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Respuestas a la crisis financiera

El Banco Wir, principio de la cooperativa y de la moneda complementaria

Fuentes: Zeit- Fragen

Traducido del francés por Jorge Aldao

En las próximas semanas, Horizons et Débats publicará una serie de artículos relativos a la crisis financiera. Hay que examinar el contexto mundial. Sin oscurecer el panorama, buscaremos respuestas y caminos que nos permitan superar la crisis. La historia de la Caja de Crédito Agrícola de Zurich (1) (ver nº 35/36 de Horizonts et Débats) fue un principio cuyo ejemplo siguió el Banco Wir. Dedicaremos mucho espacio a las ideas de Raiffeisen. (2)

El 16 de octubre de 1934 se fundó una sociedad cooperativa que se puede considerar actualmente única en su concepción y desarrollo. Se llamó «Wir Cooperativa Círculo Económico», (Wirtschaftsring-Genossenschaft en alemán), pero cambió de nombre hace algunos años y actualmente se llama Banco Wir (Wir es la abreviatura de Wirtschaftsring y también significa «nosotros» en alemán). En los estatutos de la Sociedad Cooperativa Wir se puede leer que es una asociación de ayuda mutua entre empresas comerciales, de fabricación y de servicios. Su objetivo es estimular a sus socios para que, con la aplicación del sistema Wir, pongan su capacidad adquisitiva al servicio recíproco y mantengan dicho poder de compra en la sociedad con el fin de proporcionara a los socios un volumen de negocios complementario. (3)

Principios básicos

 La Sociedad cooperativa WIR es una comunidad que se caracteriza por un sistema monetario complementario. Como un banco central, emite su propia moneda, que circula entre sus socios en calidad de medio de pago y con la que se conceden los créditos. El valor del wir está equiparado al del franco suizo (1 wir=1 franco suizo). Una de sus principales características es la ausencia de tasas de interés. Los depósitos en cuenta corriente no se remuneran, lo que implica una incitación a gastar rápidamente dicho dinero aumentando de esta forma el volumen de negocios entre los participantes. Al principio, los depósitos no sólo no recibían intereses sino que además se les aplicaba una retención con el objetivo de que el dinero se pusiera en circulación.

Un ejemplo

 La comisión de créditos de la Sociedad Cooperativa Wir otorga un préstamo hipotecario de 100.000 «wirs»-francos suizos con las garantías habituales en el ámbito bancario. Sin embargo, el Wir no presta el dinero de sus clientes -como hacen los demás bancos- sino que la propia sociedad emite el dinero, actualmente con un «clic» en el ordenador. A diferencia del banco central, ese dinero no se crea de acuerdo a la ley sino por un contrato y por la disposición de una comunidad que acepta el dinero de la sociedad cooperativa. El tomador del crédito utilizará el dinero, por ejemplo, para edificar una casa. Con ese dinero pagará a los fabricantes, a quienes conoce porque son miembros de la sociedad cooperativa. Los artesanos pagarán las facturas de los materiales suministrados por otros asociados quienes, a su vez, efectuarán los pagos correspondientes. Por regla general, las facturas se pagarán en wirs en un 30 al 40% del importe total. El resto se pagará en francos suizos porque las empresas que participan pagan sus salarios en esa moneda, así como los impuestos y otros gastos que no se pueden pagar en wirs. De esta forma, el préstamo hipotecario que resulta de esta nueva moneda crea un volumen de negocios en la sociedad cooperativa por muchos años, hasta que el crédito se reembolsa.

La tasa de interés percibida asciende actualmente sólo al 1%. Corresponde aproximadamente al margen usual (4) de los bancos y alcanza, en promedio y a largo plazo, un tercio de las tasas bancarias normales. Con ello se cubren los gastos y se constituyen reservas suficientes. Esto es posible porque la Sociedad Cooperativa Wir emite su propia moneda. En cambio, un banco normal recibe fondos de los ahorradores pagando intereses por ese dinero y, a su vez, lo presta a quienes necesitan crédito. Además, dicho banco normal también paga los intereses por recibir el dinero del Banco Central. Desde 1936, la Sociedad Cooperativa Wir tiene el estatuto de un banco convencional y está sometida a las estrictas prescripciones de la Comisión Federal de Bancos de Suiza. La ley bancaria prevé una determinada relación entre los fondos propios y los activos. Por lo tanto, el volumen del crédito no es ilimitado. La moneda wir está respaldada por los bienes. Detrás de cada pago efectuado con esta moneda hay un intercambio de bienes y servicios.

La sociedad cooperativa proporciona a sus miembros una plataforma para que se ofrezcan bienes y servicios de manera recíproca. Forman parte de eso, además de la lista de los participantes, hoy online, folletos, ferias, servicios de distribución, etc. Más de 90.000 visitantes de todas partes del país visitaron el año pasado las cuatro grandes ferias de Zurich, Lucerna, Wettingen y Berna, con el fin de conocer a otros cooperativistas y sus ofertas.

Además, los grupos regionales organizan encuentros políticos y culturales. En 2007, se celebraron 53 reuniones en las que participaron 1.600 personas. El sistema exige que los participantes planifiquen sus necesidades en francos wir y elaboren un presupuesto. Los francos suizos se pueden cambiar en todo momento por wirs. En cambio, el wir sólo se puede cambiar entre los cooperativistas por productos o servicios. O pueden servir para reembolsar los créditos. Pero no existe la posibilidad de cambiarlos por francos suizos.

Sistema de moneda complementaria

Según la teoría monetaria, el wir es una moneda complementaria, que se entiende como el acuerdo cerrado dentro de una comunidad que acepta como medio de intercambio una moneda que no es la moneda nacional. La moneda complementaria no reemplaza a la moneda nacional. No obstante, desempeña una función social para la que no se ha creado la moneda nacional. En la Sociedad Cooperativa Wir, los socios se apoyan mutuamente comprando bienes unos a otros con su propia moneda y con la posibilidad de recibir créditos muy ventajosos de la comisión de créditos. Esto es importante en las épocas de crisis económicas o cuando suben las tasas de interés. De esta manera se impide el desempleo y se genera bienestar.

Fundación de la Sociedad Cooperativa Wir

Como organización de ayuda mutua, la Sociedad Cooperativa Wir se fundó en 1934 por Werner Zimmermann, Pablo Enz y otras 14 personas que estaban totalmente convencidas de la «teoría del dinero libre» de Silvio Gesell (5). La depresión económica había castigado duramente a las pequeñas y medianas empresas de la época. Los negocios se habían hundido, muchos trabajadores perdieron sus empleos y no había señales de mejora. Desde el punto de vista de la doctrina del dinero libre, la causa de aquel desastre se encontraba en el insuficiente abastecimiento de dinero (N.deT.: falta de liquidez) y en las perturbaciones de la circulación monetaria originadas por el atesoramiento del dinero en efectivo. ¿Cómo se había llegado a eso? Muchos bancos habían quebrado. Sólo en Europa eran más de mil, entre ellos grandes bancos como el austriaco Kreditasntalt. Muchas personas habían perdido la confianza en el sistema bancario y guardaban el dinero en su casa. Se estima que en Suiza el 20% de los billetes estaban guardados fuera del circuito bancario, y en otros países ese porcentaje era incluso notablemente superior. Así, los bancos disponían de menos dinero para conceder créditos, lo que paralizó la economía. Y como las monedas estaban vinculadas al patrón oro, las instituciones emisoras no podían poner en circulación todo el dinero que querían, al contrario de lo que ocurre actualmente.

¿Qué hacer?

Una organización de ayuda mutua debía proporcionar dicha ayuda. La Sociedad Cooperativa Wir empezó con 16 socios y un capital inicial de 42.000 francos. El nombre Wir (nosotros) no es únicamente la abreviatura en alemán de «Sociedad Cooperativa Círculo Económico»; Werner Zimmermanm también la definió como lo contrario de «ich» (yo, en alemán).Una comunidad puede defender mejor los intereses individuales. En esa época, los fundadores de Wir no estaban solos. Había numerosas organizaciones similares por todo el mundo. Asociaciones y poblaciones enteras compuestos por personas muy diferentes lucharon contra el ambiente paralizante de la depresión económica por medio de organizaciones de intercambio y de monedas creadas por ellos mismos. Todas tenían en común las siguientes características:
1) Para compensar la limitación de la moneda nacional, crearon monedas complementarias en un marco restringido y controlable.
2) Instituyeron el nuevo sistema de intercambio invitando a no guardar ni atesorar el dinero, sino a gastarlo rápidamente. Los depósitos en esas monedas no sólo no percibían intereses, sino que además se les aplicaba una retención. Esta exigencia tenía por objeto impedir que el dinero se guardase por miedo al futuro. Los bloqueos mentales y de comportamiento que también formaban parte de la imagen de la depresión como enfermedad psiquiátrica debían ser eliminados de esta forma.

Organizaciones similares

Las organizaciones de ayuda mutua se difundieron mucho, sobre todo en Estados Unidos donde la tasa de desempleo alcanzó a veces el 25% (en Suiza el 10%). Constituían la respuesta de la sociedad civil a los angustiosos problemas cotidianos. Además, las monedas complementarias ya tenían una extensa tradición en Estados Unidos.

En Alemania, muchos municipios crearon su propio sistema monetario durante la gran inflación de los años 20. Cuando empezó la crisis económica mundial, en 1929, se fundó en Erfurt la Sociedad de Intercambio Wära como una asociación para luchar contra la crisis y el desempleo en el plano privado y por su propia iniciativa.

Wörgl

Wörgl, un municipio de 5.000 habitantes situado cerca de Innsbruck, en Austria, llamó la atención. (6) En esa pequeña ciudad y sus alrededores había 1.500 desempleados. El alcalde pagaba los trabajos urgentes del municipio y también parcialmente el salario de los empleados con «Arbeitswertscheine» (billetes equivalentes al valor del trabajo). Ese dinero municipal estaba respaldado al 100% por la moneda nacional. Se podía utilizar dentro del municipio para la compra de mercancías y servicios. Sin embargo, la nueva moneda tenía una particularidad: a finales del mes, cada persona debía sellar los billetes que tenía en su poder y pagar una tasa del 1%. A finales de año eso representaba el 12%, pero esa pérdida se podía evitar si se gastaba esa nueva moneda antes de fin de mes. Por lo tanto se penalizaba a quien no gastaba su dinero. Se podía cambiar por moneda nacional pero únicamente si se pagaba una tasa del 2%.

 Para la población de Wörgl la participación en este experimento monetario fue opcional al principio. Pero los habitantes se dejaron persuadir por su alcalde y aceptaron la nueva moneda. La masa dineraria en circulación, comprensiblemente, aumentó. El desempleo se redujo en un 25% en un año y la situación financiera del municipio mejoró significativamente. Los ingresos suplementarios por tasas e impuestos municipales pudieron dedicarse a gastos sociales. La noticia del éxito de la experiencia monetaria de Wörgl se difundió rápidamente: un sistema de pago complementario transparente dentro de una comunidad local o regional asegura la circulación monetaria, hace que disminuya el desempleo y asegura la cohesión social. Otros municipios, sobre todo en Austria pero también en Liechtenstein (Triesen) siguieron el ejemplo. La experiencia bien documentada atrajo la atención de políticos y científicos del país y del extranjero. El economista más conocido de la época, John Maynard Keynes, se pronunció favorablemente. El Primer Ministro francés Daladier fue uno de los muchos políticos que visitaron Wörgl. Todo hablaba a favor de la generalización de esta experiencia coronada por el éxito. Pero no sucedió así.

Asfixiando a la ayuda mutua

La moneda alternativa de Wörgl se prohibió con el argumento de que únicamente el banco emisor tenía derecho a emitir moneda. Las autoridades, en general, se mostraron escépticas hacia las organizaciones de ayuda mutua y las monedas complementarias. En Alemania y Austria se prohibieron antes de que Hitler tomara el poder. En el debate político la experiencia de Wörgl primero se despreció como una tontería, luego se calificó de comunista y, después de la Segunda Guerra Mundial, de fascista.

Pensamos hablar de acontecimientos parecidos en Estados Unidos, donde las monedas complementarias tuvieron una difusión muy grande y cuya tradición es más larga. En 1933, J.D. Roosevelt fue elegido presidente de Estados Unidos. Ya en su discurso de investidura anunció un programa que iba a entrar en la historia con el nombre de New deal. Había que combatir la depresión económica y su elevada tasa de desempleo. Roosevelt estableció medidas de apoyo por parte del Estado a los bancos y numerosos y amplios programas de creación de empleo. Como las arcas estaban vacías, el estado tuvo que endeudarse. Al mismo tiempo, Roosevelt anunció la prohibición de las monedas complementarias de numerosas organizaciones de ayuda mutua.

¿Tuvo éxito Roosevelt con su New deal? Los programas de creación de empleo sin duda eran mejor que nada. Muchas personas efectuaron un trabajo útil en el marco de aquellos programas. Sin embargo el desempleo se mantuvo elevado. La mayoría de los historiadores de economía actualmente están de acuerdo en que el fantasma de la depresión, tanto en Estados Unidos como en Alemania, no desapareció hasta que pasaron a la economía de guerra. Sin duda, las soluciones descentralizadas de la sociedad civil habrían podido mejorar los programas del Estado de manera más duradera (7).

En Suiza, las autoridades no tomaron medidas tan rigurosas contra las organizaciones de ayuda mutua como en Alemania y Estados Unidos. Y se diferenció entre organizaciones de derecho público y de derecho privado. La Sociedad Cooperativa Wir, organización privada, se toleró. En 1936 fue sometida a la legislación bancaria. En cambio, las solicitudes de otros municipios se rechazaron con los mismos argumentos que en Austria. Grandes municipios como Bienne y Brienz, habían planificado experiencias similares a la de Wörgl.

Wir: El único sistema de moneda complementaria que sobrevivió a la guerra.

En los países escandinavos, muchas organizaciones de ayuda mutua pudieron mantenerse con sus monedas complementarias hasta la Segunda Guerra Mundial. En ese momento se disolvieron todas. Las razones fueron, por una parte, las dificultades internas y por otro lado los desórdenes de la guerra. La Sociedad Cooperativa Wir también tuvo dificultades. Sin embargo, después de la Segunda Guerra Mundial tomó un nuevo impulso con el boom económico y su número de socios creció rápidamente. Eso demuestro que la moneda complementaria no sólo tiene ventajas durante las crisis económicas. El mecanismo que imponía una tasa a la moneda wir se abandonó totalmente después de la guerra. En esto, la Cooperativa tomó alguna distancia con la teoría de la moneda libre de Silvio Gesell. Sin embargo mantuvo el principio de los préstamos sin intereses. Los créditos Wir siempre son sin intereses.

Esta corrección tenía razones eminentemente prácticas. La incitación masiva a gastar el dinero lo más rápidamente posible fue beneficiosa para Wörgl. Pero hubiera sido inadecuada en pleno boom económico. A diferencia de la depresión de los años 30, ya no era necesario animar la economía en los años de la posguerra. Había pleno empleo y las autoridades suizas estaban preocupadas por frenar la estanflación (8).  

Una historia cambiante

La Sociedad Cooperativa Wir ha tenido una larga evolución. Desde mediados de los años 60 hasta los 70 conoció una crisis grave. Algunos socios vieron en el sistema Wir una buena oportunidad para vender productos de menor calidad a precios muy elevados. O bien se ofrecía la moneda wir en anuncios de los diarios un 20% más cara. La Sociedad Cooperativa corría el riesgo de perder su buena reputación y fracasar. Había que luchar firmemente contra los abusos. La Sociedad Cooperativa prohibió el comercio de los créditos Wir. Así, hasta la actualidad, todos los años se excluye sistemáticamente a los miembros que violan sus estatutos. El retorno al ideario de la ayuda mutua colocó de nuevo a la sociedad cooperativa en la vía del éxito.

Aproximadamente 62.000 miembros -únicamente pequeñas y medianas empresas (Pymes)- participan actualmente en el sistema Wir. Ajustan entre ellos los pagos por un importe estimado en 1.650 millones de francos wirs anuales. Teniendo en cuenta que un pago se efectúa, por término medio, entre un 30% y un 40% únicamente en wirs y el resto en francos suizos, el importe de los bienes y servicios que se intercambian dentro de la sociedad cooperativa representa más del doble. Los créditos comerciales e hipotecarios en wirs ascienden a casi 860 millones. La Sociedad cooperativa Wir dispone actualmente de un sistema de moneda complementaria muy elaborado. Con ocasión de su aniversario, en 1984, el director de la Sociedad de Bancos Suizos de Basilea declaró: «A partir de una organización de ayuda mutua en tiempo de crisis, Wir se ha convertido en una institución para las Pymes financieramente sana, rigurosamente organizada y perfectamente dirigida. Complementa la actividad de los bancos y no constituye una competencia».

Pero las cosas han cambiado desde hace algunos años

El Banco Wir

 En el año 1998, la sociedad cooperativa se rebautizó como Banco Wir. Ofreció a sus miembros cuentas de inversión en francos suizos con intereses atractivos, sin abandonar la actividad Wir. En 2000 se abrió al público. No sólo las empresas, sino también los particulares pueden recurrir actualmente a sus servicios y convertirse en miembros de la cooperativa. En la actualidad, todos pueden realizar sus operaciones bancarias en francos suizos en la institución. Los que llegan a la sede de Basilea entran en un edificio moderno de cristal, acero y hormigón que no tiene nada que envidiar a los demás edificios bancarios. Cuentas de ahorro, cuentas corrientes y de inversión en francos suizos forman parte de la oferta, así como los créditos hipotecarios y comerciales en francos suizos, en wirs o mixtos.

El banco, que está presente en toda Suiza, exhibe hoy un balance de tres mil millones de francos. Emplea, en su sede de Basilea y sus 8 agencias repartidas por todo el país, algo más de 200 colaboradoras y colaboradores y forma a los aprendices. Hace poco, también introdujo la banca electrónica. El Banco Wir está anclado en el mundo de las Pymes y ocupa su lugar en una red múltiple de medidas de ayuda mutua de dichas Pymes. Se ha consolidado mucho en los últimos años. El dinero de los clientes en francos suizos aumenta todos los años y ha sobrepasado hace mucho tiempo la barrera de los mil millones. El número de clientes «normales» (que no participan en el sistema Wir) crece continuamente. Las organizaciones de consumidores a menudo comparan sus condiciones con las de otros bancos.

En esas comparaciones el Banco Wir obtiene una puntuación excelente. No es sorprendente, ya que el banco dispone de estructuras ágiles y, como cooperativa, no está obligado a obtener rendimientos máximos. Organiza las relaciones con sus nuevos clientes como antes, de una manera «cooperativa». Coordina seminarios (workshops) y en sus reuniones de trabajo, por grupos pequeños, no se trata sólo de obtener información y consejo sino también de intercambiar experiencias y la elaboración en común de soluciones globales.

Preparado para el futuro

La asamblea cooperativa del Banco Wir ha aumentado actualmente su capital a 17 millones de francos. Así se completó la integración de un sistema de moneda complementaria en un banco «normal». La organización de ayuda mutua de 1935 se ha convertido, al cabo de 75 años, en un banco de negocios, pero siempre fundamentado en una base cooperativa. Tiene como objetivo ambicioso convertirse en el banco de las Pymes de toda Suiza. Sin embargo no quiere convertirse en un banco universal (8), sino aumentar la oferta «con prudencia». La administración de grandes patrimonios y las transacciones bursátiles no forman parte de su plan. En contrapartida el banco ofrece desde 2006 un crédito ecológico al 1% de interés para inversiones en sistemas de calefacción por energías renovables. Pero su cometido principal siguen siendo siempre los préstamos a bajo interés en wirs, francos suizos o mixtos.

En el mundo de las finanzas, el Banco Wir es ciertamente el único en todo el mundo que, como un banco de emisión, crea su propio dinero y concede préstamos dentro de la cooperativa y efectúa los pagos. Las 62.000 Pymes lo aprecian. El escepticismo hacia la moneda complementaria wir se disipó hace mucho tiempo. La moneda de la cooperativa ha recibido de la British Standard Institution de Londres, con el acuerdo del Banco Mundial, el código CHW (según la norma ISO 4217) y así tiene su lugar en el sistema financiero electrónico.

El Banco Wir podrá celebrar pronto su septuagésimo quinto aniversario. Deseémosle un gran éxito a esta institución innovadora que no ha sido afectada de ninguna manera por la crisis financiera.

Notas

  1. Zürcher Landwirtschaftliche Kreditkasse
  1. Friedrich Wilhelm Raiffeisen (1818 – 1888). Líder cooperativista alemán impulsor de las cooperativas de ahorro, de crédito y agrícolas.
  1. Este texto se basa en los informes de gestión del Banco WIR, la declaración publicada con motivo del aniversario de la Sociedad Cooperativa WIR en 1984 y en otras fuentes históricas.
  1. Margen de interés: diferencia entre las tasas que un banco aplica a la remuneración de los fondos confiados por sus clientes y las que exige por sus préstamos.
  1. Silvio Gessell 1862-1930 Empresario, Reformador Social y Economista. En su teoría del «dinero libre» o «Freigeld» se apoyaron muchas sociedades de ayuda mutua.
  1. Cf. Fritz Schwarz, Das Experiment von Wörgl, Bern 1983
  1. B. Lietaer, Das Geld der Zukunft, Riemann 2002, p. 274
  1. Estanflación. Situación particular de un país donde se produce inflación porque hay pleno empleo al mismo tiempo que la producción está al máximo para los medios de producción disponibles. En este caso, todos los trabajadores con dinero en el bolsillo presionan por productos que escasean provocando inflación.
  1. Un banco universal es el que puede realizar todas las operaciones que efectúan los bancos e instituciones financieras especializadas como bancos comerciales, hipotecarios, de inversión, sociedades de capitalización, arrendadoras financieras y fondos de mercado monetario.

En francés: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=6234&lg=fr

Original en alemán: http://www.zeit-fragen.ch/ausgaben/2008/nr37-vom-892008/wir-bank/

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