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Importante cita para el desarrollo de la Revolución Bolivariana

Fuentes: Alai-amlatina

Una de las mentiras más utilizadas por la reacción venezolana y la del resto del mundo es la de que el Presidente de Venezuela es un dictador. Esto es lo que dicen para tratar de desacreditar al Gobierno Bolivariano, y lo repiten hasta la saciedad en sus poderosos medios de comunicación, mañana tarde y noche, […]


Una de las mentiras más utilizadas por la reacción venezolana y la del resto del mundo es la de que el Presidente de Venezuela es un dictador. Esto es lo que dicen para tratar de desacreditar al Gobierno Bolivariano, y lo repiten hasta la saciedad en sus poderosos medios de comunicación, mañana tarde y noche, calando el falso mensaje en los cerebros de no pocas personas -en Venezuela el 80% de los canales de televisión y de las emisoras de radio están en manos del sector privado-. Pero la verdad es terca y, en mayor o menor medida, ésta acaba por imponerse. Y es que, difícilmente se puede creer que una persona -Hugo Chávez en éste caso concreto- sea un dictador cuando desde su llegada al poder, en 1999, se han llevado a cabo en la tierra de Bolívar quince convocatorias electorales, incluido un referéndum revocatorio; es decir, más de una por año. Este dato tan sencillo es suficiente para «desarmar» a los que con malicia o sin ella todavía insiste en que Chávez gobierna a espaldas del pueblo.

Pero la reacción y sus engañados seguidores no se resignan: «Si eligen repetidas veces a un corrupto y dictador es que son idiotas». Obsérvese que ahora la acusación es mucho más grave, porque ya no sólo insultan a un presidente y a un gobierno legítimo sino a todo un pueblo.

Sobra decir que si la reacción considera dictatorial al gobierno de Chávez, para ellos también el presidente ha sumido al pueblo en la pobreza y, desde su llegada al gobierno, Venezuela ha retrocedido en todos los aspectos. Tremendo ejercicio de cinismo y desvergüenza, porque la calidad de vida para con la inmensa mayoría de los venezolanos -no sólo para un puñado de parásitos privilegiados como hasta 1999- ha mejorado ostensiblemente durante estos casi doce años. Algo perfectamente entendible si conocemos que, desde 1999 a esta parte, la inversión social se ha quintuplicado respecto a la realizada entre 1988 y 1998.

Este esfuerzo económico que los gobiernos neoliberales obviamente nunca estuvieron dispuestos a hacer, sencillamente porque la población lisa y llana siempre les ha importado un comino, ha permitido que Venezuela ya haya alcanzado casi todas las Metas del Milenio fijadas por la ONU para 2015. Mientras en 1999 el índice de pobreza estaba situado en un 49,4%, en 2006 ya había bajado a un 30,2%, y la indigencia pasó del 21,7% al 7,2%. El analfabetismo quedó erradicado en 2005, luego de una intensa campaña de alfabetización con la ayuda del método cubano «Yo, si puedo».ç

En 2007, Venezuela ya tenía una tasa bruta de matriculación universitaria del 83%, lo que le situó en el quinto puesto entre todos los países del mundo -por encima de los Estados Unidos-, y el segundo lugar en América Latina y el Caribe, tras la hermana Cuba. También gracias a la ayuda cubana y a la firme voluntad del gobierno del pueblo la sanidad ha mejorado muchísimo con la Revolución Bolivariana.

En 1999 existían 833 centros de atención sanitaria de todos los niveles; hoy los centros disponibles, donde se atiende gratuitamente a toda la población, ascienden a 5.421 repartidos por todo el país. En cuanto al personal médico se refiere, también ha aumentado de manera considerable: antes existían 20 galenos por cada 100.000 habitantes, ahora 76. Y es que los gobiernos neoliberales apenas dedicaban el 2% del Producto Interno Bruto a la atención sanitaria; el Bolivariano más del 8%. En el presupuesto destinado al deporte la diferencia existente también es abismal: en 1999: 17.485.120 bolívares; en 2009: 1.117.626.316. La ingesta calórica de la población ha aumentado un 25%… Y no sólo el Gobierno Bolivariano ha contribuído a la notable mejora de la calidad de vida de sus gobernados, sino que también ha echado una mano a los habitantes de otros países hermanos a través de la Operación Milagro, o PETROCARIBE.

Estos sólo son algunos de los muchos ejemplos que existen, que desmienten a la reacción nacional e internacional cuando aseguran que Chávez y la Revolución Bolivariana están acabando con Venezuela.

El próximo domingo, día 26 de septiembre, el electorado venezolano tiene una nueva cita con las urnas, la décimo sexta en casi doce años -para que luego digan que Chávez es un dictador-. Se elegirán a los 165 miembros de la Asamblea Nacional. La cita es importante para la consolidación y el desarrollo del proceso revolucionario. Todo apunta a un triunfo amplio del PSUV-PCV. Si se consiguen los dos tercios de la Asamblea no se habrá dado el definitivo, pero sí un paso de gigante.

* Paco Azanza Telletxiki, http://baragua.wordpress.com

Fuente: http://alainet.org/active/41053