Recomiendo:
0

British Airways da la solución para la crisis: trabajar gratis. Renault, es más modesta: trabajar más y cobrar igual

Fuentes: Rebelión

Las empresas escatiman horas de trabajo que luego no pagan como extras, recortan gastos en seguridad, reducen prestaciones sociales… pero la aerolínea British Airways va más lejos: para superar la crisis pide a sus 30 mil empleados ¡que trabajen gratis! Esa es la solución que se ofrece para salvar a la compañía, que tiene sus […]

Las empresas escatiman horas de trabajo que luego no pagan como extras, recortan gastos en seguridad, reducen prestaciones sociales… pero la aerolínea British Airways va más lejos: para superar la crisis pide a sus 30 mil empleados ¡que trabajen gratis! Esa es la solución que se ofrece para salvar a la compañía, que tiene sus finanzas en números rojos. O dicho más finamente, tal y como aparece en los correos electrónicos que la directiva a enviado a sus operarios: se buscan voluntarios para realizar tareas sin remunerar con una duración de entre una semana y un mes.

Para dar ejemplo, el director ejecutivo,Willie Wash ha renunciado a cobrar durante este julio los 100 mil dólares de su salario. Claro que si está ganando eso cada mes no creo que sea un gran esfuerzo su tan cacareada renuncia (a no ser, claro está, que su sacrificio afecte a su desorbitada forma de vida). ¡Carajo!, ¿cuánto tarda un trabajador «normal» en juntar esa cantidad de dinero mensualidad tras mensualidad? Pero a la hora de los números rojos se nos pide que arrimemos el hombro para salvar la empresa, que de pronto es de todos y entre todos hay que salvarla y bla, bla, bla.

Mientras, Renault- España, por boca de su presidente y director general, da una respuesta más modesta: que los sindicatos acepten una mayor flexibilidad laboral y que los obreros «cambien el chip» (sic.) para trabajar más por el mismo sueldo. Para adornar aún más la oferta, deben aceptar expedientes de regulación o tener que laborar también los sábados.

La idea de la British es un ejemplo de lo descabellado del capitalismo, pero la más discreta de Renault es más peligrosa pues es la que en verdad se está llevando a cabo: deslocalizaciones de las empresas a la busca de mano de obra barata, organizaciones sindicales amansadas, condiciones laborales de mala calidad, jornadas extenuantes, etc.

El capitalismo enseña cada día más su rostro salvaje, que en estas épocas de crisis se cuida cada vez menos en cubrir sus intenciones