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Varios políticos iraquíes culpan a Maliki del aumento de la beligerancia

Fuentes: Middle East Eye y agencias

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.

Los oponentes políticos del primer ministro saliente Nouri al-Maliki han acusado a sus políticas de llevar al país a la ruina después de que el grupo Estado Islámico de Iraq y de Levante (ISIL, por sus siglas en inglés) se apoderara de la ciudad clave de Mosul el pasado martes [10 de junio de 2014]. 

El bloque parlamentario del dirigente chií iraquí Muqtada al-Sadr ha culpado a Maliki del aumento de la beligerancia en el país.

«Hemos instado a emprender acciones decisivas en contra de Al-Qaeda y el ISIL en Iraq, que por el momento han llegado a controlar distritos enteros de determinadas provincias», declaró a la Agencia Anadolu el parlamentario Amir al-Kanani, miembro destacado de la coalición de Sadr, Ahrar.

Al-Kanani afirmó que su coalición considera a Maliki (en su condición de comandante de las fuerzas armadas iraquíes) y a todos los altos cargos del gobierno responsables de no haber hecho frente adecuadamente a estos grupos beligerantes.

«Hay planes extranjeros que tienen por objetivo arrastrar a Iraq a una guerra civil, algo que sería desastroso», afirmó al-Kanani.

Por su parte el viceprimer ministro sunní iraquí Saleh al-Mutlak culpó a los políticos que había consentido que Maliki fuera la única persona en controlar el ejército, cuando en vez de ello deberían haber exigido un comando general de las fuerzas armadas. Señaló a Sky News Arabia que el ejército se había reorganizado en base a criterios sectarios y políticos, y que a consecuencia de ello se había vuelto extremadamente corrupto, lo que hizo que se retirara muy fácilmente de Mosul y de todas partes.

Mutlak indicó que uno de los factores que habían contribuido a debilitar el ejército fue la expulsión de sus mandos más competentes tras la invasión de Iraq encabezada por Estados Unidos en 2003.

Añadió que la ofensiva del gobierno en contra de los manifestantes pacíficos en la provincia de Anbar llevó a muchas personas a unirse a la insurgencia armada en contra del ejército.

Fareed Sabri, portavoz del Partido Islámico Iraquí entre 2006 y 2008, compartió la opinión de Mutlak. «La principal razón por la que ha ocurrido esto es que las fuerzas de seguridad son corruptas y han estado tratando extremadamente mal a los residentes locales debido a las divisiones sectarias entre las fuerzas predominantemente chiíes controladas por Bagdad y la población sunni de Mosul», afirmó.

Según se ha informado, el pasado martes el ISIL se apoderó de Mosul, segunda ciudad de Iraq y capital de la provincia de Nínive, al norte del país, después de varios día de lucha con las fuerzas de seguridad.

La toma de Mosul por el ISIL se produjo después de que este grupo tratara de apoderarse de varios distritos de la ciudad de Samarra en la provincia vecina de Saladin el pasado viernes. Las fuerzas de seguridad iraquíes lograron recuperar los distritos tras horas de combates.

Mientras tanto, el ISIL sigue controlando desde el pasado mes de diciembre la ciudad de Faluya en la provincia de Anbar, predominantemente sunní y situada al oeste de Bagdad.

En los últimos meses se ha producido un repunte de la violencia en Iraq.

Aunque el ejército ha seguido luchando contra el ISIL en las provincias del oeste y norte del país, otras zonas de Iraq ha sido testigo de incesantes bombardeos, asesinatos y ataques tanto contra civiles como contra el personal de seguridad.

 

Fuente: http://www.middleeasteye.net/news/iraqi-politicians-blame-maliki-rising-militancy/1991169758