Una caricatura hostil presenta a Friedrich Engels como un determinista acérrimo que describía a los seres humanos como marionetas de las fuerzas económicas. De hecho, sus escritos históricos eran sutiles y sofisticados, y mostraban cómo la acción humana puede cambiar el curso de la historia.
Existe el mito de que Friedrich Engels distorsionó la teoría social revolucionaria de Karl Marx convirtiéndola en una forma políticamente fatalista de determinismo tecnológico. Aunque es posible sacar frases de contexto para justificar esta afirmación, la verdad es que Engels era un pensador muy sofisticado, con un conocimiento enciclopédico de la historia, que situaba la acción humana consciente en el centro de su comprensión del proceso histórico. Aunque entendía que la acción humana estaba determinada materialmente, su modelo de determinación distaba mucho de ser mecánico y reduccionista.


