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La ONU denuncia que las sequías y la muerte por hambre azotan Africa

Fuentes: IAR

El relator especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación, Jean Ziegler, ha denunciado el jueves que las sequías y la consecuente multiplicación de las zonas desérticas han provocado en los últimos años el éxodo rural de cerca de 25 millones de personas en todo el mundo, y sus efectos en Africa son […]

El relator especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación, Jean Ziegler, ha denunciado el jueves que las sequías y la consecuente multiplicación de las zonas desérticas han provocado en los últimos años el éxodo rural de cerca de 25 millones de personas en todo el mundo, y sus efectos en Africa son catástróficos.

Naciones Unidas, que declaró 2006 como Año Internacional de la desertificación, calcula que otros 135 millones de personas se verán expulsadas de sus tierras por las sequías, lo que provocará que cada año miles de personas se juntarán en las chabolas situadas en las afueras de las grandes ciudades.

Las sequías que afectan a África provocan además verdaderos «dramas», ha afirmado Ziegler, quien recordó la crisis humanitaria que atraviesan los países del Cuerno de África (Kenia, Etiopía, Somalia y Yibuti), en donde 12 millones de personas están al borde de la hambruna.

La prolongada sequía en el este de África está matando a miles de personas por enfermedades relacionadas y malnutrición, dijo el viernes la ONU en la primera estimación de este tipo sobre la amplitud de la tragedia. «No están muriendo aún en grandes números por el hambre en sí, está muriendo sin embargo por enfermedades asociadas y malnutrición», dijo el subsecretario para Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, Jan Egeland, en una rueda de prensa en Nairobi.

«Ahora están muriendo niños malnutridos mueren en números muy altos, desde luego miles, probablemente decenas de miles, a lo largo del Cuerno de África», añadió, respondiendo a una pregunta sobre cuántas vidas se había cobrado la sequía.

Egeland hizo estas declaraciones en Nairobi al lanzar de un llamamiento para lograr 426 millones de dólares en fondos de emergencia para 8 millones de personas que necesitan asistencia urgente en toda la región.

«Sería evidente si, supongamos, toda Escandinavia se enfrentara a una hambruna colectiva, el mundo realmente respondería. Si todo el norte de Irak se enfrentara a una hambruna masiva, creo que el mundo realmente respondería. Si Kosovo y Bosnia una vez más se enfrentara a una hambruna, creo que el mundo respondería de forma masiva».

Igualmente, otros 15 millones de africanos que viven en la región del Sahel sufren de malnutrición y necesitan la asistencia humanitaria internacional para sobrevivir.

En esa región, que comprende Mauritania, Níger, Burkina Faso y Mali, unos 300.000 niños morirán de hambre este año, según Naciones Unidas, si las organizaciones internacionales no reciben nuevas contribuciones financieras para sus operaciones en esta región extremadamente pobre de África.

Por ello, la ONU pidió este mes a la comunidad de donantes 92 millones de dólares, que se suman a la petición de fondos de 145 millones de dólares presentada a finales de 2005 para financiar las actividades humanitarias en África occidental.

En total, la ONU estima que los desiertos progresan en más de cien países, un fenómeno natural que afecta sobre todo a África, donde 325 millones de personas viven en zonas áridas y secas.

Con motivo del Año Internacional de la Desertificación en 2006, la dirección suiza para el Desarrollo y la Cooperación (DDC) y el Instituto Universitario de Ginebra celebrarán en esa ciudad en abril una conferencia sobre las sequías, el hambre y la pobreza.

Al coloquio acudirán, además de Ziegler, el ministro para el Medio Ambiente de Argelia, Chérif Rahmani, un representante de la Convención para la lucha contra la desertificación de la ONU, Hama Arba Diallo y el director de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), Achim Steiner.