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La polarización política no está definida en las periferias de São Paulo, afirma un estudio

Fuentes: Brasil de Fato

La fundación Perseu Abramo dice que la presencia de iglesias neopentecostales tiene poca relación con el pensamiento conservador

Las palabras «reaça», «coxinha» o «petralla» [«reaccionario», «derechoso», «simpatizante del PT»], que actualmente dividen las discusiones políticas, poco hacen parte del imaginario de la población de las periferias de São Paulo (SP). Este es uno de los resultados del estudio «Percepciones Político-Institucionales: Visión de país», realizado por la Fundación Perseu Abramo.

La investigación cualitativa escuchó a 63 moradores de barrios periféricos de la capital paulista que votaron por el PT de 2000 a 2012, pero que no escogieron la sigla en las elecciones municipales de 2016 o en la elección presidencial de 2014. El documento, divulgado el 25 de marzo, afirma que, en esos grupos, «la polarización política no está bien definida o es inexistente».

Vilma Dokany, socióloga y coordinadora del Núcleo de Estudios y Opinión Pública de la Fundación Perseu Abramo, indica que hay «mucha confusión» en torno de los términos. «Identificamos que los conceptos que la gente trabaja en política, de izquierda y derecha, son muy difusos. En la periferia, estos conceptos no pegan, tienen una bajísima asociación», explicó.

El profesor de la Fundación Escuela de Sociología y Política de São Paulo (FESP-SP) William Nozaki también participó de la elaboración de la investigación. Para él, los resultados demuestran que hubo una separación entre la vida de la política institucional brasileña y la de la sociedad civil. «La disputa política se volvió muy intensa y polarizada y lo que ha acontecido es que las instituciones políticas no están dando cuenta de abrir canales de diálogo con el conjunto de la población», dijo.

Otro punto levantado es la exaltación de la meritocracia y del individualismo como «la mejor manera de posicionarse en el mundo». «Una parte de la población pasó a entender que la mejora de su condición de vida fue mucho más fruto del esfuerzo personal que de las políticas públicas propiamente dichas», explica Nozaki.

Zigzag

El estudio de la Perseu Abramo también observó la predominancia de un pensamiento político «en zigzag», o sea, que fluctúa de posiciones más conservadoras a más progresistas dependiendo del asunto abordado.

Eliude Nicolau Araújo, de 42 años, es uno de los fundadores de la Asociación de Moradores de Vila Nova Grajaú. Él, que vive en Jardín Aristócrata, localizado en el extremo de la Zona Sur de la ciudad, cuenta de las dificultades para trabajar, principalmente, con temas ligados a derechos humanos en la región.

«Tenemos una ocupación aquí cerca, y las personas tienen dificultad de entender, inclusive, la vivienda como un derecho y deber del Estado. Cuando usted llama a las personas a participar del movimiento e ir a las calles, nosotros aun encontramos personas de la región que creen que eso es cosa de bandidos», cuenta.

Por otro lado, Araújo afirma que agendas como la reforma laboral y los cambios en la jubilación son rechazadas en favelas y barrios periféricos. «Aquí, toda la comunidad está debatiendo y sintiendo [en la piel] la cuestión de la reforma de las Pensiones y de las transformaciones de la legislación laboral», relató.

El recuerda también la importancia del trabajo de base de movimientos populares, sea ligados a partidos de izquierda o activistas de nuevos movimientos periféricos de juventud y de cultura. «Pero la elite cree que dentro de las favelas no existen personas con cultura y conocimiento político», evaluó el líder comunitario.

Elecciones municipales

La investigación pondera que, para los entrevistados, la principal confrontación existente es entre la sociedad y sus gobernantes. La percepción es que todos son «víctimas del Estado, que cobra impuestos excesivos, impone trabas burocráticas, gerencia mal el crecimiento económico», describe el documento.

Para la coordinadora de la investigación, el fenómeno de la comprensión del Estado como ineficiente, sumado al descrédito de la política y a la exaltación de la meritocracia, explicarían la ascensión política del alcalde de la capital paulista João Doria Jr. (PSDB). El actual mandatario recibió 53,29% de los votos válidos en las últimas elecciones municipales, cerrando la administración de Fernando Haddad (PT).

Dokany, de la Perseu Abramo, analiza que el lema de la campaña de Doria, basado en el rechazo de la política y en la aproximación de la figura de gestor, atrajo al electorado frustrado con la esfera institucional.

Al lado del ex-presidente petista Luiz Inácio Lula da Silva y del presentador de televisión y empresario Silvio Santos, el tucano [del tradicional partido PSDB de Fernando Henrique Cardoso] fue recordado por los paulistanos entrevistados como referencia de figura pública exitosa.

Mientras tanto, el profesor Nozaki pondera que, aunque haya fortalecimiento de la lógica de elementos de la ideología neoliberal, la población tiende a criticar la falta de eficiencia del servicio y de los equipamientos públicos. «Las personas miran con desconfianza al Estado, pero no niegan completamente el Estado», opinó.

Para él, los movimientos populares y partidos de izquierda deben disputar esos valores. «Necesitamos pensar en una nueva generación de políticas públicas que trate del desafío de combatir la desigualdad, entendiendo que no es solo un problema económico. Ella es también un problema simbólico, de acceso a la información, étnico-racial, de género. Tiene múltiples dimensiones», afirmó.

Religión

La fuerte presencia de las iglesias neo pentecostales en las periferias también fue analizada por el estudio de la Perseu Abramo. El último censo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), de 2010, ya apuntaba para ese crecimiento, de 61,5% en el número de evangélicos en el país, en relación al censo de 2000.

Sin embargo, el informe indica que el «éxito» neo pentecostal en las periferias de la ciudad se relaciona más con su papel acogedor y comunitario que con el contenido ideológico.

De acuerdo con Vilma Dokany, las neo pentecostales ofrecen un ambiente estructurado, con la existencia de guarderías, por ejemplo, y poseen una red de pastores y trabajadores que dan apoyo a los fieles. «El voto [por un candidato ligado a la iglesia] no ocurre porque el pastor así lo indica, sino porque él está próximo a la comunidad, auxilia familias que están necesitando la canasta básica, por ejemplo. La iglesia acaba, de cierta forma, cumpliendo el papel del Estado», analizó la investigadora.

El líder comunitario Araújo, que se aproximó de la militancia cuando aun era trabajador de la Iglesia Universal del Reino de Deus, tiene la misma percepción. Según él, las personas llegan a las iglesias a «procurar confort de algún sufrimiento o masacre».

Nozaki, de la FESP-SP, critica la tendencia de construir una visión peyorativa de los evangélicos y tratarlos como se fuesen un «rebaño acéfalo que sufre de lavado de cerebro». «La investigación muestra que ellos tienen una mirada que no es completamente condescendiente o insubordinado», dijo el profesor.

Incluso con la presencia marcante de la religiosidad, la mayoría de los entrevistados en la investigación se opone a la idea de que un líder religioso se candidatice a cargos políticos o a discursos de políticos en espacios religiosos. Sin embargo, el estudio pondera, ese posicionamiento se da más por recelo de que la política contamine los espacios religiosos, que por el principio de laicidad del Estado.

Traducción: Pilar Troya

Fuente: https://www.brasildefato.com.br/2017/04/04/polarizacion-politica-no-esta-definida-en-las-periferias-de-sao-paulo-afirma-estudio/