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Entrevista a James Petras

La premisa de toda la política uruguaya es privilegiar la relación con EE.UU.

Fuentes: http://www.radio36.com.uy/

J.L. Vázquez entrevista a James Petras :: El acuerdo con la celulosa y la acción unilateral son simplemente el primer paso. Vienen otras medidas más en este mismo camino: privatizaciones, explotación de recursos perjudicando a la economía uruguaya actual: los pescadores, el turismo. En Centro América casi el universo entero de movimientos sociales está en […]

J.L. Vázquez entrevista a James Petras :: El acuerdo con la celulosa y la acción unilateral son simplemente el primer paso. Vienen otras medidas más en este mismo camino: privatizaciones, explotación de recursos perjudicando a la economía uruguaya actual: los pescadores, el turismo. En Centro América casi el universo entero de movimientos sociales está en contra de los tratados de libre comercio, y están en las calles

J.L. Vázquez: Desde hace un buen tiempo Uruguay, a través de algunas medidas que ha tomado el gobierno «progresista» de Tabaré Vázquez y de Danilo Astori, está como alejándose del Mercosur. Tenemos problemas con Argentina por las plantas de celulosa, tenemos problemas con Brasil por el ingreso del arroz, pero ahora se está hablando más que nunca de la posibilidad de conversar con Estados Unidos sobre un tratado de Libre comercio. Ya tenemos firmado desde antes un tratado de protección de inversiones con EE.UU. y yo quería saber cómo estás viendo toda esta situación y qué relación tienen estas plantas multinacionales de celulosa con todo este panorama que te comentaba al inicio.

Petras: Creo que si analizamos las políticas de Vázquez y Astori hay que ir al fondo del asunto porque siempre estamos reaccionando a políticas particulares, o sea la firma del acuerdo sobre inversiones, la celulosa… Yo creo que en el fondo hay un esquema que es así: Uruguay tiene que ser un país integrado en la economía global, tomando su posición en relación principalmente con los Estados Unidos como un posible mercado. Entonces la premisa de toda la política es que la relación principal es con el mercado mundial y dentro del mercado mundial privilegiar la relación con EE.UU.

Y a partir de esta premisa, que choca con tantos otros compromisos anteriores, tanto con el Mercosur como con los ecologistas y los otros sectores sociales, la forma de realizar este esquema es actuar unilateralmente, porque es la única forma en que se puede imponer esta política. Por ejemplo, afirmar el pacto de inversiones con EE.UU. implica una ruptura con el Mercosur porque los EE.UU. podría utilizar a Uruguay como una cabeza de playa para actuar en todos los países vecinos.

Lo mismo con la celulosa: Uruguay está obligado a negociar un asunto con implicaciones internacionales con Argentina, pero en vez de eso ellos actúan unilateralmente. Vázquez y Astori pretenden que es un acuerdo legal y no se puede cambiar, negociar ni nada, lo que es mentira. Entonces a partir de la política privilegiando al capital extranjero y actuando en forma unilateral, mienten cuando se complica el asunto. Por tanto tenemos que tomar un marco más general para entender que estas medidas, dentro de este esquema, son un método de actuación unilateral y a partir de eso tratan de cubrir las discrepancias con mentiras hechas precisamente para realizar el proyecto a las espaldas del pueblo y los que lo apoyaron.

J.L.Vázquez: Quiere decir que cuando en Uruguay estamos hablando de las plantas de celulosa de las multinacionales que vienen a instalarse acá, estamos hablando de algo mucho más profundo que solamente la afectación del medio ambiente ¿no?

Petras: Sí, el asunto es que si empezamos con este marco global que tiene el gobierno, debemos utilizarlo para entender que el acuerdo con la celulosa y la acción unilateral son simplemente el primer paso y que vienen otras medidas muy similares, es decir, que esto sólo son las primeras medidas. Vienen otras más en este mismo camino derivado del esquema general, podríamos ver otras concepciones, podríamos esperar que vengan otras medidas de la misma índole; de privatizaciones, de explotación de recursos perjudicando lo que es la economía uruguaya actual: los pescadores, los turistas y los demás sectores.

Quiero puntualizar que esto no son simples medidas aisladas sino que son medidas que forman parte de un esquema para convertir a Uruguay en un país completamente diferenciado de sus vecinos en América Latina, e integrado en forma subordinada no sólo a Estados Unidos sino a cualquier capital extranjero que busque un espacio.

Ahora, hay una contradicción, porque en el grado que el Gobierno rompe con sus vecinos y genera conflictos, eso va a perjudicar al Uruguay como un trampolín para las multinacionales que quieren entrar en las economías más grandes. Y eso también hay que enfrentarlo, porque los capitales que vienen tal vez piensan de que a partir de las concesiones que consiguen en Uruguay tienen ventajas para exportar o entrar en Argentina y Brasil, pero eso me parece que no lo han pensado Astori y Vázquez, que sólo están mirando en una forma unidireccional.

Y más allá, yo creo que la política gubernamental de Uruguay en este sentido está utilizando un chauvinismo muy grosero y poco comprensible, por ejemplo movilizando a los uruguayos contra los argentinos. Una forma chauvinísta de estar «defendiendo» la independencia. ¡Qué cosa grotesca! ¿Qué independencia tiene Uruguay cuando está entregando los recursos a capitales extranjeros y perjudicando las relaciones con sus vecinos a partir de concesiones al capital extranjero? Por eso digo que es un chauvinismo barato, simplemente camuflando una política entreguista.

J.L.Vázquez: Donde se está resistiendo el tratado de libre comercio, aparentemente, es en Centro América, en forma muy fuerte, con muchas movilizaciones.

Petras: Sí, en Costa Rica las elecciones pasadas fueron casi paritarias, y la mitad de la población está fuertemente en contra de Arias, que ganó las elecciones por poco menos de 5 u 8 mil votos. En el caso de las luchas populares casi el universo entero de movimientos sociales está en contra del tratado y están en las calles.

Recibo comunicaciones de militantes de El Salvador y Guatemala organizando las luchas allá y es algo muy similar. Y en Nicaragua parece que los movimientos están muy en contra del tratado de libre comercio, pero la cúpula del sandinismo es muy vacilante y contradictoria. Por un lado están desesperados por conseguir la aprobación de Washington, por otro lado dependen de las movilizaciones de masas para conseguir ganar las elecciones, entonces su dirección tiene posturas bastante contradictorias, a pesar de que la gran mayoría de la gente activa está contra el libre comercio.

Y en México no hay ninguna duda que la gran mayoría de la gente está en contra de la política de libre comercio y la explotación de mano de obra barata en los términos que están ya firmados, y creo que el ascenso de Andrés Manuel López Obrador, AMLO, como lo llaman allá, refleja en una forma más moderada este descontento. El es el candidato que está liderando las encuestas.

Entonces es seguro que en Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Guatemala y México, en todos los países hay mayorías que rechazan el tratado de libre comercio, incluso en contra de los gobernantes, y vamos a ver cómo se va a desarrollar eso.

J.L. Vázquez: ¿Cómo está la popularidad de Bush por ahí, cuáles son los objetivos que lo han llevado tan lejos de Estados Unidos? ¿Hay sólo objetivos de combate al terrorismo o también objetivos económicos?

Petras: Bueno, hay de las dos cosas. Bush ha perdido gran parte de la popularidad, creo que dos tercios del país está muy crítico con su política económica y con su política exterior. En todo caso yo creo que Bush ha caído mucho, pero tiene una base sólida en varios grupos de banqueros, de industrias militares y entre los grupos sionistas que en gran parte encapsulan los judíos ricos.

Esta semana el vicepresidente y otros líderes de la administración Bush van a hablar en una conferencia del principal lobby judío en Estados Unidos, donde van a recibir muchos aplausos. Esta organización es muy poderosa en los medios de comunicación y van a recibir publicidad favorable. O sea que hay que tomar en cuenta que existen grupos reducidos pero influyentes en los medios, que son la organización sionista, sectores militares, industriales y banqueros, que están respaldando a Bush. Aunque son minorías en la opinión pública, son mayorías en el control de las instituciones mediáticas y económicas.