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Bufón en la cuerda floja

Fuentes: Barómetro Internacional

Debido a nuestra media-ciudadanía (asunto importante que ya he tratado en muchos textos) y a la «Ley de Gerson» institucional (cuestión que todavía merecerá atención en otra oportunidad), cada brasilero ha sido tratado como un bufón en la cuerda floja por los leones y las hienas del gobierno federal. El país pasa frecuentemente por situaciones […]

Debido a nuestra media-ciudadanía (asunto importante que ya he tratado en muchos textos) y a la «Ley de Gerson» institucional (cuestión que todavía merecerá atención en otra oportunidad), cada brasilero ha sido tratado como un bufón en la cuerda floja por los leones y las hienas del gobierno federal. El país pasa frecuentemente por situaciones de inestabilidad social (como la crisis en los presidios de Maranhão y la quema de autobuses como forma de protesta en el Estado de San Pablo). No hemos logrado estirar la cuerda sobre la que caminamos, ni dejarla firme y resistente.

Además de esto, Brasil funciona con estímulos esporádicos e intensos. Los brotes de su desarrollo ocurrieron por medidas de emergencia o autoritarias: Los 50 años en 5 de Juscelino Kubitschek, el «milagro económico» de Emilio Médici, el Plan Real durante el gobierno de Itamar Franco, y los espectáculos deportivos (Copa del Mundo y Olimpíadas) dejados por Lula, el Exterminador del Hambre. No existe un curso natural de desarrollo en Brasil que sea consistente, progresivo y sustentable. Sus presidentes cargan una bomba de tiempo y se la dejan a sus sucesores. En algún momento la bomba estalla en crisis de gobernabilidad y planeamiento.

Una de ellas se refiere a las obras de infraestructura de los aeropuertos brasileros para la circulación de turistas nacionales y extranjeros durante la Copa del Mundo de 2014. El avance de los proyectos y de los trabajos ha causado preocupación a las autoridades brasileras y críticas de representantes de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol, traducido de la sigla en francés). Y el motivo es que la realización de las inversiones sufre atrasos, los costos del gobierno han sido mucho más altos que el presupuesto que se propuso inicialmente y la finalización de parte de los proyectos coincidirá con el inicio de los juegos en junio de 2014. Unos ganan y otros pierden con este banquete de inversiones.

Los aeropuertos de las 12 ciudades-sede de la Copa del Mundo recibirán 5,6 millardos de Reales de inversiones públicas y privadas [i] .Las ciudades-sede son: Manaos, Fortaleza, Natal, Recife, Salvador, Cuiabá, Brasilia, Bello Horizonte, Río de Janeiro, San Pablo, Curitiba y Porto Alegre. Entre las inversiones infraestructurales en los aeropuertos cito la construcción y reforma de las terminales, la ampliación de pistas de aterrizaje y de taxis. Aún fuera del período de la Copa del Mundo y en épocas festivas los aeropuertos ya dan señales de saturación y falta de organización.

Como si eso no fuera suficiente, mencioné en un parágrafo anterior que el precio que el gobierno federal lleva gastado en las reformas de los aeropuertos ha quedado muy por encima del presupuesto que él recibió de las empresas involucradas. Para dar algunos ejemplos, la reforma de la terminal de pasajeros del aeropuerto de Curitiba quedó un 166% más cara, mientras que la de El Salvador quedó en 164%. [ii]. La misma preocupación con el presupuesto más caro es válida para la construcción y reforma de los Estadios, las obras de movilización urbana y la modernización de puertos.

En la historia de Brasil las ciudades se han fundado al amparo del poder religioso (casi siempre a partir de una plaza central y una iglesia) y del poder económico (algún producto de valor comercial que caracteriza a una región: caña de azúcar, café, naranjas, caucho, etc.). Los recursos generados por ciertas mercancías impulsan la expansión de las ciudades. Esta vez tendremos aeropuertos más modernos debido al negocio del fútbol en Brasil, o sea, su historial de comercialización de bienes y servicios futbolísticos por los cuales el país es conocido.

A pesar de los problemas de infraestructura para la realización de la Copa del Mundo en 2014, el gobierno federal espera dejar un legado que mejore la vida de los brasileros. Por estos gastos gubernamentales no son totalmente inadecuados, ya que millones de brasileros se beneficiaron de aeropuertos más modernos. Resta saber si las empresas aéreas atenderán la expectativa de los viajeros respecto a organización y puntualidad. Sin discutir estas particularidades, muchos cuentan con los dedos de una mano cuantas veces entraron a un estadio a lo largo de toda su vida, mientras otros esperan viajar más en avión cuando bajen los precios de los pasajes.

La cuerda continua estando floja.

Blog del autor: http://www.brunoperon.com.br

Notas

[i] http://www.infraero.gov.br/images/stories/Obras/press_kit_MATRIZ_DE_RESPONSABILIDADE_010611.pdf)

[ii] http://www.portal2014.org.br/noticias/12719/CUSTO+DAS+OBRAS+DA+COPA+TEM+AUMENTO+DE+ATE+166+CONFIRA+A+LISTA.html).

Fuente original: http://barometrointernacional.bligoo.com.ve