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Está considerado por las organizaciones indígena como la principal movilización dentro de su calendario de luchas

Anuncian un campamento nacional indígena del 4 al 6 de abril

Fuentes: Adital

Fue anunciado el pasado  día 30, en la sede de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonia Brasileña (Coiab), en Brasilia, el 3º Campamento Tierra Libre, que tendrá lugar desde el 04 al 06 de abril, en la Explanada de los Ministerios, y que contará con la presencia de más de 500 líderes […]

Fue anunciado el pasado  día 30, en la sede de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonia Brasileña (Coiab), en Brasilia, el 3º Campamento Tierra Libre, que tendrá lugar desde el 04 al 06 de abril, en la Explanada de los Ministerios, y que contará con la presencia de más de 500 líderes de todo Brasil.

Según el Concejo Indigenista Misionero (CIMI), este Campamento es considerado por las organizaciones indígenas e indigenistas como la principal movilización dentro de su calendario de luchas. El Campamento Tierra Libre tiene como objetivo principal presionar al gobierno federal para garantizar los derechos constitucionales de los pueblos indígenas, en especial el derecho y la protección de sus tierras. «El campamento demuestra nuestra fuerza, demuestra que estamos vivos, a pesar de toda la masacre», afirma el líder del pueblo Guaraní-Kaiowá, Anastasio Peralta.

Para el coordinador del Foro en Defensa de los Derechos Indígenas, Francisco Avelino, del pueblo Apurinã, el Campamento es una forma de llamar la atención de la sociedad envolvente hacia la realidad de los pueblos indígenas. Según Avelino, todavía no hay un diálogo con el poder público para que las demandas sean respondidas permanentemente, «siempre en esta época el Gobierno acostumbra tomar medidas puntuales, hecho que no nos desmoviliza».

Valéria Payé, del pueblo Tiryó, líder del movimiento de mujeres indígenas, ve en estas acciones una clara tentativa de captación del movimiento. «El gobierno intenta callar nuestra boca realizando acciones exactamente en el mes de abril», denuncia Payé refiriéndose al decreto que instituyó la Comisión Nacional de Política Indigenista y la Conferencia de los Pueblos Indígenas de la Fundación Nacional del Indio.

Debido a la gran intensidad de las manifestaciones por todo el país, el mes fue bautizado «Abril Indígena». Además del Campamento Tierra Libre, el calendario del mes de abril se compone de una serie de actividades y manifestaciones por todo Brasil. Los días 1° y 02 de abril, será realizado el Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas, en Brasilia; el 15 de abril, la conmemoración de un año de la homologación de la tierra Raposa Serra do Sol, en Roraima; la Semana de los Pueblos Indígenas, una movilización en los estados planeadas durante el Campamento Tierra Libre; del 20 al 23 de abril: participación en el Foro Social Brasileño, en Recife; y del 21 al 26 de abril, la Asamblea de la Coiab, en Roraima.

Poco más de seis meses después de la toma de posesión de su cargo por parte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cerca de 50 líderes de los pueblos Kaingang, Guaraní y Xokleng golpearon a las puertas en Brasilia para reclamar los compromisos asumidos en la campaña electoral acampando en la Explanada de los Ministerios en frente del Ministerio de Justicia, entre los días 26 de junio y 03 de julio.

El objetivo de la protesta fue conseguir una audiencia con el ministro de Justicia, Márcio Thomaz Bastos, para tratar acerca de la inmediata regularización de sus tierras. Los líderes también pidieron un posicionamiento claro del gobierno acerca de los rumbos de la política indigenista del país. Además de los pueblos del Sur, los últimos días reforzaron el campamento otros 15 líderes indígenas del pueblo Krahô-Kanela, que todavía hoy reivindican la demarcación de sus tierras.

Esta acción surgió como un importante espacio de formación y referencia de la lucha indígena. Tanto que, al año siguiente, en el mismo lugar, 200 líderes de 33 pueblos indígenas de todas las regiones del país repitieron el hecho acampando entre los días 14 y 22 de abril. Ésta se convertiría en la primera movilización nacional en el gobierno de Lula. Como bandera símbolo de sus luchas los líderes indígenas eligieron la solidaridad con la lucha de los pueblos de Roraima por la homologación de la tierra indígena Raposa Serra do Sol. El nombre con el cual fue bautizado el campamento hace referencia a la Asamblea del Concejo Indígena de Roraima, que, incluso sin el decreto de homologación, proclamó a Raposa Serra do Sol como «Tierra Libre».

Así, todos los pueblos que participaron del campamento eligieron la libertad en sus territorios – o sea, la regularización y la no intrusión de sus tierras – como prioridad de la movilización.

Para ser escuchados en sus reivindicaciones los 200 líderes promovieron una ocupación del plenario del Congreso Nacional que duró nueve días. La osada acción dio como resultado la primera audiencia del movimiento indígena con el presidente Lula y una de las conquistas más importantes para el movimiento indígena: promulgación de la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que consiste en un importante marco normativo en las relaciones entre los Estados nacionales y los pueblos indígenas. La convención tiene como objetivo el fin del integracionismo de los pueblos indígenas y su sustitución por el respeto al pluralismo étnico-cultural.

A partir de esta movilización fue rearticulado el Foro en Defensa de los Derechos Indígenas, que congrega a las principales organizaciones indígenas y sus aliados defensores. El año 2005, en su segunda edición, el Campamento Tierra Libre contó con la presencia de más de 800 líderes de 89 pueblos venidos de varias regiones del país. En el centro de la «aldea» fue instalada una tienda grande y colorida, donde se realizaron sesiones plenarias para debatir los procesos de regularización de tierras indígenas, los proyectos de ley y las propuestas de enmienda de la Constitución que amenazan los derechos indígenas en el Congreso Nacional y la creación del Concejo Nacional de Política Indigenista.

Traducción: Daniel Barrantes – [email protected]