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Una primera dama en una celda de Nueva York

Fuentes: Rebelión

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Con ocasión del Día Internacional de la Mujer Trabajadora de 2025 Cilia Flores, la mujer del presidente de Venezuela Nicolás Maduro, leyó un poema escrito por ella en el que destacaba el papel que históricamente han desempeñado las mujeres latinoamericanas en la lucha contra el imperialismo:

A nuestras mujeres:

No somos flores que el viento pueda arrancar,

somos raíces de tierra rebelde y leal, somos abuelas, madres, hijas, nietas;

somos mujeres.

En nuestra sangre laten las manuelas, las luisas, las josefas, las juanas, cecilias,

apacuanas, bartolinas, eulalias, martas, anas marías, barbaritas

y a tantas otras más cuyo legado nos inspira, compromete y fortalece

para seguir caminando y transitando nuestro camino.

Y en nuestras manos y en nuestros pechos

está encendida la luz que nadie nunca podrá apagar:

el amor, la paz y la libertad.

Cilia Flores, International Working Women’s Day 2025

Un año más tarde Cilia languidece en una celda en la ciudad de Nueva York, después de que las fuerzas estadounidenses la sacaran por la fuerza de su habitación y la secuestraran durante el ataque del 3 de enero contra Venezuela. En las primeras imágenes tras el secuestro se veía su rostro magullado. Más tarde supimos que tenía varias costillas rotas, 23 puntos de sutura en la frente y que su salud se deteriora mientras permanece bajo custodia en Estados Unidos.

Cilia Flores no es una Primera Dama corriente. Se dio a conocer en 1992 como abogada defensora de un grupo de militares venezolanos que se habían rebelado contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, que había masacrado a miles de personas en el «Caracazo» de 1989, una serie de disturbios a lo largo de toda Venezuela que estallaron tras la imposición de medidas de austeridad neoliberales. Entre esos militares destacaba Hugo Chávez, fundador de la Revolución Bolivariana.

Cilia fundó el Círculo Bolivariano de Derechos Humanos en 1993 y se unió al movimiento revolucionario de Chávez. Después de ayudar a Chávez a ganar dos elecciones presidenciales consecutivas, fue elegida diputada en 2000. En 2006 fue nombrada presidenta de la Asamblea Nacional y fue la primera mujer que ocupó este puesto en la historia de Venezuela. Flores desempeñó cargos importantes en el Partido Socialista Unido de Venezuela y en 2012 fue nombrada fiscal general del país, cargo que dejó para encabezar la campaña presidencial de Nicolás Maduro al morir el presidente Chávez.

Cuando Nicolas Maduro fue elegido presidente, Cilia se casó con él: era su pareja desde hacía mucho tiempo. Como Maduro consideraba que el título de «Primera Dama» no reflejaba la importancia que Cilia tenía para la Revolución Bolivariana, la llamó como «primera combatiente».

Después de trabajar entre bastidores como asesora fundamental del presidente Maduro, se presentó a las elecciones a la Asamblea Nacional y las ganó en 2015, 2020 y 2025. Hoy en día se enfrenta a las acusaciones de conspiración para importar cocaína, además de posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, unos cargos absurdos.

A principios de la década de 1990, cuando Venezuela era un aliado clave de Estados Unidos, más del 50% de la cocaína del mundo se traficaba a través de este país. En 2025, cuando se consideraba a Venezuela una «amenaza inusual y extraordinaria» para Estados Unidos, la cifra se había reducido al 5%. En la realidad carece totalmente de base la afirmación de Trump de que Venezuela está inundando Estados Unidos de cocaína procedente del país, además de su constante confusión entre la cocaína y el fentanilo (que ni se trafica ni se produce en Venezuela).

Ahora que el gobierno Trump controla el comercio petrolero de Venezuela, ha cambiado completamente su discurso sobre las drogas. El jefe del Comando Sur de Estados Unidos promocionó un nuevo acuerdo de cooperación antinarcóticos después de visitar Venezuela. ¿Acaso el secuestro de Nicolás y Cilia bastó para poner fin a la supuesta operación de narcotráfico, una operación que se acusaba al gobierno venezolano de dirigir? Con toda probabilidad esas operaciones no existieron. Las acusaciones de tráfico de drogas no solo sirvieron para desacreditar al Gobierno venezolano y a sus dirigentes, sino también para preparar el camino para el ataque del 3 de enero.

Aunque Cilia Flores es una de las presas políticas más importantes del mundo, la mayoría de las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer no han dicho ni una palabra en su defensa. Es diputada de la Asamblea Nacional de Venezuela y tuvo un papel fundamental en el movimiento que aumentó considerablemente los derechos democráticos, económicos y sociales en el país.

Cilia apoya a Palestina. Afirmó en una conferencia que se celebró en Turquía en noviembre de 2023: «Estamos siendo testigos de un genocidio […]. Vemos a las víctimas en Gaza. Vemos morir a niños, mujeres, ancianos y civiles. Vemos a víctimas civiles salir de sus hogares destruidos, pero que no pueden dejar la ciudad porque están en una prisión al aire libre».

Cilia introdujo el feminismo en la Revolución Bolivariana. En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora de 2023 contribuyó a poner en marcha una misión social cuyo objetivo era proteger a las mujeres de lo peor de la guerra económica. En aquel momento afirmó: «La mujer venezolana ha demostrado que está en la vanguardia, las mujeres somos más de la mitad de la población, pero también somos las madres de la otra mitad, por lo que conformamos un todo, y en esta guerra inclemente que ha vivido Venezuela hemos obtenido victoria y estamos paradas firmes gracias a la participación de la mujer venezolana, que no se quedó en la casa solamente cuidando a los hijos, forjando a la familia, sino que también salió a la calle a defender la Patria. Nuestras mujeres son patriotas, y como tales defendieron a nuestro comandante Chávez, esas mismas mujeres, con ese mismo amor y frenesí están acompañando al presidente feminista, al presidente de las mujeres, al conductor de victorias, al presidente Nicolás Maduro. Y para el próximo escenario, cualquiera que sea, saldremos victoriosos porque las mujeres estaremos al frente de cualquier batalla».

Cilia ignoraba que el siguiente escenario iba a ser una celda en Estados Unidos. En solidaridad con Cilia y con las mujeres venezolanas en general, debemos hacer de la lucha por su puesta en libertad nuestra causa.

Al recordar el hermoso poema que hemos reproducido antes, nuestra sangre late hoy con Cilia.

Texto original: https://znetwork.org/znetarticle/a-first-lady-in-a-new-york-cell/

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.