traducido del inglés al castellano por Germán Leyens, miembro del colectivo de traductores de Rebelión y asimismo de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística ([email protected]). Esta traducción es copyleft

Un soldado de la SAS (fuerzas especiales británicas) se ha negado a combatir en Iraq y abandonó el Ejército por las tácticas «ilegales» de las tropas usamericanas y las políticas de las fuerzas de la coalición.

Después de tres meses en Bagdad, Ben Griffin informó a su comandante que no estaba dispuesto a combatir junto a fuerzas usamericanas.

Dijo que había presenciado «docenas de actos ilegales» de soldados de USA, afirmando que consideraban a todos los iraquíes como «untermenschen» – el término nazi para las razas consideradas como infrahumanas.

La decisión marca la primera ocasión en la que un soldado de la SAS se ha negado a entrar en combate y abandona el Ejército por motivos morales.

Así terminó de inmediato la ejemplar carrera de ocho años de Griffin, en la que también sirvió en el Regimiento de Paracaidistas, en operaciones en Irlanda del Norte, Macedonia y Afganistán.

Pero también pondrá en situación embarazosa al gobierno y posiblemente tenga un profundo impacto en los casos de otros soldados que se han negado a combatir.

El miércoles comenzará la audiencia preliminar al juicio en la corte marcial del capitán de la Fuerza Aérea Malcolm Kendall-Smith, un doctor de la Real Fuerza Aérea que se negó a volver a Iraq para su tercer período en ese país porque la guerra es ilegal. Las afirmaciones del señor Griffin ocurrieron cuando el ministro de exteriores Kim Howells, en visita en Basora ayer, admitió que Iraq es ahora «un lío».

Griffin, de 28 años, que pasó dos años con la SAS, dijo que «la mentalidad belicosa y de gatillo fácil» de los militares usamericanos, y sus tácticas, habían socavado por completo toda posibilidad de ganar los corazones y las mentes de la población iraquí. Agregó que numerosos civiles inocentes son arrestados en incursiones nocturnas e interrogados por soldados usamericanos, encarcelados en la tristemente célebre prisión Abu Ghraib, o entregados a las autoridades iraquíes y «con gran probabilidad» torturados.

Griffin finalmente dijo a los comandantes de la SAS en Hereford que no podía participar en una guerra que considera «ilegal».

Agregó que ahora considera que el Primer Ministro y el gobierno habían»mentido» repetidamente sobre la conducción de la guerra.

«No me uní al Ejército Británico para conducir la política exterior usamericana,» dijo. Esperaba que lo calificaran de cobarde y que enfrentaría una corte marcial y la cárcel después de tomar «la decisión más difícil de mi vida» en marzo pasado.

Pero fue dado de baja con una recomendación que lo describe como un «individuo equilibrado, honrado, leal y determinado que posee la fuerza de carácter para ser fiel a sus convicciones».

Anoche, Patrick Mercer, el portavoz de la oposición para la seguridad interior, dijo: «El soldado Griffin es un soldado altamente experimentado. Esto hace que su decisión sea particularmente inquietante y el gobierno debe escuchar sus puntos de vista y opiniones.»

El Ministerio de Defensa se negó a hacer comentarios.

Fuente original: http://news.telegraph.co.uk/news/main.jhtml?xml=/news/2006/03/12/nsas12.xml

http://www.fromthewilderness.com/free/ww3/031606_world_stories.shtml#0