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Cartas Caraqueñas

Desde la dictadura castro-consumista de Venezuela, crónicas cotidianas.

Fuentes: Rebelión

Cada proceso de construcción social, en cambio hacia el Socialismo, tiene sus características. Cada pueblo su forma de entender la vida. Llegar a Caracas en Navidad y pensar en la ex RDA o ex URSS es pegarse un patinazo. Los belenes están hasta en los cuarteles. No hay edificio oficial del gobierno del «tirano», sin […]

Cada proceso de construcción social, en cambio hacia el Socialismo, tiene sus características. Cada pueblo su forma de entender la vida.

Llegar a Caracas en Navidad y pensar en la ex RDA o ex URSS es pegarse un patinazo. Los belenes están hasta en los cuarteles. No hay edificio oficial del gobierno del «tirano», sin sus belenes y arboles navideños. En las estaciones del metro de Moscú, perdón de Caracas, resuenan villancicos e incluso han habido conciertos de los educandos del magnifico – esto muy en serio – Sistema Venezolano de Orquestas. Han deleitado. En Venezuela, el director de orquesta sinfónico Gustavo Dudamel, es un ídolo de masas. Caso único en el mundo.

El Bulevar Sabana Grande, atestado de comercios ¡¡Privados!! en los que se vende de todo, todo lo que a un consumista europeo pudiera apetecer, está intransitable. Por cierto, las tiendas, están llenas de bañadores y biquinis, por que los trabajadores y trabajadoras venezolanos con trabajo – las cifras de paro en Diciembre 2011, eran del 6’5% – Como decíamos, -los venezolanos con trabajos decentes,- se toman las vacaciones «Decembrinas» y no hay nada que le guste más a este pueblo, que la playa, por cierto, viendo sus hermosas playas caribeñas se entiende. Pues bien, no hay comercio privado, ni público, en el que quepa un alfiler. Tanto es así, que el «dictador» ha hecho un llamamiento al ahorro -No, no lo ha impuesto, lo ha pedido, aconsejado- Pues en Navidad se cobra la paga extra, que es superior en cuantía proporcionalmente a la española.

Hablando de esto, el despido en Venezuela, es muy difícil y si se produce, son 105 días por año trabajado, si 105, como en España ¿No?, Ah, si es baja voluntaria, son 45 días por año. Escuchen esto los sindicatos españoles y algún sindicalista que por esos lares habla pestes de esta castro-dictadura, -como la derecha y el socioliberalismo europeo- de este Proceso. Por cierto, el 70% del PIB Venezolano es privado. Si privado.

Hay otro caso que llama la atención y es que hay periodicos privados como «El Universal», «El Nacional» o «El Carabobeño» entre otros que pasan por la derecha a «La Razón» e incluso «El Pais», y están siempre fustigando al «dictador» y su Gobierno. Por cierto hay un canal de televisión, hablando de «El País» que es propiedad de Carlos Slim, un gran accionista de PRISA que es amigo de Felipe Gonzalez, que está todo el día metiéndose con el tirano y deseando que el cáncer, acabe con su vida, de una vez ¡¡Y el dictador, lo consiente!! Es la caraba.

Villancicos, belenes, biquinis, playas caribeñas, globovisión… Pero que es esto, si la gente oye rap en la calle, lleva gorras y atuendos raperos y camisetas palabra de honor, ah y encima vaqueros, ellos y ellas, distintos, claro. Los jóvenes no van vestidos de pioneros y las chicas no llevan un lacito rojo en el pelo. En fin, hasta abundan las camisetas del Barça. Que lastima. Que dictadura stalinista más cutre.

¿Donde se vé el socialismo? Pues en tonterías, como miles y miles de viviendas públicas dignas, que se entregan a los y las habitantes de los ranchitos y zonas de chabolismo -100.000 este año-. Pensiones no contributivas; pensiones por hijos a madres solteras o que ganan el sueldo mínimo. Fábricas públicas de muchos productos incluidos vehículos, ordenadores y teléfonos, además de agro-alimentarias, con la marca «Hecho en Socialismo», escrito en blanco, sobre un corazón rojo. En las granjas socializadas, fruto de ocupaciones o expropiaciones. En la refinería más grande del mundo, en Puerto Cabello o en la nacionalizada -realmente- empresa petrolera PDVSA, incluso en los muy ricos cafés «La Fama de América», hechos en socialismo. En la educación gratuita y en una magnifica red sanitaria gratuita para la gente de los barrios. Esas tonterías, son las que hacen ver que aquí, se está inventando, algo muy serio. Se está tratando de hacer el tránsito hacía el Socialismo.
También en la prohibición de desahuciar, los precios regulados y la abundante legislación social avanzada, que limitan muchos intereses de empresarios acaparadores o especuladores.

Todo es perfecto. No. Hay fallos. Claro. Pero lo cierto es que la solidaridad y generosidad de Venezuela y su gobierno, con los pobres y los más débiles, incluidos los pobres de muchos estados latinoamericanos, es tan grande como las mentiras que los poderosos de este mundo lanzan contra la Revolución Bolivariana.

En cualquier caso, la guinda es la existencia de Banca Pública y/o nacionalizada. Aquí hay al menos cinco bancos públicos y el Banco Central, está sometido a la gestión política y afortunadamente, no es «independiente», como en España y Europa, es decir ligado a la banca privada y a los intereses de los poderes financieros.

El trabajo cultural, educativo y participativo, que queda por hacer es aún grande. Aún así en la «dictadura chavista», se está trabajando y mucho la creación de un poder popular y se está creando una nueva red de poder, los «Consejos Comunales», que funcionan por barrios y que son abiertos.

¿Cual es pues el componente de la oposición?¿Que provoca tanto odia a Hugo Chávez por parte de la burguesía y la oligarquía? Hay varios factores que la alimentan. El primero el clasismo, el segundo el racismo -para un blanco de derechas Hugo Chavez, es el negro Chavez.- En tercer lugar la gente que perdió los privilegios de la IV república- estamos en la V-. También la gran cantidad de rentistas e importadores parásitos y especuladores muchos de ellos -Que se repartieron entre ellos y los EE.UU, la renta petrolera- , así como algunos de sus empleados, alineados con la oligarquía. También en ocasiones errores de gente vinculada a la burocracia del Proceso Revolucionario.

No hay obra humana perfecta. Pero por lo menos aquí combaten el neoliberalismo, respetando la existencia de fuertes sectores empresariales. Por cierto hay empresarios sobre todo pequeños, que apoyan la revolución, puesto que en ella pueden trabajar y desarrollar su emprendimiento.
Pero se habla y cada vez más de profundizar hacía un socialismo, abierto y democrático. Aquí, la seña de identidad más contundente, es el antiimperialismo.

* Carlos Martinez es polititologo de la Fundación CEPS, ex Presidente de Attac España.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.