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iPod de código libre con Rockbox

Fuentes: Write Only Mode

Cuando hablamos de las ventajas del código libre es difícil evitar que el público se forme la impresión de que nos movemos en campos esencialmente filosóficos y morales. El código libre también es un fenómeno de tejas abajo: aporta un valor real a la vida, rejuveneciendo el hardware y ampliando las prestaciones de un dispositivo […]

Cuando hablamos de las ventajas del código libre es difícil evitar que el público se forme la impresión de que nos movemos en campos esencialmente filosóficos y morales. El código libre también es un fenómeno de tejas abajo: aporta un valor real a la vida, rejuveneciendo el hardware y ampliando las prestaciones de un dispositivo obsoleto incluso por encima de lo habitual en los modelos de última generación. Buen ejemplo de lo dicho lo tenemos en Rockbox, software alternativo para reproductores multimedia que se puede instalar en una gran variedad de aparatos: Archos Jukebox, Iriver, Olympus M-Robe, Packard Bell 500, Samsung YH, SanDisk Sansa, Toshiba Gigabeat y todos los iPod desde la primera hasta la quinta generación. Un iPod Video de 5ª generación con disco duro de 80 GB con Rockbox no solamente parece distinto, sino también nuevo, y su orgulloso propietario no sentirá el menor deseo de reemplazarlo por uno de esos Classic tan futuristas y molones on carcasa color plata de bordes redondeados y disco duro de 160 GB. Por lo menos hasta que no salga una versión de Rockbox capaz de instalarse en él.

Para qué vamos a mentir, he aquí un hecho comprobado: Apple no engaña a sus clientes en la calidad del producto. Por más que se empeñen sus detractores, el aparatito que la empresa vende al usuario es mucho mejor de lo que parece. Para darse cuenta de ello basta instalar Rockbox. Con su nuevo software de código libre, un iPod Video 80GB permite reproducir no solo los archivos MP3, WAV y Ogg/Vorbis de costumbre, sino hasta una treintena de formatos, con codecs de video y audio para Microsoft WMA, ADX, AC3, AAC (MP4), ATRAC3, SPC, MIDI, MOD y SAP, asi como otros de compresión sin pérdidas: AIFF, FLAC, APE, Wavpack y TTA. Estos últimos son los que convierten la audición con Rockbox en toda una experiencia, pudiendo aprovechar al máximo y sin distorsiones toda la capacidad de ajuste y configuración de sonido en un dispositivo equipado con este software: ecualizadores gráficos, potenciadores de graves y agudos, frecuencia de corte de bajos y agudos, regulador de amplitud del estereo, suavizados, modificadores de tempo, etc. Ni qué decir tiene que para aprovechar al máximo este potencial se requiere unos auriculares de calidad -cuanto más grandes mejor-, o llevar la señal a un amplificador.

Por si fuera poco, Rockbox incluye docenas de interfaces configurables, con tipos de letra, fondos de pantalla y estilos que permiten imitar cualquier cosa, incluso una hoja de bloc manuscrita con garabatos como los que dibujan los niños. Y aparte de eso, utilidades diversas, agendas, visualizadores de texto e imagen, juegos, salvapantallas, cronómetros e incluso un osciloscopio para visualizar la onda de sonido mientras se escucha.

Romper cadenas de vez en cuando es recomendable para la salud. Lo mejor de Rockbox -una característica que apreciarán aquellos usuarios aburridos de trabajar con el editor de etiquetas para evitar el extravío de sus archivos dentro de soportes de datos cada vez más grandes- es que nos libera definitivamente de la pesadilla del iTunes. La unidad funciona como un disco duro externo. Se conecta al PC (Windows y Linux) por el puerto USB y el usuario establece su propio árbol de directorios, creando y eliminando carpetas, copiando y moviendo archivos a su antojo.

http://writeonlymode.wordpress.com/2010/06/06/ipod-de-codigo-libre-con-rockbox/