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Cine - Chile

Un comic reprobado con el éxito

Fuentes: IPS

«Promedio rojo» es la carta de presentación cinematográfica de Nicolás López, quien a los 22 años se ha convertido en el más joven realizador de un largometraje exitoso en Chile con una obra en que el comic y la vida real se entrecruzan hasta el cansancio y la confusión. La fórmula no deja indiferente a […]

«Promedio rojo» es la carta de presentación cinematográfica de Nicolás López, quien a los 22 años se ha convertido en el más joven realizador de un largometraje exitoso en Chile con una obra en que el comic y la vida real se entrecruzan hasta el cansancio y la confusión.

La fórmula no deja indiferente a nadie y así la película es calificada por críticos y aficionados indistintamente de imaginativa, esperpéntica, absurda, aburrida, autorreferente, genial y un largo etcétera que convoca a una también extensa lista de adjetivos.

La película, que lleva como subtítulo «Crónicas de supervivencia escolar», en un mes de exhibiciones en el país ya superó los 100.000 espectadores, proyectándose así como el segundo filme chileno más taquillero de este año, detrás de «Machuca», la elogiada cinta de Andrés Wood que será postulada a los premios Oscar de Hollywood en 2005.

«Promedio rojo» ganó ya los reconocimientos de los dos mayores certámenes locales cinematográficos. Su presentación preliminar en el Festival de Cine de Valdivia le valió el premio reconocimiento del público y luego, en el Festival de Cine de Viña del Mar, obtuvo el Premio del Jurado.

Fue llevada igualmente a la muestra paralela del Festival de Cine Fantástico de Sitges, en España, país donde se estrenará en las salas comerciales en enero o marzo, contando para ello con el aval de ser una coproducción compartida por ambos países con el director y actor español Santiago Segura como uno de sus financistas.

El título del filme alude a las calificaciones escolares, donde el «promedio rojo» significa la reprobación de una asignatura por tener una nota inferior a cuatro en la escala de uno a siete de la educación chilena.

«Me gustó ‘Promedio rojo’. Es una buena película, mucho mejor de lo que nos tiene acostumbrado nuestro cine. En este caso el promedio es azul y bastante más alto que cuatro», señaló Mateo González, un estudiante chileno residente en Bélgica que vio el filme en una muestra de obras latinoamericanas en Bruselas.

Distinta es la opinión del periodista y comentarista de espectáculos Italo Passalaqua, quien calificó la obra de López con nota dos, lo cual le ha valido polémicas con el propio director y varios de sus seguidores que le niegan autoridad como crítico cinematográfico.

El director de «Promedio rojo» apeló en su opera prima a una fórmula tal vez repetida, pero no por eso menos exitosa, como es apostar a una representación de sí mismo, como el tipo «freak» (raro) del colegio, desconectado de este mundo y al mismo tiempo perseguido a diario por la vida real.

Entre 1997 y 2000 mantuvo una columna llamada «Diario patético de vida» en un suplemento juvenil del diario El Mercurio, donde escribió también la saga «Memorias de un pingüino», término que en Chile alude a los estudiantes de la enseñanza secundaria.

El alter ego de López en «Promedio rojo» es el protagonista Roberto Rodríguez, interpretado por el debutante actor chileno Ariel Levy, de 19 años. Un gordo «nerd» (desadaptado), mal alumno y hazmerreír de sus compañeros que se refugia en los comics (historietas) y en la amistad de Condoro y Papitas, dos tipos tan «loser» (perdedores) como él.

Avalado por su trayectoria como columnista de periódicos, conductor de un espacio en el canal de cable musical estadounidense MTV y productor de eventos artísticos, López logró interesar en su proyecto cinematográfico a socios de España y Argentina para hacer una de las películas más caras en la historia del cine chileno.

Los altos costos no derivaron tanto de las locaciones y el reparto, como de los efectos especiales incorporados en una película que recurre con frecuencia a los recursos del comic, en sintonía con la personalidad del protagonista.

En el elenco, además de Levy, está Benjamín Vicuña (25 años), uno de los más exitosos actores chilenos jóvenes, que ya ha protagonizado dos series de televisión e intervenido en cinco largometrajes.

Vicuña encarna a Fele, el «guapo del curso», que conquista a Cristina, de la cual Roberto está enamorado.

Cristina es representada por la actriz catalana Xenia Tostado, de 22 años, conocida en España por la serie de televisión «Javier ya no vive solo». Otro aporte extranjero en el elenco es el de la peruana Tatiana Astengo, quien tiene como antecedente haber trabajado en la película «Pantaleón y las visitadoras» y que encarna aquí a una voluptuosa enfermera del colegio.

Del mismo modo forma parte del «cast» internacional el argentino Sebastián Muñiz, presentador de MTV en su país, quien en «Promedio rojo» representa tanto a Papitas como a un instructor de Educación Física que maltrata a los alumnos, llamado sintomáticamente el profesor Massera.

Mención especial merece Santiago Segura («El día de la bestia», «Muertos de risa»), quien además de coproductor de la película hace un breve y cómico papel como un médico abortista que se hace pasar por odontólogo.

El veterano Fernando Farías, así como Teresita Reyes y Fernando Larraín, configuran el reparto de chilenos «adultos» en esta película. A ellos hay que sumar a Cristina Peña y Lillo, de 25 años, debutante en el cine luego de participar en 2003 en la teleserie «Pecadores». Para la periodista Lídice Varela, del diario La Nación, la película de López «no admite medias tintas: o te gusta o te desagrada por completo».

Una extrapolación acorde con su director, cuya frase favorita es «si no fuera yo, me odiaría». (FIN/2004)