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Otro gobierno maniatado por la banca central independiente

La fortaleza del real brasileño enfrenta a Lula y al Banco Central del país

Fuentes: Américaeconómica.com

El declive de la divisa estadounidense frente al real brasileño ha generado cierta tensión entre la autoridad monetaria y el presidente Lula Da Silva. El mandatario latinoamericano aseguró recientemente que sería conveniente una moneda local más débil para alentar las exportaciones. Pero el titular del Banco Central (BC), Henrique Meirelles, no está de acuerdo y […]

El declive de la divisa estadounidense frente al real brasileño ha generado cierta tensión entre la autoridad monetaria y el presidente Lula Da Silva. El mandatario latinoamericano aseguró recientemente que sería conveniente una moneda local más débil para alentar las exportaciones. Pero el titular del Banco Central (BC), Henrique Meirelles, no está de acuerdo y ha asegurado que no es necesario intervenir para frenar la caída del dólar.

Meirelles considera que ni Brasil ni otros países deben intervenir en el proceso de ajuste del dólar, en referencia a los desequilibrios estructurales de la economía estadounidense como el excesivo déficit por cuenta corriente. Lo que sí se puede hacer, según el presidente del BC, es mantener los mercados flexibles y eficientes para que este proceso de ajuste se desarrolle con los menos traumas posibles.

El Gobierno. Sin embargo, esta opinión no parece compartirla el presidente Lula, que está preocupado por las consecuencias para la economía de una excesiva fortaleza del real. La más importante, el negativo efecto sobre las exportaciones que se han convertido en un indispensable apoyo del crecimiento económico.

Este hecho junto a las expectativas de aumento de las importaciones debido a la recuperación de la demanda interna podrían también poner en peligro el objetivo del Gobierno para reducir el déficit de la Administración central. Se espera una mejora de ese desequilibrio de un punto porcentual del PIB para 2005. Al cierre del primer semestre de 2004, el déficit de la Administración central brasileña equivalía al 0,5% del PIB.

No sólo Lula se ha mostrado preocupado por la escalda alcista del real. El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Luiz Fernando Furlan, también ha mostrado su deseo de que la moneda doméstica se debilite.

La pasada semana, el real alcanzó su mayor cotización frente a la divisa estadounidense en dos años. Y los expertos advierten que si finalmente el BC no interviene en el mercado es posible que el tipo de cambio supere el precio de junio de 2002 cuando un dólar se intercambiaba por 2,721 reales. En lo que va de año la moneda brasileña se ha revalorizado frente a la de EEUU un 5,4%. Hoy la moneda brasileña seguía escalando posiciones y avanzaba un 0,4% frente al cierre del día anterior hasta situarse en el en torno de los 2,7385 unidades por dólar.