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Unas cuantas reflexiones sobre la «Liberación»

Fuentes: An Arab Woman Blues

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Cuadro del artista iraquí Jaled Zamer

Esta «liberación» nos está matando.

No hay ni una sola persona que yo conozca que no se haya visto afectada y cuya vida no haya sido alterada, léase cambiada para siempre, ante tanta «liberación».

Ni siquiera es necesario que sea una persona iraquí. Esta «liberación» ha servido de espejo perfecto para reflejar la bancarrota moral de algunos y la resistencia de otros…

Aquellos que se mantienen fieles a Iraq -al concepto de Iraq- (estamos hablando aquí sólo del concepto, porque la Realidad de lo que fue Iraq es algo que pertenece ya al pasado), aquellos que están cerca de Iraq en espíritu y en mente también perdieron el sueño…

He recibido toneladas de correos de todas las partes del mundo: África, India, Europa, Asia, Oriente Medio y Estados Unidos.

Quienes están cerca de Iraq en espíritu se sienten alienados de sus iguales. Se sienten de repente fuera de lugar, ya no sienten que pertenecen a lo que valoraban y definían como entorno «familiar». Esta «liberación» les ha afectado también a ellos…

Parece que tampoco ellos acertaran a manejar tanta «libertad»…

Pero son minoría. Me gustaría llamarles la minoría del «sentimiento». Esas gentes, que todos los honores sean para ellos, que no han perdido la capacidad de sentir… Les aprecio mucho porque se han convertido en bichos raros.

Algunos me escriben expresando su dolor, algunos me escriben diciéndome cuán extranjeros se sienten en su propia tierra y algunos me escriben dándome las gracias por «liberarles» con mi rabia…, que les permite espacio interior y licencia para expresar los reprimidos tabúes de lo «políticamente correcto», para formular su propia rabia vis a vis con las mentiras y las decepciones…

Y me escriben expresando su repugnancia.

Algo en esta «liberación» iraquí es visceralmente repugnante…

Algo en ella, algo fuera de este mundo… Algo nunca visto, algo inconmensurable…

Como si toda la mugre y la escoria de la Tierra hubiera aflorado a la superficie del mismo modo que las aguas fecales en las calles de Bagdad…

Como si esta Tierra no hubiera parado de vomitar toda su amarga y nauseabunda bilis… cubriendo completamente con ella el territorio de Ur.

Nunca, al menos hasta donde llegan mis conocimientos, una «liberación» ha producido tanta inmundicia humana…

Nunca una «liberación» ha conseguido generar tantos mercenarios y contratistas de la muerte a quienes se paga hasta 5.000 dólares al día con el único objetivo de exterminar… y «pacificar».

Nunca un país ha sido tan abiertamente saqueado y sometido a pillaje justo frente a los ojos de todos y ante el silencio absoluto de los espectadores…

Nunca se han visto tantas atrocidades inimaginables e impronunciables, ni siquiera en las peores películas de terror, bajo un halo de tan distante indiferencia…

Cuando menciono que los cadáveres son deliberadamente abandonados en las calles hasta que se hinchan de sangre o son mordidos por perros salvajes, no me creen… Me hacen sentir un ser extraño haciendo extrañas afirmaciones.

Se me dice que ¿¡seguramente el mundo civilizado no permitirá eso!? Y entonces se me pide que pruebe lo que digo.

¿Quieren que les mande un cadáver a través de DHL o debería solicitar a uno de los mercenarios de Blancwater Inc. que meta uno en su maleta, como cortesía de los Cruzados?

Cuando escribo a «amigos» diciéndoles que se ve a niños jugando al fútbol con el cráneo de un hombre muerto, algo que ha sido confirmado por el Embajador de la Liga Árabe en Bagdad, se me dice que necesito ayuda psiquiátrica… Seguramente… porque ¡¿no es posible que «liberación» alguna haga que los niños jueguen al balón con cabezas?!

Cuando me cuentan que algunos miembros de una milicia sectaria como las Brigadas Badr o el Ejército del Mahdi de Irán se presentaron ante una mujer sunní con su bebé asado encima de una fuente y lo dejaron frente a los escalones de su puerta… yo me digo a mí misma que seguramente esta «liberación» no puede haber generado tanto canibalismo… y que es posible que, después de todo, yo esté necesitando atención psiquiátrica.

Cuando me dicen que a una anciana que espera a su hijo en alguna calle de Bagdad se le presenta una bolsa de plástico con su hijo hecho pedazos dentro… siento que estoy contemplando un show de horror de tercera clase… y que es posible que sufra alucinaciones sonoras.

Pero ésta es la realidad de la «liberación» de Iraq.

Todos esos impulsos psicopáticos, sádicos, bestiales y viles han sido liberados e impulsados a florecer…

¿Iraq como espejo de la bestialidad «reprimida» de Occidente? Les dejo que reflexionen sobre ello.

Sin embargo, no obstante lo que pueda ocurrírseles, ¡nunca ha existido una «liberación» como ésta… nunca!

Enlace texto original en inglés:

http://arabwomanblues.blogspot.com/2007/04/something-about-liberation.html

Sinfo Fernández forma parte del colectivo de Rebelión y Cubadebate

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