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La dictadura del hambre

Fuentes: IPS

La travesía desde Rangún hasta las áreas fronterizas de Birmania revela un panorama de desnutrición que tiende a agravarse, especialmente en la población infantil, advirtió este viernes un alto funcionario de la ONU. «La desnutrición es mucho mayor en la frontera» y «muchos necesitan ayuda con desesperación», afirmó James Morris, director ejecutivo del Programa Mundial […]

La travesía desde Rangún hasta las áreas fronterizas de Birmania revela un panorama de desnutrición que tiende a agravarse, especialmente en la población infantil, advirtió este viernes un alto funcionario de la ONU.

«La desnutrición es mucho mayor en la frontera» y «muchos necesitan ayuda con desesperación», afirmó James Morris, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), tras visitar Birmania.

En algunas zonas fronterizas, la desnutrición crónica afecta a «entre 60 y 70 por ciento» de los menores de cinco años, sostuvo el funcionario, quien realizó una visita de cuatro días a este país bajo dictadura militar para ver con sus propios ojos los efectos del hambre y la pobreza.

En todo el país, de 53 millones de habitantes, uno de cada tres menores de cinco años padecen desnutrición crónica, confirmó.

Una proporción similar sufren atrofia del crecimiento debido a insuficiencias alimenticias, destaca un comunicado del PMA.

Estos números son casi tan elevados como los de África subsahariana, la región más pobre del mundo, donde se estima que 31 por ciento de los menores de cinco años padecen desnutrición.

Pero la realidad de Birmania no es excepcional en Asia sudoriental ni en el área del Pacífico, observó un experto en nutrición del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

«Si no contamos a China, la desnutrición en Asia oriental y el Pacífico asciende a 31 por ciento» de niños y niñas, según Stephen Atwood, asesor regional de Unicef sobre salud y nutrición para esa región.

En Camboya, Timor Oriental, Laos, Indonesia, Papúa-Nueva Guinea, Filipinas y Vietnam, la desnutrición infantil supera 20 por ciento.

«Camboya es el país más afectado. Casi 45,8 por ciento de los menores de cinco años están desnutridos», dijo Atwood a IPS.

Los niños que reciben una dieta insuficiente o inadecuada no sólo sufren atrofia física sino también intelectual, y además la mortalidad es mucho mayor entre ellos que en el resto de la población infantil, destacó el experto.

«En esta región, 1,1 millones de niños menores de cinco mueren cada año, y de esas muertes, 63 por ciento están estrechamente relacionadas con la desnutrición», agregó.

Lo que aqueja a Birmania es consecuencia de un muro de férreas restricciones impuestas por el régimen militar y que dificultan el traslado de alimentos de un punto a otro del territorio.

Morris es el funcionario de la ONU de mayor nivel que visita el país desde mayo de 2003, cuando comenzó el actual periodo de reclusión domiciliaria de la líder prodemocrática Aung San Suu Kyi.

«Las actuales políticas agrícolas y de mercadeo y las restricciones al movimiento de personas hacen muy difícil incluso la mera subsistencia», dijo Morris en el Club de la Prensa Extranjera de Tailandia.

En ese sentido, el funcionario recordó que el PMA compró 5.500 toneladas de arroz a productores del septentrional estado de Rakhaine, cerca de la frontera con Bangladesh. A causa de las restricciones, solo se distribuyeron 430 toneladas, aseguró.

Además, la junta militar impone un 10 por ciento de impuesto a las exportaciones al PMA, a pesar de que las compras de arroz se realizan dentro de Birmania, así como peajes en los puestos de control en el territorio del país.

Morris mencionó como causa de inseguridad alimentaria otras duras políticas dictatoriales, como el trabajo forzado, la apropiación de tierras y el envío de campesinos a predios improductivos.

La región de Rakhine, donde el PMA ha suministrado alimentos desde 1994, resume los problemas que afrontan los cultivadores de arroz en todo el territorio birmano. Todas las actividades agrícolas y comerciales son regidas por el comandante militar del área y se requiere su permiso para vender la cosecha en el mercado local.

La inanición de los niños y niñas de Birmania deja en evidencia las profundidades en que se ha hundido el país desde la irrupción de los militares al poder en 1962, según exiliados en Tailandia. Desde que el país se independizó de Gran Bretaña en 1948, logró durante años superávit alimentario.

«Birmania exportó tres millones de toneladas de arroz en 1948», dijo a IPS Sann Aung, integrante del consejo de ministros del gobierno democráticamente electo hoy en el exilio.

«El capitalismo clientelista y las intervenciones de los militares para apropiarse del mercado arrocero desde 1962 son las razones de la crisis alimentaria. La hambruna es obvia desde mediados de los años 60», agregó..

En 1967 se registró una gran escasez de arroz. «Muchos en el estado de Arakan protestaron, y el régimen no lo toleró: las fuerzas gubernamentales abrieron fuego y casi cien murieron», recordó el dirigente. (FIN/2005)