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Lecciones del 11, 12 y 13 de abril

Fuentes: kaosenlared.net

El neofascismo que ha rebrotado con fuerzas terrorista contra la democracia y el proceso bolivariano, cuenta hoy con fuerte y decidido apoyo de la reacción internacional. Dirigidos por ultra reaccionarios de EE.UU, cohonestados sin principio ético alguno, están guiados exclusivamente por una política reactiva a consecuencia de la situación económica en crisis, ya no cíclica, […]

El neofascismo que ha rebrotado con fuerzas terrorista contra la democracia y el proceso bolivariano, cuenta hoy con fuerte y decidido apoyo de la reacción internacional. Dirigidos por ultra reaccionarios de EE.UU, cohonestados sin principio ético alguno, están guiados exclusivamente por una política reactiva a consecuencia de la situación económica en crisis, ya no cíclica, si no crónica del capitalismo mundial. Avanzan con rasgos profundamente anticomunista, racista y coloniales, argumentando su despreciable «Realpolitik», al servicio de los intereses de muy pequeños, pero poderosos, grupos económico y financieros transnacionales de dominación, y del Complejo Militar Industria Norteamericano. Esta «alianza política y económica» de facto, tiene extrañas expresión y muy diversas facciones políticas, en contraste con la vieja conseja para definir el añejo bipartidismo gringo, entre «halcones» y «palomas». Por ejemplo, hoy tenemos complotados a senadores republicanos (John McCain, Marco Rubio y Kelly Ayotte del Tea Party), fanáticos senadores y asesores demócratas de Obama (Bob Menéndez yZdzisław Beksínski) y a tradicionales militares intervencionista, como John Kelly, jefe del Comando Sur, con amplio prontuario criminal y terrorista, con antecedentes en la manipulación y represión a la prensa y experticia en tortura, experiencias todas que perfeccionó en sus campañas por Iraq y Afganistán. Todos ellos, cabalgan en un agresivo proceso de derechización y carrera desenfrenada hacia el belicismo, en el que algunos, como el Secretario de Estado de EE UU, la veleta John Kerry, no solo reivindican la obsoleta política injerencista en la que los problemas de Nuestra América Latina y el Caribe, son los de «su patio trasero», si no que algunos van mucho más allá, considerando por ejemplo que los problemas de Venezuela, son «un problema de su política interna de USA». Luego cuentan los oligarcas venezolanos de ultraderecha -los fachos locales-, en Europa, con la derecha, que en sus formas más radicales controla la mayoría de los gobiernos también en crisis económica crónica, donde los sectores democráticos pierden fuerza electoral debido a notables desaciertos. Razón por la cual avanzan opciones fascistas como en Francia, Italia, España, Grecia, Portugal, Dinamarca, Noruega y países de los Balcanes, entre otros.

Todas esas expresiones políticas muy diversas, bajo la dirección de los sectores más recalcitrantes de la derecha internacional, se han articulado, complotado, en función de una nueva redistribución y afianzamiento de los espacios geoeconómicos del planeta, en la que Nuestra América «recobra» más interés, para perpetuar su dominación mundial, extremando la explotación, expoliación, y control político-económico-territorial del mundo y de sus recursos, particularmente los estratégicos, intentando reflotar sus propias economías y decadentes sociedades. Esto no cambiará con el fin del presente «escarceo» o ensayo terrorista en Venezuela.

Como dice Sergio Rodríguez Gelfenstein en «¿Época de cambio o cambio de época?», entorno al cuado internacional:

«Se podría sistematizar diciendo que hoy las potencias (hoy todas capitalistas) se mueven a partir de aquella idea enunciada por Lord Palmerston quien fuera primer ministro de Gran Bretaña cuando dijo que ‘Inglaterra no tiene amigos permanentes ni enemigos permanentes. Inglaterra tiene intereses permanentes’.»(1)

Es en este contexto internacional, en el que debemos analizar, rememorar y celebrar hasta la saciedad, el aniversario del 13 de abril de abril victorioso, con el rescate de la dignidad usurpada y de nuestro Comandante Hugo Chávez, secuestrado, como respuesta popular y militar a la felonía cometida el 11 y 12 de abril de 2002, por politiqueros y oligarcas lacayos de la ultraderecha venezolana que usurparon el poder por escasas horas, los mismos que lo pretenden hoy, al servicio de idénticos intereses imperiales.

Esos sucesos del 11, 12 y 13 de abril de 2002 mostraron de manera ejemplar las fuerzas y antagonismos sociales, económicos y políticos presentes en la Venezuela contemporánea. Por eso, la necesidad de volver una y otra vez sobre esos episodios, más allá de la efeméride revolucionaría, combatiendo la fragilidad y confusión de la memoria, que a veces tenemos los venezolanos(as), y que la Ultra Derecha pitiyanqui; con fuerzas del fascismo enVoluntad Popular, franquicia paralegal para delinquir, del convicto Leopoldo López Machado; las de la «Embajadora Alterna de Panamá», María Machado, que algunos también apodan, «la Sr. de RodillasBush«, por aquella emblemática foto, en el sospechoso «Salón Oval», desde donde pretendían venderla como presidenciable, enseñándole las rodillas al más grande criminal presidente que ha tenido los EEUU, George W. Bush; y las deAntonio Ledezma, quien hace serios esfuerzos por demostrar sus mayores dotes terrorista y represores, ya ejercidos y experimentados cuando era gobernador y alcalde. Cuando ejercía con devoción como escudero deCarlos Andrés Pérez (CAP).

A estos capitostes del terrorismo, hoy los secundan en los hechos, por acción u omisión, como dicen los jurisconsultos, los fantoche «nariceados» de Primero Justicia, AD, Copei, Un Nuevo Tiempo, Proyecto Venezuela, y el resto de la vario pinta fauna de esa entelequia que llaman la MU$, verdadera guarimba de cobardes y delincuente, donde nadie asume responsabilidades ante el crimen terrorista guarimbero que hoy avalan, para asaltar con violencia y a la fuerza, las instituciones y los poderes públicos de la nación.

Con la peregrina coartada de que el Plan de la Patria es inconstitucional porque habla de socialismo, reforzada por la sacrosanta, católica y apostólica Conferencia Episcopal Venezolana (¿El partido político del Vaticano enVenezuela?), pretenden legitimar la «cruzada» contra el comunismo y sumar fanáticos.

Recordemos que a comienzos del 2002 ni siquiera se había definido el carácter antimperialista y socialista de la revolución, hecho este que es anunciado por el Comandante Hugo Chávez, el 29 de febrero de 2004, en el Jardín Botánico, y el 30 de enero de 2005, en el V Foro Social Mundial, respectivamente. Sin embargo, ya para entonces el «cruzado» Cardenal Ignacio Velasco (El Cuervo), Va a Asaltar Porras y Maikel de AD Viana, demostraba su «Fe cristiana». Entonces la oligarquía y los sectores del puntofijismo comenzaban a «dolerse» de las medidas tomadas por el gobierno bolivariano y que afectaban sus intereses, con base en el paquete de 49 leyes aprobadas por vía habilitante en noviembre del 2001, por lo general, tímidas reformas que consideraban los oligarcas como inaceptable inicio de camino minado para perpetuar su dominación: Ley de Creación, Estímulo, Promoción y Desarrollo del Sistema Microfinanciero; Ley de Transformación del Sector Bancario; Ley de Pesca y Acuicultura; Ley que crea el Fondo de Inversión para la Estabilización Macroeconómica; Ley de Reforma Parcial de la Ley General de Bancos; Ley de Reforma Parcial a la Ley del Banco de Comercio Exterior; Ley de Fondos y Sociedades de Capital de Riesgo; Ley Orgánica de Hidrocarburos y otras… El gran capital y la corte de mayordomos politiqueros, militares apátridas, sindicaleros, alto clero, etc., olfatearon con este primer intento de democratizar la riqueza petrolera para las grandes mayorías, marcando el futuro rumbo del gobierno, por lo que desataron una gigantesca conspiración, que desde la primera elección del Comandante Hugo Chávez habían comenzado a tejer con soterrado apoyo imperial desde el primer triunfo, de los dieciocho obtenidos, por el pueblo, bajo la conducción y liderazgo del Comandante Chávez.

Las traiciones surgieron por doquier. ¿Cómo no recordar la rastrera declaración de Miquilena la noche del 11 de abril, sabiendo que se había reunido con Charles Shapiro, el propio embajador de EEUU, un día antes en el que acordaron detalles finales del golpe de Estado? ¿O la felonía del repúgnate adulador Rosendo y el alto mando militar de entonces? ¿Cómo no hacer memoria de los compatriotas asesinados en el centro de Caracas en la trampa montada por los fascistas? ¿Qué decir de los centenares o quizá miles de altos burócratas que corrieron a esconderse, cuando no a rendirse al efímero gobierno de Carmona?

Pero indiscutiblemente las lealtades fueron superiores, y aquí quiero reivindicar dos párrafos referidos a la lealtad, extraídos de una entrevista al compatriota José Vicente Rangel (JVR), Ministro de Defensa cuando el golpe de 2002, publicada en Últimas Noticias:

«…Existía la amenaza de que iban a bombardear Miraflores. Yo mismo atendí una llamada de un jefe militar que dijo: «Tienen 10 minutos, vamos a bombardear», le tiré el teléfono. Al rato llamó otro jefe militar con el mismo cuento, le dije «Ustedes no tienen bolas para hacer eso…».

También señaló el exministro de defensa del Comandante Chávez, JVR:

«…Yo simplifico mi análisis sobre el 11-A, lo despojo de connotaciones ideológicas y lo ubico, simplemente, en el terreno de la lealtad o de la traición. Ese día hubo traidores, pero también gente que se mantuvo al lado del Presidente, que fue determinante para que pocas horas después se desplomara esa aventura. Quiero decir lo siguiente: a la hora que uno repiensa todo lo que ocurrió, 10 años después de esa felonía, de esa aventura que nos llevó al borde de una especie de guerra civil, ahí, en cuanto a la responsabilidad de quienes ejercíamos gobierno, hubo una subestimación, primero, de la capacidad de movilización de ese sector y luego del factor lealtad, asumido en términos globales, de oficiales que tenían importantes mandos…».(2)

A muchos nos tocó la calle, otra vez en la clandestinidad, ahí se encontraba la dignidad, el coraje, valor y arrojo del libertario pueblo caraqueño. A otros les tocó lo mismo, pero encabezando a la vez los titulares de noticieros y periódicos adelantado su asesinato o «linchamiento», previamente planificado. Cuentan analistas que eran parte de los» treinta mil» asesinatos, de los que «se encargaría el ejército», según lo expresado por el ex general de la Guaria Nacional de entonces, Rafael Damiani Bustillo(3), «borracho» y en éxtasis de júbilo al referirse al golpe felón.

Todos recordamos la «suerte» que decían correr Diosdado Cabello, Freddy Bernal y Aristóbulo Istúriz, o el Ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín y el diputado Tarek William Saab. Y así fue en todo el país, con muchos compatriotas y colectivos reprimidos, abaleados o secuestrados, tras el grito de «Queremos ver a Chávez». No tenemos dudas, que esta vez, con la lección aprendida, los arrasaremos ejemplarmente. Antes que comience su masacre anunciada, pagarían bien caro otra felonía similar.

Imposible olvidar que, ante la ausencia de la voz orientadora del líder principal secuestrado y de quienes se asumían como vanguardia organizada, simplemente comenzamos a organizar respuesta insurreccional y la resistencia, la mayoría perseguidos, con algunos ya dados por muerto de manera pública, se amalgamó un liderazgo espontáneo, multiplicado por miles, retomando el camino que habíamos escogimos con el voto. Hoy serán, si se atreven, cientos de miles más… Y ojalá q pese a la maldad, alevosía criminal y la violencia terrorista que los fascistas han exhibido, tengamos la suficiente paciencia, capacidad y sabiduría, de aquel 13 de abril de 2002, para que no se desborde la violencia popular, convertida en vindicta pública «por la libre», contra esa oligarquía criminal desaforada, que experimentarían la furia telúrica de un pueblo indignado y arto de atropellos.

Seguro estoy que a estas alturas, tenemos más claridad de los errores cometidos entonces. Algunos, como la carencia de medios populares y realmente democráticos para enfrentar a las corporaciones informativas, han sido corregidos en buena medida, aunque no suficientemente. Ante todo, debe quedarles claro que con el fortalecimiento del protagonismo y la participación popular, con el ejercicio efectivo del poder por el pueblo y sus organizaciones, es que vamos a derrotar cualquier intento nuevo de la reacción. Hoy la unidad cívico-militar, del pueblo militar uniformado y del poder popular, es infinitamente superior a la del 2002. Esperamos que el llamado «Síndrome Rosendo» esté superado o «en cuenta» de nuestra FABN. NO se equivoquen otra vez, como decía nuestro Comandante: «…si se atreven, se arrepentirán para siempre…». En democracia y dentro de la constitución todo, fuera de la ley, NADA.

Si no aprendieron, ¡aprenderán…! Esperamos que no les sea muy alto el costo.

La situación es compleja, a veces confusa, con muchas «cartas bajo la mesa». El portal «La Iguana» devela el fracaso de un Golpe en curso en «Trascripción de Pines«(4) entre la conspiradora de oficio, Patricia Poleo de Moreno(«Pati») y Julio Borges («CJ»), quien dice llevar más de dos años «armando» el tinglado militar con el que dice contar.«Pati» incrimina a «CJ» por «sapo» y delatar a todos los implicados en el «affaire» de los tres Generales detenidos… Nadie ha desmentido la información dada.

El intento de la ultraderecha venezolana se ha concentrado, en la conspiración militar, sin descartar el magnicidio (hay al menos un detenido), importar y financiar métodos (Ucrania, Colombia, Libia, Siria) y a mercenarios extranjeros (varios NarcoParacos de Uribe, o no, ya capturados), para en paralelo incriminan del terrorismo que ejercen y preparan al movimiento popular («colectivos»), de cara a la opinión pública nacional y mundial. Anuncian que «colectivos preparan» sabotajes al metro, colocación de carros bombas, asesinatos selectivos, etc., personificando la responsabilidad en algunos de sus dirigentes revolucionarios, como la están haciendo con el compatriota Diosdado Cabello y Freddy Bernal, de marera recurrente. Criminal y cínica transposición de planes propios, que delatan su voluntad y responsabilidades. Incendian al país con el plan guarimbero, pero inculpan al gobierno bolivariano del caos.

Alientan y organizan a sus seguidores para la violencia, pero criminalizan a los llamados colectivo (vale decir que, en la terminología mediática que intenta acuñar la ultraderecha, colectivo significa cualquier expresión del pueblo revolucionario organizado). 

Algunos de sus capitostes (María Machado, Leopoldo López, Antonio Ledesma, etc.) siguiendo el manual que aplica el Departamento de Estado Norteamericano en otros países, pública y notoriamente, han llamado a salir a la calle y quebrantar el orden constitucional, pero le enrostran a las fuerzas de seguridad ciudadana y del Estado los enfrentamientos callejeros. Es la misma estrategia falaz de los nazis que llevó el holocausto a medio planeta. Para ello emplean prolíficamente las redes sociales, con «guías marcadores» como Rocío San Miguel, para el vulgo el risible y dramático Roberto Alonso, el ex general prófugo desde Miami, Carlos Peñaloza, al propio Ledezma y la Machado, (entre otros) junto algunos personajes de la farándula, que intentan revestir como «sus intelectuales» (¡Válgame Dios, que decadencia tan patética…!) como César Miguel Rondón y Leonardo Padrón, con bastante seguidores ingenuos, disociados o «faranduleros». Sin duda, todos ellos, a sueldo o gratificados como siempre por los complotados (aunque sea, en algunos casos, una simple ilusión de oportunistas ramplones).

La ultra derecha local en la canalla guarimbera se ha aislado política y socialmente, incluso para sectores económicos burgueses locales, los costos de la inestabilidad y criminalidad promovida, comienza a ser cuantiosos. De no encontrar una «salida» que produzca una «conmoción general», o una facción fascista con suficiente fuerza militar, tendrán que aceptar las «Mesas de Diálogo para la Paz», aunque nuevamente tratarán de que se hagan sobre la base de una «Ley de Amnistía», para la «Clemencia criminal», que deje el gatillo levando, para volver a disparar («¿el tiro de gracia?») con mayor eficiencia, destreza, entrenamiento y rapidez. Parece que incluso el errático Secretario del Departamento de Estado, John Kerry, como la veleta a la que nos tiene acostumbrado, ha autorizado «los diálogos», demostrando el «guáramo» y «talante» de los lacayos, puntuales en la cita llevan el recado ordenado.

Freddy Bernal, haciendo un paralelismo con la táctica nazi empleada en la quema del edificio del Reichtag, ha dado algunas informaciones y pistas en su último artículo, que responsablemente asume y firma cuando escribe, «La ultraderecha busca echar el resto al mejor estilo nazi» (5), que valen la pena revisar:

«Por principios, la dirigencia revolucionaria no requiere de acciones ilegales para seguir avanzando en los objetivos que se propone. Le basta seguir trabajando en la organización de las comunas, el Plan de la Patria y la desarticulación de la conspiración imperial, bajo el dictado de la Ley y el respeto a los DDHH.

El pueblo bolivariano y su dirigencia tienen el camino claro; ni siquiera ante la guerra económica que enfrentamos y que ha generado dificultades en el abastecimiento, saldremos del camino trazado por el Comandante Supremo, con la paz como norte. No nos hacen falta «colectivos armados», calumnias mediáticas, ni operaciones encubiertas para defender las conquistas alcanzadas. Nuestras armas principales son la CRBV y la unidad cívico-militar para preservarla. Si llegase el caso, de tanto ir el cántaro al agua y terminara por romperse, nuestro ejemplo a seguir es mucho más fresco y cercano que el de la Alemania nazi para la ultraderecha venezolana: el 13 de abril del 2002, cuando el Poder Popular y ejército unidos, restituyeron el hilo constitucional y al Presidente Chávez en Miraflores».

Frente a todas las dudas e incertidumbre, que en situaciones como estas crecen al infinito, debemos tener claro tres cosas básicas que nos señala José Vicente Rangel, citando a Atilio Borón:

«Ya que Venezuela es la cabeza de playa de una estrategia de desestabilización continental de las democracias latinoamericanas que proseguirá en Ecuador y Bolivia, hasta alcanzar a Argentina, Brasil, Uruguay. ¿Respuestas de Atilio Borón? Las sintetizo:

A) Sostenida presión internacional y al interior de los EE.UU. para que la Casa Blanca deje de alentar, organizar y financiar a la derecha venezolana y, en especial, a su ala fascista.

B) Descargar todo el rigor de la ley sobre quienes pretenden derribar al gobierno e imponer otro, apelando a la violencia. De lo contrario, se produciría la metástasis de la fascistización, englobando a sectores cada vez más amplios de la oposición, atraídos por la impunidad que se espera lograr del acosado gobierno bolivariano que ha sido excesivamente tolerante.

C) Potenciar la organización y movilización de la base chavista. El chavismo debe recuperar su memoria y recordar que su predominio en las calles fue crucial para derrotar el golpe de 2002, y debe seguir haciéndolo aún más. Más allá de cualquier acuerdo al que pueda llegarse en las mesas de diálogo (Obviamente, agrego yo, alertas y todo tipo de recomendaciones son pertinentes)».(5) 

* Tamanaco de la Torre

Militante del PSUV-Caraca

tdelatorre2021@gmail.com

@Tamanco2021

(1) «¿Época de cambio o cambio de época?», por Sergio Rodríguez Gelfenstein.-

 http://barometrointernacional.bligoo.com.ve/por-sergio-rodriguez-gelfenstein-epoca-de-cambio-o-cambio-de-epoca

(2) «Entrevista Últimas Noticias. «Rangel: ‘Ustedes no tienen bolas para bombardear Miraflores’.». Hugo Prieto.

 http://www.notiactual.com/rangel-ustedes-no-tienen-bolas-para-bombardear-miraflores/

(3) «General golpista, Damiani Bustillos, sale a la carrera de Dominicana tras denuncias del embajador venezolano».

 http://www.aporrea.org/ddhh/n82874.html

(4) «Planes de golpe: Conversación entre Patricia Poleo y Julio Borges vía PIN».- La Iguama.

 http://actualidadvzla.blogspot.com/2014/04/planes-de-golpe-conversacion-entre.html

La ultraderecha busca echar el resto al mejor estilo nazi

 http://www.aporrea.org/actualidad/a185881.html

(5) «Cuando el fascismo asoma el hocico».- José Vicente Rangel

www.aporrea.org/oposicion/a185872.html

Fuente :
http://www.aporrea.org/oposicion/a186054.html