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Así NO quiero la reelección indefinida, Sr. Presidente

Fuentes: Aporrea

El tema es polémico y se balancea en el doble filo de la navaja. Para los que ansiamos un gobierno socialista a lo venezolano, esa esperanza nació en diciembre de 1998 con la ascensión al poder de Hugo Chávez. Sería de nécios venir a calificar la gestión humanista y solidaria del comandante. Sencillamente se ha […]

El tema es polémico y se balancea en el doble filo de la navaja. Para los que ansiamos un gobierno socialista a lo venezolano, esa esperanza nació en diciembre de 1998 con la ascensión al poder de Hugo Chávez. Sería de nécios venir a calificar la gestión humanista y solidaria del comandante. Sencillamente se ha entregado a los ideales bolivarianos para incluir a los marginados de siempre y eso es incuestionable. Su liderazgo trasciende nuestras fronteras y en muchos países sirve de referencia de cambio. Él mismo ha afirmado muchas veces la necesidad de crear un socialismo bolivariano y venezolano, sin copias extranjeras. Perfecto. Todo bién hasta ahí. Los revolucionarios estamos de acuerdo con esas premisas y aguardamos la cristalización de las mismas.

El liderazgo del señor presidente ha sido tan explosivo y contundente que todos(o cási todos) deseamos su permanencia en la égida de gobierno hasta el 2021. Pero a lo largo de estos 9 años de gobierno chavista las realidades han sido muy diferentes a lo que esperábamos de un líder de izquierda auténtica. Su discurso es el mismo de siempre, antimperialista y solidario con los desposeídos, no hay duda sobre la socialista arquitectura de su base ideológica, no se ha desviado de sus nobles principios. Sólo nos asalta una duda sobre eso de hacer «pactos» con la burguesía nacional. Creo que ha sido un desliz que no compartimos la gran mayoría de los que seguimos su liderazgo. La llamada burguesía criolla jamás ha pactado con los pobres y marginados y no acepta pactos de ningún tipo pués su ideología neoliberal sólo quiere más dinero para sus prostituidas arcas, no le importa un comino la suerte de los que estamos abajo en la pirámide. O no? La codicia del patrono sube por el ascensor y el progreso de la clase dominada sube en silla de ruedas por la escalera. No hay pacto que cambie esa tenebrosa realidad.

En otro orden de ideas, los integrantes de los gabinetes ministeriales, en su gran mayoría, han sido muy poco eficientes. El presidente es el generador de ideas y los demás lo siguen con muy poca(o nula) imaginación creadora. Tiene amigos en el gobierno que no han hecho cási ninguna labor fructífera para el soberano y aún los mantiene allí, no los quiere cambiar por su solidaria amistad. Pero esa solidaridad, amigo presidente, le está haciendo mucho daño al país y usted no quiere darse cuenta de esa realidad meridiana. Cuando ejecuta cambios en su gabinete hace «enroques» y maquillajes que generan poco beneficio al pueblo y ejemplos sobran. Usted no es consecuente con aquél pensamiento de Bolívar: «Entre un principio y una amistad…» Y varios de sus amigos no tienen principios bolivarianos ni socialistas. Y si usted no se radicaliza con sus amistades no productivas, entonces no queremos su reelección indefinida ya que continuaría el deterioro de la esperanza socialista de millones que hemos votado SIEMPRE por usted. En Guárico usted mismo lo vivió. Véngase al Zulia y verá cómo cientos de quilómetros de calles y carreteras no sirven, y así se mantienen ante la mirada indolente de alcaldes y gobernadores pseudosocialistas. Esta semana pasé por Coro y la basura que «adorna» la entrada de ese patrimonio mundial es horripilante. Y así podríamos pasearnos por Carabobo y demás Estados viendo las mismas miserias de administración. Con esa gente NO avanzaremos al socialismo de ningún tipo. Claro, usted no los eligió pero los apoyó y debe exigirles hechos concretos. Cómo? Sólo tiene que darse un paseíto por las principales ciudades del país y se dará cuenta que los pueblos alejados de las capitales deben estar en peores condiciones. Haga que su programa ALÓ PRESIDENTE tenga los teléfonos abiertos al público, sin la censura de su entorno derechista disfrazado de izquierda y verá que su labor presidencial se hará mas ágil y efectiva en pocos meses. Tenga más contacto directo con el pueblo y verá que su permanencia en el poder será requerida indefinidamente PERO así como vá, NO. Y si colocamos a otro candidato dizque bolivariano corremos el riesgo de enfrentar un fracaso mayor, con el consecuente retorno de la derecha asesina y lacaya. Usted puede ser el indicado para gobernar por lo menos para otro período pero con la gente que le rodea no califica, mi estimado presidente. Luche con todas sus fuerzas para que no perdamos la esperanza, que, como dice la sabiduría popular, es lo último que se pierde.