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OMC

EEUU, UE y Japón ofrecen espejos de colores

Fuentes: IPS

Los países ricos ofrecen, en las negociaciones de la OMC iniciadas el martes en esta ciudad china, paquetes de ayuda comercial para los países más pobres, pues creen que así podrán eludir la reforma real de sus cuestionados esquemas de protección. La superficialidad caracteriza lo que por el momento se sabe sobre la composición y […]

Los países ricos ofrecen, en las negociaciones de la OMC iniciadas el martes en esta ciudad china, paquetes de ayuda comercial para los países más pobres, pues creen que así podrán eludir la reforma real de sus cuestionados esquemas de protección.

La superficialidad caracteriza lo que por el momento se sabe sobre la composición y el alcance de los paquetes ofrecidos, en el marco de la sexta conferencia ministerial de la OMC (Organización Mundial del Comercio) en Hong Kong.

Pero funcionarios de los países industrializados exhiben algunos detalles parciales, al parecer para desviar la atención de su fracaso en acercar sus posiciones a las del Sur en desarrollo, que exige la apertura de los fuertemente protegidos mercados agrícolas del Norte rico.

Japón, por ejemplo, dijo que asignará 10.000 millones de dólares para ayudar a entrenar y a consolidar la capacidad exportadora de las 50 naciones más pobres del mundo o «países menos desarrollados», tal como los definen las organizaciones internacionales.

Por su parte, la Unión Europea (UE) anunció que aumentará su presupuesto de asistencia al comercio para los países menos desarrollados a 1.200 millones de dólares anuales. Se trata de fondos utilizados para fortalecer la capacidad negociadora de las naciones pobres.

Además, el comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, propuso este martes permitir la importación libre de aranceles de 32 países pobres, entre ellos pequeñas naciones.

«Necesitamos esto para los países en desarrollo aquí en Hong Kong porque se trata de una ‘ronda de desarrollo’ y porque abrirá el camino para avances de desarrollo en serio que se originarán en las negociaciones centrales por el acceso a los mercados», dijo Mandelson.

El funcionario se refería a la actual instancia de negociación, la Ronda de Desarrollo de Doha, abierta en 2001 en la capital de Qatar. La ronda debe concluir con un acuerdo en diciembre de 2006.

Estados Unidos anunció su respaldo a la propuesta de la UE, pero acotó que productos muy competitivos de esos 32 países, como los textiles de Bangladesh, deberían quedar fuera del sistema de preferencias propuesto.

La UE, molesta por el tono con que los funcionarios estadounidenses le atribuyen el bloqueo de un acuerdo comercial en la conferencia ministerial en curso, desafían ahora a Washington para que proponga ofertas similares.

«Nuestra propuesta ‘De todo menos armas’ da a los países menos desarrollados un acceso completamente libre de aranceles y cuotas a nuestros mercados. Exhorto a todas las economías desarrolladas y a todas las economías en desarrollo avanzadas a empatar esta iniciativa», dijo la comisaria de Agricultura de la UE, Mariann Fischer Boel.

El representante de Comercio de Estados Unidos dijo que su país preparaba planes similares de aumento a su asistencia comercial y de ampliar sus importaciones libres de aranceles de los países penos desarrollados.

El ofrecimiento de Washington se procesaría a través de la ampliación de programas de promoción comercial ya vigentes, como el establecido por la Ley de Crecimiento y Oportunidades para África (AGOA) y el Sistema General de Preferencias (GSP).

La AGOA prevé la eliminación de aranceles para las exportaciones de países de África subsahariana que cumplan con ciertos criterios de gobernanza y apertura económica, mientras el GSP fija excepciones a reglas generales de la OMC.

«Éste es el modo en que implementaremos paquetes de desarrollo a través de nuestro proceso legislativo. Es lo que podríamos de hacer de acuerdo con nuestras leyes», insistió Portman.

Lo nuevo en la propuesta estadounidense sería al ampliación de excepciones, de modo de incluir más productos y «cierta flexibilidad con el tiempo».

Los anuncios del Norte industrial sobre paquetes de asistencia son conocidos en medio de la conferencia ministerial de la OMC, y una semana después de que la organización anunció un aflojamiento de las normas sobre medicamentos esenciales para el Sur en desarrollo.

Por otra parte, hace dos semanas, la OMC dio a los países pobres plazo hasta 2013 para comenzar a implementar sus reglas sobre propiedad intelectual.

Las organizaciones de la sociedad civil que participan en la conferencia en Hong Kong cuestionaron este mismo martes los motivos que, según ellas, se ocultan detrás de los paquetes de «asistencia a cambio de comercio».

La organización internacional de ayuda humanitaria ActionAid advirtió en un comunicado que con demasiada frecuencia estas ofertas se formulan condicionadas.

ActionAid observó que la oferta japonesa se procesará en forma de préstamos, lo cual, según la organización, no es exactamente un mecanismo adecuado para alentar el desarrollo.

Las organizaciones no gubernamentales están preocupadas de que una oferta final que unifique la de todo el Norte industrial aplacaría a países pobres que dejarían de lado algunas de sus demandas.

Los países ricos quieren que los pobres abran los mercados de manera más radical a su producción agrícola, los bienes manufacturados y sus servicios. Los pobres quieren que los ricos dejen de apoyar a su sector agrícola con subsidios y otras barreras.

El apoyo a la producción agrícola del Norte industrial tiene un impacto desastroso sobre las familias de los trabajadores rurales del Sur en desarrollo, que constituyen la mayoría de la población mundial.

«Por cierto, la asistencia al desarrollo comercial es deseable, pero no debe convertirse en un pretexto para torcerle el brazo a los países pobres y obligarlos a hipotecar su futuro desarrollo industrial y los servicios públicos», dijo Guy Ryder, secretario general de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL).

Estas ofertas no mejoran mucho la actual situación de los países más pobres, a los cuales se les brindó excepciones y ampliaciones de plazos similares en el pasado, según expertos.

«Ha sido habitual de la OMC ofrecer a los miembros más pobres una o dos zanahorias para alcanzar un acuerdo», dijo Tanim Ahmed, periodista bangladesí dedicado a analizar el devenir económico de los países menos avanzados.

El paquete podría ser no tan promisorio como es retratado por los funcionarios, pues no queda claro cómo fortalecería la capacidad de producción de los países pobres ni cómo los ayudaría a diversificar sus exportaciones.

Para Ahmed, además, el paquete deja de lado los asuntos centrales, como el fortalecimiento de la capacidad de producción, el acceso a los mercados y las preferencias comerciales.