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Según el informe anual de la OIT

El desempleo continúa aumentando, los jóvenes representan la mitad de los sin trabajo

Fuentes: Argenpress

El número de personas desempleadas en el mundo registró un nuevo aumento en 2005, evidenciando que el fuerte crecimiento económico no logró compensar el aumento en la cantidad de personas que buscan trabajo, sobre todo entre el grupo cada vez más numeroso de jóvenes sin empleo, afirma la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) en su […]

El número de personas desempleadas en el mundo registró un nuevo aumento en 2005, evidenciando que el fuerte crecimiento económico no logró compensar el aumento en la cantidad de personas que buscan trabajo, sobre todo entre el grupo cada vez más numeroso de jóvenes sin empleo, afirma la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) en su informe sobre Tendencias Mundiales de Empleo (1) difundido en Ginebra.

El informe de la OIT sostiene que la debilidad de la mayor parte de las economías para convertir su PIB en creación de puestos de trabajo o en aumento de salarios, junto a una serie de catástrofes naturales y al aumento del precio de la energía, afectan con particular dureza a los trabajadores pobres del mundo.

El informe sobre las tendencias demuestra que a pesar del crecimiento de 4,3 por ciento del PIB en 2005, sólo 14,5 millones de los más de 500 millones de trabajadores del mundo en condiciones de pobreza extrema lograron superar la línea de la pobreza de 1 dólar al día por persona.

Además, de los más de 2,8 miles de millones de trabajadores en el mundo en 2005, hay 1,4 miles de millones que no ganan aún lo suficiente para elevarse a si mismos y a sus familias por encima de la línea de pobreza de 2 dólares diarios, una cantidad similar a la de hace 10 años, afirma la OIT.

‘El informe de este año demuestra una vez más que el crecimiento económico no es capaz de satisfacer por si solo las necesidades mundiales de empleo. Esto está retrasando la reducción de la pobreza en muchos países’, dijo el Director General de la OIT, Juan Somavia. ‘Estamos enfrentando una crisis mundial del trabajo de proporciones enormes, y un déficit de trabajo decente que no se va a resolver sin hacer nada. Son necesarias nuevas políticas y acciones para enfrentar estos problemas’.

Según estimaciones oficiales, la tasa de desempleo permaneció inalterada en 6,3 por ciento, después de que había disminuido por dos años consecutivos. El número total de desempleados se sitúo en 191,8 millones de personas a finales de 2005, un aumento de 2,2 millones desde 2004 y 34,4 millones desde 1995. La OIT destaca que si bien hay efectivamente más personas ‘con trabajo’, al mismo tiempo hay más desempleados que nunca antes (2).

El informe de la OIT agrega que casi la mitad de los desempleados son jóvenes entre 15 y 24 años, con una probabilidad tres veces mayor que los adultos de encontrarse sin trabajo. La OIT consideró que esta cifra es ‘problemática’, ya que los jóvenes representan sólo 25 por ciento de la población en edad de trabajar.

La OIT además dijo que el índice total de empleo en el sector de los servicios aumentó durante los últimos 10 años en todas las regiones salvo una, el Medio Oriente y Africa del Norte. Si el sector de los servicios continúa creciendo de esta manera, pronto superará a la agricultura como el mayor proveedor de empleo, explica el informe.

‘Esta tendencia nos indica que es necesario reformular las estrategias de desarrollo y crecimiento’, dijo Juan Somavia. ‘En muchos países, los trabajadores agrícolas abandonan una vida rural de pobreza con la esperanza de encontrar algo mejor en la ciudad, pero su situación mejora poco o nada en trabajos ocasionales o en el comercio de objetos de poco valor. Estos temas deben ser abordados por quienes participan en la definición de políticas si se quiere garantizar que el proceso de desarrollo lleve a la reducción de la pobreza’.

El informe destaca además que durante la la última década se ha reducido la brecha en el empleo entre mujeres y hombres, pero sigue siendo grande. En 2005, 52,2 por ciento de las mujeres adultas tenía empleo, comparado con 51,7 por ciento en 1995. En 2005, las mujeres constituían cerca de 40 por ciento de la fuerza de trabajo del mundo.

Según el informe, el porcentaje de mujeres activas en el mercado de trabajo difiere de acuerdo a la región. Mientras que el número de mujeres activas en America Latina y en el Caribe ha disminuido, en Medio Oriente y Africa del Norte se ha registrado un aumento de la participación femenina partiendo de niveles muy bajos. Por otra parte, la tendencia de crecimiento de los índices de fuerza laboral entre las mujeres de los años ’80 y primeros ’90 se detuvo en regiones como en Asia Sudoriental y Asia Meridional y hasta se invirtió en Europa Central y Europa Oriental (no UE) y en los países de la CEI, Asia Oriental y en Africa al sur del Sahara.

Tendencias regionales

El mayor incremento en el desempleo se registró en América Latina y el Caribe, donde el número de desempleados aumentó en 1,3 millones aproximadamente y la tasa de deempleo se incrementó de 0,3 puntos porcentuales entre 2004 y 2005 hasta 7,7 por ciento. Además Europa Central y Oriental (no UE) y las regiones CEI experimentaron un incremento interanual del desempleo, que se situó en 9,7 por ciento, superando el 9,5 por ciento de 2004.

En los países desarrollados y la Unión Europea (UE) las tasas de desempleo disminuyeron desde 7,1 por ciento en 2004 hasta 6,7 por ciento en 2005.

La tasa de desempleo en las Sub regiones de Asia no registró grandes variaciones. La tasa de desempleo de Asia Oriental fue de 3,8 por ciento, permaneciendo así la más baja del mundo. La tasa de desempleo en Asia Meridional fue de 4,7 por ciento y en el Asia Suroriental y el Pacífico de 6,1 por ciento.

El Medio Oriente y Africa del Norte continúan siendo las regiones con la tasa de desempleo más alta en el mundo: 13,2 por ciento en 2005. En el Africa al sur del Sahara la tasa se mantuvo en 9,7 por ciento, la segunda más alta en el mundo. La región registró además el índice más alto de trabajo en condiciones de pobreza, poniendo así en evicencia la urgente necesidad de enfrentar el déficit de trabajo decente.

La relación empleo-población – el porcentaje de personas con empleo de la población en edad de trabajar – varía según la región. Asia Oriental registró el índice más alto 71,1 por ciento en 2005, pero es además la región donde se registraron los mayores cambios en su coeficiente en los últimos 10 años, con un descenso de 3,5 puntos porcentuales. La región de Medio Oriente y Africa del Norte tuvo el índice más bajo, 46,4 por ciento en 2005.

En todas las regiones, el número de trabajadores en condiciones de pobreza – 1 dólar al día – disminuyó en 2005, salvo en Africa al sur del Sahara donde aumentó de otros 2,5 millones y el Medio Oriente y Africa del Norte donde no se registraron mayores variaciones. El número total de trabajadores que viven en condiciones de pobreza de dos dólares al día sólo disminuyó en Europa Central y Oriental (no UE) y CEI, América Latina y el Caribe, y de manera más consistente en Asia Oriental. Por otro lado aumentó en Asia Suroriental y en el Pacífico, Asia Meridional, el Medio Oriente, Africa del Norte y en particular en el Africa al sur del Sahara.

Según el informe el impacto del alto costo de la energía en la pobreza y el empleo varía según la región. En Asia – una región que va por buen camino en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de disminuir la pobreza a la mitad para 2015 – el impacto será importante sólo si los precios se mantienen altos. En Africa al sur del Sahara – una región que no logrará alcanzar los objetivos de ODM en lo que se refiere a la reducción de la pobreza – es más probable que el impacto a corto plazo del alto costo de la energía sea consistente y, a largo plazo, podría acabar con las señales positivas que se han registrado en algunos países recientemente.

El informe destaca también la importancia de la creación de puestos de trabajo y la recuperación del mercado del trabajo después de catástrofes naturales y de los cambios producidos por la liberación de las cuotas en el séctor de los textiles y el vestido que involucra a millones de trabajadores y cientos de miles de empresas en los países desarrollados y en desarrollo.

‘Las sacudidas económicas y las catástrofes naturales golpean de manera desproporcionada a los que ya son pobres, y en el proceso de recuperación, son los últimos en restablecerse. El modelo actual de globalización continúa produciendo un impacto desigual en la sociedad, ya que algunos experimentan una mejoría en sus niveles de vida, mientras otros son dejados atrás’, comentó Juan Somavia.

Según el informe, se ha extendido el reconocimiento de que la reducción de la pobreza puede lograrse sólo a través de más y mejores trabajos, especialmente en Africa. Una mayor conciencia de la importancia de colocar el empleo al centro de la formulación de políticas, planteada en la Cumbre de las Naciones Unidas en 2005, es un importante paso adelante, sostiene el informe.

Notas: 1) Informe de las Tendencias Mundiales de Empleo, Enero 2006, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra. 2) La expresión ‘con trabajo’ sintetiza todas las personas empleadas de acuerdo con una definición de la OIT, e incluye a los trabajadores por cuenta propia, a los empleadores y a los miembros de la familia sin remuneración. Las palabras ‘empleado’ y ‘con trabajo’ son utilizadas como sinónimos en este informe.