Recomiendo:
0

Obama, ¿podrá con Wall Street?

Fuentes: Sistema Digital

Durante este primer año del Presidente Obama, los análisis omiten la cuestión acerca de si ha habido realmente un cambio de poder en los EEUU y, por el contrario, han alumbrado esa innovadora teoría económica de una recuperación con acusado desempleo. En particular, contrasta la profusión de noticias y comentarios en la prensa española sobre […]

Durante este primer año del Presidente Obama, los análisis omiten la cuestión acerca de si ha habido realmente un cambio de poder en los EEUU y, por el contrario, han alumbrado esa innovadora teoría económica de una recuperación con acusado desempleo. En particular, contrasta la profusión de noticias y comentarios en la prensa española sobre el descenso de su nivel de popularidad y sus dificultades con el proyecto de aseguramiento sanitario, por un lado, y la ausencia de seguimiento informativo sobre las reformas financieras planteadas por Obama frente a la crisis, por otro; al mismo tiempo que se apresuran a hacerse eco de los anuncios mediáticos sobre nuevas medidas tributarias para la banca que se proponen desde la Casa Blanca.

La cruda realidad en los EEUU es que mientras que la ayuda a la gran banca fue decidida por la Administración Bush en cuestión de días, desde casi un año avanzan muy lentamente o están empantanados en el Congreso los proyectos legislativos de Obama para la regulación y supervisión de la banca y los operadores financieros; la reforma legislativa para hacer tributar los bonus pagados a los ejecutivos por las entidades beneficiarias de las ayudas; y la modificación legislativa contra el fraude vía paraísos fiscales.

Algunos analistas destacan que la Administración Obama se ha ganado una imagen de continuidad con la política económica de Bush, favorecida por varios hechos. Uno es la designación como Secretario del Tesoro (Ministro de Economía y Hacienda) de Tim Geitner, que participó activamente en los rescates bancarios como presidente de la Reserva Federal de Nueva York con su antecesor Hank Paulson y con Bernanke.

Otro hecho apuntado es que, fuera de Washington, la gente suele confundir los millones de las «medidas de estimulo fiscal» de Obama aprobadas por el Congreso hace un año, con las millonadas para el rescate de la gran banca de Wall Street promovido por Bush (TARP, en siglas). Dos programas técnicamente diferentes, de las que la gente ha sacado la impresión que han sido un bombeo ingente de dinero de los contribuyentes del que no ha obtenido nada la empobrecida clase media.

Pero ya hace varios meses que el profesor del MIT Simon Johnson, ex economista jefe del FMI, denunciaba la oposición a las reformas legislativas por parte de la oligarquía financiera de Wall Street, cuyos comportamientos equiparaba con los de la oligarquía rusa de la etapa de Yeltsin; una tesis razonada en un extenso articulo de la revista estadounidense The Atlantic Monthly. Y tras las reiteradas manifestaciones de Obama en la campaña electoral, resulta significativo el estancamiento en el Congreso del proyecto de ley contra la evasión y el fraude estimulado por los paraísos fiscales (Stop Tax havens Abuses Act), que se presentó en marzo de 2009, una demostración del poder que los lobbies de Wall Street tienen sobre Washington o de los limites que la realidad del sistema impone al poder del Presidente.- 20/1/2010.

Por