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La iniciativa científica "Enciclopedia de la vida" presentada este jueves

Criaturas con página propia en Internet

Fuentes: IPS

Esta enciclopedia electrónica pretende documentar los al menos 1,8 millones de especies biológicas de la Tierra y rastrear el impacto de las pérdidas de hábitat y del cambio climático

Esta ambiciosa enciclopedia electrónica catalogará los detalles de todas las especies identificadas y publicará toda esta información en Internet, para facilitare el acceso universal a esa información, indicaron los científicos a cargo del proyecto.

«Será un recurso fantástico para el mundo en desarrollo», dijo James Edwards, director ejecutivo de la «Enciclopedia de la vida», que instaló su sede en el Instituto Smithsoniano en Washington.

Hasta ahora, investigadores y estudiantes del Sur en desarrollo debían trasladarse a 10 grandes museos de historia natural ubicados en el Norte industrializado para analizar especies nativas de sus propios países, señaló Edwards a IPS.

«Hace poco me encontré con tres investigadores de India que se dedicaron un año a estudiar vegetales de su propio país en el Herbario de la Universidad de Harvard», dijo. Con cinco millones de especímenes vegetales, este Herbario constituye el octavo más grande del mundo.

En pocos años, toda esa información y mucha más estará en el sitio web de la «Enciclopedia de la vida».

«Finalmente, podremos obtener un gran panorama de la vida sobre la Tierra y seremos capaces de ver los cambios a través del tiempo, lo que será una fuente fantástica para controlar el impacto del cambio climático», dijo Edwards.

En los próximos 10 años, y a un costo estimado de 100 millones de dólares, la «Enciclopedia de la vida» creará páginas de Internet para los 1,8 millones de especies actualmente identificadas.

También clasificará los millones de especies aún no descubiertas y catalogadas. Las páginas brindarán información sobre cada una en texto y, cuando estén disponibles, fotografías, vídeos, sonidos y mapas.

El único gobierno que implementó una iniciativa similar a la «Enciclopedia de la vida» es México, con su Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Su trabajo permitió al país latinoamericano encaminar el análisis del impacto del cambio climático y de las especies invasoras, y determinar dónde sería inconveniente cultivar vegetales genéticamente modificados, entre muchos otros usos, dijo Edwards.

«La ‘Enciclopedia de la vida’ brindará a los ciudadanos del mundo una macrovisión de poder casi inimaginable para hallar y crear una comprensión de la biodiversidad en todo el globo», aseguró Ralph E. Gomory, presidente de la Fundación Alfred P. Sloan, organización estadounidense que aportó 2,5 millones de dólares a la iniciativa.

El proyecto también recibió 10 millones de dólares de la Fundación MacArthur.

«Nuestro conocimiento de la biodiversidad es tan incompleto que nos arriesgamos a grandes pérdidas de especies, incluso aún desconocidas», expresó hace poco el prestigioso biólogo Edward O. Wilson.

Poco se sabe sobre los cientos de miles de especies ya recolectadas, entre ellas insectos, otras propias de profundidades oceánicas, hongos y vegetales. Millones más esperan ser descubiertas.

Wilson, profesor emérito en la Universidad de Harvard, consideró «peligroso» este déficit de conocimiento, y durante mucho tiempo deseó la concreción de una enciclopedia de este tipo.

«Hoy, como nunca antes, los aspectos prácticos de una enciclopedia así están al alcance de la mano», opinó.

Además de recabar datos científicos mundiales sobre biodiversidad y organizarlos en un formato común, los responsables de la «Enciclopedia de la vida» aspiran a recibir insumos suministrados por personas de todo el globo.

Los científicos y el público –entre ellos observadores de aves, naturalistas aficionados, escolares y otros que puedan brindar observaciones directas de los cambios–, serán incluidos en una sección separada.

«También esperamos brindar algunos recursos informáticos para ayudar a las organizaciones a crear sus propias bases de datos que alimentarán la ‘Enciclopedia de la vida'», dijo Edwards.

Aunque el proyecto es similar a Wikipedia, la mayor enciclopedia multilingüe de contenidos libres en Internet, la principal diferencia es que todo el contenido será examinado por científicos para asegurarse de que los datos sean auténticos.

No intentará competir con Wikipedia y tendrá un enlace a ella, mientras que Wikipedia incluirá muchos hacia la «Enciclopedia de la vida».

Si bien inicialmente las páginas estarán disponibles solo en inglés, países como China, México, Costa Rica y Sudáfrica tratarán de traducir el contenido a sus idiomas.

Los traductores automatizados también mejoraron, asistidos por diccionarios de términos sobre biodiversidad ya publicados en diferentes idiomas, dijo Edwards.

Instituciones científicas de todo el mundo acordaron aportar a la «Enciclopedia de la vida» sus bases de datos, y Edwards afirmó que todo será de acceso libre.

Los primeros 1,5 millones de páginas de la «Enciclopedia de la vida» ya fueron tomadas de la literatura científica sobre biodiversidad y páginas de muestra fueron publicadas.

«Sueño con que en pocos años, cuando aparezca una referencia a una especie en una página en Internet, haya en ella un vínculo a su página en la ‘Enciclopedia de la vida’. Es un proyecto ambicioso, pero su momento ha llegado», concluyó Edwards.