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Exposición de arte gráfico latinoamericano en la Casa de las Américas de La Habana

Artistas invaden Europa

Fuentes: IPS

Una muestra de arte gráfico latinoamericano y caribeño perteneciente a la Casa de las Américas, institución insignia de la cultura cubana, será expuesta en la cumbre de esta región y la Unión Europea, prevista para mayo en Viena. «Las obras son parte de la Colección Arte de Nuestra América e incluyen a unos 60 autores […]

Una muestra de arte gráfico latinoamericano y caribeño perteneciente a la Casa de las Américas, institución insignia de la cultura cubana, será expuesta en la cumbre de esta región y la Unión Europea, prevista para mayo en Viena.

«Las obras son parte de la Colección Arte de Nuestra América e incluyen a unos 60 autores muy representativos y con una importante producción gráfica», dijo a IPS la directora del Departamento de Artes Plásticas de la Casa, Lourdes Benigni, quien añadió que la exposición figura dentro de las acciones culturales de esa cita.

La funcionaria citó a los argentinos Antonio Berni (1905-1981) y Antonio Seguí, el cubano Wifredo Lam (1902-1982), el mexicano Francisco Toledo y al chileno Roberto Matta (1911-2002) entre los artistas que figuran en la colección, que será llevada a Europa a partir de una «propuesta de la cancillería cubana».

La IV Cumbre Unión Europea (UE)-América Latina y el Caribe, que se realizará el 12 de mayo en la capital de Austria, aspira a aumentar el entendimiento mutuo mediante la educación y la cultura, además de los objetivos de orden económico, comercial y político.

Si bien Cuba participa en estas reuniones de jefes de Estado y de gobierno, sus relaciones con la UE han pasado en los últimos años por momentos de especial tensión debido a desavenencias en torno al tema de los derechos humanos en la isla, que además han impedido la firma de un acuerdo de cooperación entre La Habana y Bruselas.

Casa de las Américas es la primera institución cultural creada tras el triunfo de la Revolución Cubana comandada por Fidel Castro, en 1959.

«En momentos en que, exceptuando a México, todos los demás países de la región rompieron con Cuba, esta Casa era como una gran embajada que mantuvo la comunicación», recordó Benigni, en referencia al aislamiento continental que sufrió este país a comienzos de los años 60, cuando fue suspendido como miembro de la Organización de Estados Americanos.

En la actualidad, cuando en el área sólo El Salvador no tiene relaciones diplomáticas con la isla de régimen socialista, esta institución sigue desarrollando una relevante labor de acercamiento, preservación y fortalecimiento de la identidad cultural latinoamericana y caribeña.

Al cabo del tiempo, la entidad atesora más de 16.000 piezas de arte de la región, todas donadas por los artistas que la han visitado y participado en sus exposiciones itinerantes.

Benigni indicó que Casa de las Américas trabaja ahora en un proyecto cuyo objetivo fundamental apunta al «reposicionamiento» de esa colección, que incluye pintura, grabado, fotografía, instalaciones, esculturas, libros de autores, videoarte y otras expresiones artísticas.

«Son obras muy representativas de las maneras de hacer desde la década del 60 y 70» y un patrimonio cultural del continente americano, que debe conocerlas, de lo contrario «no existimos como colección», comentó la directiva al fundamentar los objetivos de esa apertura.

La idea del proyecto es dar a conocer la colección Arte de Nuestra América a través de «los íconos latinoamericanos presentes en ella», uno de los cuales es Roberto Matta, pintor chileno considerado entre los artistas más importantes del movimiento surrealista.

Desde el 28 de marzo, una exposición que permanecerá abierta hasta el primer trimestre de 2007 recoge, en su conjunto, las obras que el artista donara en sus frecuentes viajes a Cuba desde 1963 en adelante. La muestra abarca tres grandes pinturas, decenas de obras gráficas y otros objetos.

El programa dedicado a Matta incluye además dos encuentros teóricos internacionales con participación de coleccionistas y especialistas en la obra del artista, uno en noviembre de este año y el otro en marzo de 2007, cuando se prevé presentar el catálogo de la exposición.

Benigni resaltó la relación «especial y generosa» que mantuvo Matta con Casa de las Américas, que visitó por primera vez en 1963. En esa ocasión realizó los murales «Cuba es la capital», que puede verse hasta hoy en el vestíbulo de la institución, y «Han tomado las estrellas», resguardado por el Museo Nacional de Bellas Artes,

La directora de Artes Plásticas recordó que Matta hizo ese año «gala de su maestría en momentos en que había muchas limitaciones materiales en Cuba», al utilizar tierra de los alrededor de Casa mezclada con cal y otros materiales para trabajar.

«Era todo un reto a la situación del país. Esas obras son emblemáticas tanto en nuestra colección como en la del Museo», señaló.

Una pieza que la prensa especializada cubana considera «plato fuerte» de la muestra es «Para que la libertad no se convierta en estatua», un mural de 10 metros por tres metros realizado con la técnica de pintura de caballete, que fue restaurado y ocupa una de las paredes del salón principal de la institución.

La colección que Casa posee del artista sudamericano incluye tres pinturas de caballete, un boceto de mural, 46 grabados, cinco reproducciones en off seft, cinco dibujos, un vitral, un prototipo de colchón, siete libros objetos o portafolios y tres prototipos de sillas, para un total de 72 obras.

Matta estudió arquitectura en su país natal y a edad temprana viajó a París, donde a fines de los años 30 abrazó el surrealismo, convirtiéndose en uno de sus mejores exponentes. En 1938 participó en la exposición internacional del surrealismo, que tuvo lugar en la Galería Beaux Arts, de la capital francesa.

Un año más tarde abandonó Europa y se radicó en Nueva York, aunque tras finalizar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) regresó al viejo continente. En 1948 fue expulsado del denominado Grupo Surrealista, que 11 años más tarde lo readmitió.

Regresó a Chile entre 1970 y 1972, invitado por el presidente socialista Salvador Allende, cuyo sangriento derrocamiento y muerte en 1973 lo obligó a abandonar suelo patrio. Al fallecer, con 91 años, vivía en Tarquinia, en el centro de Italia.

Entre sus cuadros más destacados figuran «Eros precipitado» (1944, Museo de Arte Moderno, Nueva York), «La tierra es un hombre (1941), «La cuestión Djamila» (1962) y «Sobre el Estado de la Unión (1965). (FIN/2006)

http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=37178