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La expansión del ALBA por América

Fuentes: Rebelión

Sin muchos aspavientos pero por caminos más realistas, la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) se está abriendo paso por la región a contrapelo de las presiones estadounidenses para imponer el Área de Libre Comercio para las Américas que según las proyecciones debió haber entrado en vigor en enero último. Varios gobiernos de Latinoamérica, que […]

Sin muchos aspavientos pero por caminos más realistas, la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) se está abriendo paso por la región a contrapelo de las presiones estadounidenses para imponer el Área de Libre Comercio para las Américas que según las proyecciones debió haber entrado en vigor en enero último.

Varios gobiernos de Latinoamérica, que al principio auspiciaron el ALCA, después se opusieron a la firma de los acuerdos, al comprender que era un proyecto diseñado por Estados Unidos con amplias pretensiones hegemónicas, lo que representa un peligro para sus soberanías al poder controlar las empresas transnacionales las economías de sus países.

En esta toma de conciencia tuvieron que ver la llegada de gobiernos nacionalistas en América del Sur como el de Hugo Chávez en Venezuela, Luiz Inacio Lula da Silva en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina, unido al papel esclarecedor y de denuncia sobre esos acuerdos que han llevado a cabo el gobierno de Cuba y los medios alternativos de comunicación en la región.

El presidente venezolano ha trabajado incansablemente, junto a los de Brasil, Argentina y Paraguay para fortalecer el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y los países del Caribe, y de esa forma crear un bloque que puede hacer frente a las amenazas de una globalización irracional que se trague a las economías menos favorecidas de la región. Aunque con tropiezos y dificultades ya se ven adelantos fehacientes en ese sentido.

Hace solo dos meses, Cuba y Venezuela firmaron dos acuerdos que han servido de base y ejemplo de cómo dos países soberanos pueden abrirse paso en este mundo donde los más fuertes intentan devorar las riquezas naturales, biológicas y económicas que poseen los subdesarrollados.

En uno de los documentos se expresa que el ALCA es la expresión más acabada de los apetitos de dominación sobre la región y que, de entrar en vigor, constituiría una profundización del neoliberalismo y crearía niveles de dependencia y subordinación sin precedentes.

Señala que ambos gobiernos coinciden en que el ALBA traza los principios rectores de la verdadera integración latinoamericana y caribeña, basada en la justicia, y se comprometen a luchar conjuntamente para hacerla realidad.

De esa forma, La Habana y Caracas rubricaron acuerdos que amplían la colaboración en diversas ramas de la economía, finanzas y la sociedad entre las que se destacan la amplia cooperación medica que brinda la Isla al país bolivariano y que abarcan a más de 15 millones de personas.

Los acuerdos rubricados alcanzan la energética con suministros de petróleo venezolano a precios razonables, áreas de la investigación científica, biodiversidad, empréstitos financieros, telecomunicaciones, desarrollo de empresas mixtas, entre otras muchas.

Pocos días antes, el 8 de diciembre del 2004, 12 países de la región crearon en el Cuzco, Perú, la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) como una forma de integración que pueda competir con los bloques económicos de la Unión Europea, Estados Unidos-México-Canadá (TLCAN) y el asiático (ASEAN). Aunque aún en pañales, el CSN reúne a 361 millones de habitantes, más de 17 millones de kilómetros cuadrados de extensión y un Producto Interno Bruto de 980 000 millones de dólares.

A principios del 2005, Venezuela y Argentina suscribieron en Buenos Aires importantes convenios que incluyeron las ramas de la energía, la petroquímica y las telecomunicaciones y también concluyeron las bases para la salida al aire de la Televisión del Sur como instrumento alternativo al servicio de la difusión de las verdaderas realidades.

En ese proyecto laborarán varios países del hemisferio que aportarán financiamiento y personal calificado para llevar a cabo el reto de informar con veracidad y calidad a millones de personas.

El impulso mayor para la aceleración de la Alternativa Bolivariana resultó la cumbre efectuada en Caracas, el 7 de febrero último, entre los presidentes Hugo Chávez y Luiz Inacio Lula, representantes de dos de las economías más fuertes del hemisferio occidental.

Lula realizó la gira para concretar una alianza estratégica de cooperación con Venezuela, sumar a Guyana y Surinam a la integración sudamericana y continuar la aproximación hacia el Caribe. Ambos estadistas sancionaron diversos y esenciales proyectos como desembolso de créditos e impulso a inversiones de empresas brasileñas en Venezuela. La iniciativa alcanza áreas como la defensa y protección de la Amazonia, energía eléctrica, exploración de petróleo y gas, petroquímica, producción de etanol y biodiesel y extracción de carbón.

También avanzaron planes en los sectores de siderurgia, cooperación tecnológica, ciencia y tecnología, infraestructura, promoción comercial, telecomunicaciones, comunicación social, pesca y desarrollo agrario. Entre los proyectos específicos que integran la construcción de esa alianza estratégica figura intensificar la cooperación entre las estatales Petrobrás y PDVSA en la exploración conjunta de áreas, actuación en terceros mercados, transporte de crudos y derivados, actividades de refinación y petroquímica. Además se incluye la participación de empresas brasileñas en la construcción del segundo y tercer puentes sobre el río Orinoco, las líneas tres y cuatro del metro de Caracas, la hidroeléctrica de La Vueltosa y el proyecto de irrigación El Diluvio. Asimismo se suscribieron varios memorando de entendimiento entre instituciones de los dos gobiernos y uno bilateral para evitar la doble tributación. Brasil por medio de la empresa Embraer remodelará y suministrará nuevos aviones Tucano para la Fuerza Aérea Venezolana. El presidente brasileño participó después de su visita a Caracas en la XVI Conferencia de Jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (CARICOM), que sesionó en Surinam con el fin de continuar avanzando en los esfuerzos iniciados el pasado año por el mandatario para ampliar los vínculos de Brasil y el MERCOSUR con esa subregión. Con fuerza inusual avanza y se consolida por la región la Alternativa Bolivariana para las Américas que con más cooperación solidaria va dejando atrás el proyecto norteamericano del ALCA. El camino hacia un futuro más prometedor ha comenzado y se asegura que otros gobiernos se unirán a esta iniciativa que tiene como meta final la soberanía económica de los pueblos del continente.