Recomiendo:
0

Deuda externa pública al 21 % del PIB

El éxito de la bolivianización financiera

Fuentes: Nueva tribuna

  Familias campesinas de Melga beneficiadas con un sistema de riego junto a Evo Morales Foto: Ministerio de Comunicación de Bolivia Uno de los triunfos más grandes de la revolución boliviana se ha dado en el campo de las finanzas y el mismo está basado en la confianza de la población para con las medidas […]

 

Familias campesinas de Melga beneficiadas con un sistema de riego junto a Evo Morales Foto: Ministerio de Comunicación de Bolivia

Uno de los triunfos más grandes de la revolución boliviana se ha dado en el campo de las finanzas y el mismo está basado en la confianza de la población para con las medidas adoptadas por el gobierno y en su moneda, el boliviano: hoy la inmensa mayoría de los créditos y depósitos se hacen en moneda nacional. Es el triunfo de la «bolivianización».

Los aspectos relevantes de la recuperación positiva de indicadores económicos pasan por: la preservación del proceso de bolivianización financiera, la reducción del déficit comercial , la caída de las transferencias al exterior y por menores ventas de divisas del Banco Centra al sistema financiero, por la recuperación de los precios internacionales de las materias primas y por la corrección de las expectativas de depreciación del público.

En Bolivia el proceso de desdolarización fue más notable entre los países observados en la región gracias a la labor realizada que 2006, cuando Evo Morales asumió la presidencia, con planes concretos de estabilidad financiera y de precios, y estimulando el crecimiento del producto bruto interno en beneficio de las grandes mayorías (y no como antes, de las elites del poder fáctico).

Una región desestabilizada

Los ajustes en la proyección de la tasa de crecimiento para la región sudamericana fueron disminuidos, en razón a que economías importantes como la brasileña, la argentina y la venezolana, están tolerando un proceso de desaceleración de sus aparatos productivos, en general por la desestabilización, provocada por sectores conservadores, en su afán de recuperar el poder e imponer modelos neoliberales, con políticas que años atrás facilitaron a que monopolios transnacionales se apropiaran de las mejores empresas de propiedad estatal y recibieron rentas jugosas que, en muchos casos, salieron hacia paraísos fiscales

La mayoría de los países de la región tiene sistemas flexibles de tipo de cambio en relación al dólar, y una recuperación de la economía estadounidense fortalece el dólar y debilita el resto de las monedas. Estas devaluaciones favorecen solo a algunos exportadores y especuladores financieros. Los rumores sobre puntuales devaluaciones han sido difundidos por la prensa hegemónica boliviana, para intentar tensar la credibilidad del gobierno.

Pero la confianza popular ha colaborado para el fortalecimiento del boliviano, la moneda nacional. El proceso de bolivianización (o desdolarización) sigue aportando al fortalecimiento de la soberanía económica, disminuyendo los grados de dependencia que ejerce la economía hegemónica del norte y su moneda, el dólar. En 2005 solo el 7,5% de los créditos era en bolivianos (el resto en divisas).