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Otra tarea para Lula

Fuentes: Vermelho

Nada de lo que aquí se diga será de difícil comprobación. Bastará con consultar fuentes confiables y leer críticamente los medios especializados o consultar especialistas sin ningún tipo de compromiso con las pasiones político-partidarias. Algunos hay. Por eso, por haber investigado el tema como estudiante de periodismo me tomo una vez más la libertad de […]

Nada de lo que aquí se diga será de difícil comprobación. Bastará con consultar fuentes confiables y leer críticamente los medios especializados o consultar especialistas sin ningún tipo de compromiso con las pasiones político-partidarias. Algunos hay. Por eso, por haber investigado el tema como estudiante de periodismo me tomo una vez más la libertad de sugerirle al presidente Lula, que con las manos y los sentimientos libres, desmitifique el lugar común que los medios de la oposición impusieron a las mentes acríticas, divulgando la idea de que el gobierno de Lula fue una continuación del gobierno anterior. En marzo de 2009 el editor Fareed Zakaria de la revista británica «Newsweek» le decía al presidente brasileño que él probablemente era el líder más popular del mundo. Y al preguntarle por qué, Lula le respondió «intentamos probar que era posible encarar el crecimiento económico al mismo tiempo que la distribución de la renta.» Esa es probablemente la gran diferencia entre el Brasil de hoy y el de ayer, el Brasil del FMI. ¿Y cual sería ese Brasil del FMI?

Todavía en el primer mandato del presidente Cardoso y cuando la moneda brasileña estaba por el suelo, Clovis Rossi, reportero oficial de la «Folha de Sao Paulo» le preguntaba por e-mail a Jeffrey Sachs, actual director del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia en Nueva York considerado por la revista «Time» como el hombre más influyente del mundo, si él estaba de acuerdo con que el real se estaba derrumbando. A lo que Sachs respondió casi inmediatamente: «Cuando usted reciba este mensaje el real ya se habrá derrumbado». Fue por poco, por muy poco (que no se derrumbó) comentó Rossi. Sin embargo, la hipocresía militante antilulista del periodismo brasileño, en especial del área económica, había ocultado el hecho de que durante tres períodos electorales (2002, 2006, 2010) Bill Clinton aportó a nuestro tesoro un monto de 45 mil millones de dólares. Monto que salvó el segundo mandato de su leal amigo Cardoso y mantuvo alejado a un peligroso «malhechor» llamado Lula da Silva. Y al mismo tiempo abrió de par en par nuestro Tesoro a la conducción del FMI.

Se repite sin el menor sentido crítico que las bases de la economía del gobierno de Lula fueron heredadas del segundo mandato de Cardoso. Un mandato absolutamente monitoreado por el FMI. Lo positivo fue el final de la irresponsable farra del compadrazgo con «la libre iniciativa» en el que los compadres se apoderaron de bancos y de empresas públicas, en el que empresarios amigos se hicieron con dinero público, en la farra de las privatizaciones. 27 CPI (N. de T.: Comisiones Parlamentarias de Investigación) fueron tapadas en el Congreso Nacional. El FMI actuaba claro protegiendo su apreciado dinerillo, cada vez más suculento debido a los estratosféricos intereses. A Lula le quedó, sin embargo, la ruta de la protección del ahorro nacional. El resto de esta historia ya es bien conocida por todos.

Ahora en un terreno más pedagógico, superadas las pasiones del proceso electoral, cabe analizar una carta abierta que el profesor Theotonio Dos Santos le envió al presidente Cardoso en respuesta a otra carta abierta de aquel al presidente Lula. Fue en la víspera de las elecciones y los tucanos insistían en ocultar a sus electores la imagen de Cardoso. Dos Santos es profesor emérito de la Universidad Federal Fluminense, Catedrático de UNESCO y de la Universidad de las Naciones Unidas en Economía Global y Desarrollo Sustentable. Fue compañero de Cardoso y de Serra en el exilio chileno de los años 80.

«Esta carta firmada por usted como ex presidente es una defensa de su gestión teórica y políticamente muy frágil. Quien la lee no puede comprender por qué usted terminó su gobierno con un 23% de aprobación mientras que Lula está terminando el suyo con un 96%. Ya hemos hablado en otras oportunidades sobre los mitos que se crearon en torno a los llamados éxitos de su gobierno «(…) una de las inflaciones más altas del mundo… La crisis de 1999, fruto de la suicida irresponsabilidad cambiaria electoral (un dólar = un real ¿se acuerda?)… La deuda pública brasileña de 60 mil millones de reales pasó a ser de 850 mil millones…»

Y agrega el profesor Dos Santos: «Ni hablar de la brutal concentración de la renta que (su) política agravó drásticamente en este país de mayor concentración de la renta del mundo… Un fracaso económico rotundo… Una deuda sin dinero para pagar.» Más información, en fin, al presidente Lula a quién le cabe desenmascarar el mito de un plan real verdaderamente fracasado pero avalado por la hipocresía de la prensa brasileña al servicio de un dudoso proyecto tucán sustentado por sospechosas alianzas internacionales y nacionales.

Sidnei Liberal es Médico, miembro de la Dirección del PCdoB – DF

Fuente original: http://www.vermelho.org.br/coluna.php?id_coluna_texto=3785&id_coluna=34