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Por la escuela pública, las leyes efectivas y las prácticas críticas

Fuentes: Rebelión

  Presentación pública en Madrid 28 de Mayo a las 20,30 h. Salón de actos cedido por CCOO (C/ Lope de Vega nº 40) El martes 26 de mayo el Colectivo Baltasar Gracián  en un escrito publicado en Rebelíón  descalificaba al manifiesto NO ES VERDAD y a la Red IRES que lo promueve. Dice el […]

 


Presentación pública en Madrid
28 de Mayo a las 20,30 h. Salón de actos cedido por CCOO (C/ Lope de Vega nº 40)

El martes 26 de mayo el Colectivo Baltasar Gracián  en un escrito publicado en Rebelíón  descalificaba al manifiesto NO ES VERDAD y a la Red IRES que lo promueve.
Dice el Colectivo Baltasar Gracián en su escrito que prefiere:

contar con leyes y decretos que suprimieran la subvención a los centros privados, dejaran fuera de la escuela común el adoctrinamiento religioso, votasen los presupuestos necesarios, adoptasen medidas efectivas contra las desigualdades en la escolarización y en el acceso a la educación, y un largo -pero posible, si hubiera voluntad política- etcétera.

Lo cuál nos alegra mucho, porque somos exactamente de la misma opinión,  pero no entendemos la crítica a la campaña política que hemos desarrollado alrededor del manifiesto NO ES VERDAD

Algunos preferiríamos, a tantos escritos bienintencionados en defensa de la Escuela Pública, de la laicidad, del derecho igual de todos a la educación, etc.,

¿Que problema hay en impulsar la lucha política elaborando un manifiesto, difundiéndolo, recogiendo firmas y dineros, publicándolo en uno de los periódicos de más tirada? ¿Qué tenemos que hacer? ¿Quedarnos  con los brazos cruzados a esperar que nos lluevan esas leyes que el Colectivo Baltasar Gracián y nosotros desearíamos? Ese no es nuestro talante. Estamos por intervenir activamente en la medida de nuestras posibilidades para cambiar las cosas que no nos gustan.  Cuando el  Colectivo Baltasar Gracián dice:

Una cosa es optar por mirar para otro lado y abandonar el terreno de la Política, con mayúscula. Y otra, muy distinta, que la Política se haya evaporado y deje de tener los efectos más generales y decisivos en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Pensamos que debiera aplicarse su propia recomendación y no criticar precisamente a otros colectivos que están por impulsar activamente  Políticas -con mayúscula- transformadoras.

Pero ¿Que hacemos mientras llegan esas leyes que deseamos? Porque todos los días paso varias horas con mis alumnos/as ¿Hago lo habitual? ¿Doy las clases como siempre? Parece que el Colectivo Baltasar Gracián tiene un cierto aire resignado en esto, mientras lucha (eso sí, sin manifiestos)

Para lograr que se tomen tales decisiones, y sin dejar de hacer lo que buenamente podamos en nuestras aulas, merece la pena seguir peleando.

Y  ese «buenamente» lo justifica considerando que es un idealismo:

que fía al esfuerzo individual, siempre limitado, la posibilidad de un cambio de la entidad que necesita la enseñanza en nuestro país.

De manera que la Red IRES lo está haciendo muy mal, porque no sólo se dedica a hacer manifiestos (con la intención de incidir en la Política -con mayúsculas-) sino que, además, está por la modificación individual de la práctica docente de cada uno. Y claro, desde el punto de vista del Colectivo Baltasar Gracián lo que hay que hacer es esperar a que nos lluevan leyes convenientes, y mientras… esperar.
Pues bien, nosotros no pensamos así, en los centros educativos se transmite ideología, una ideología reaccionaria, en que los principales agentes que la vehiculan son los profesores y profesoras en su actividad diaria de dar clases. Debemos analizar nuestras prácticas, y cambiarlas, si nos damos cuenta de que con ellas estamos contribuyendo a mantener el actual estado de cosas.
Y eso depende de nosotros, exclusivamente. Cuando estamos en el aula nuestra actividad no es neutra, de nosotros depende que contribuya a reproducir acríticamente la realidad o que contribuya a cambiarla. De manera que sin renunciar a cambiar el contexto general, en la Red IRES no esperamos a que este cambie para cambiar nosotros, pensamos que esa es la parte específica  nuestra, la parte que nos toca, y estamos por hacer lo que podamos.
Y lógicamente para hacer lo que podamos echaremos mano, entre otros recursos, de la pedagogía, porque valoramos mucho las aportaciones de ilustres docentes e investigadores como Giner de los Ríos, Freire, Freinet, Montessori, Rosa Sensat, Piaget, Vygotsky, entre otros muchos, o de intelectuales de prestigio mundial como Morin. Si no lo hacemos así, ¿Que nos queda? ¿La tradición? ¿Como en los gremios de la Edad Media?

Las propuestas, coherentes con lo anterior, se centran en los métodos pedagógicos y didácticos, que deben llevar a cabo «docentes formados e identificados con su profesión, mediadores críticos del conocimiento, dispuestos al trabajo cooperativo y en red, estimulados para la innovación y la investigación […] (esa) «otra escuela necesaria ya existe y es posible»; sólo hace falta extenderla.
No en vano tal manifiesto aparece promovido por la RED IRES (Investigación y Renovación Escolar).
Este discurso, que creíamos superado, parece cobrar nuevos bríos entre algunos sectores propensos al peor de los idealismos, el que niega o ignora la realidad…

¿Superado por qué otro discurso?, en la Red IRES nos gustaría conocerlo, porque lo único que encontramos en el escrito son críticas genéricas al neoliberalismo, a sus instituciones gestoras,  al hecho de que, lógicamente, las leyes educativas pretenden apuntalar el actual estado de cosas…

Y que decir de la crítica a los «métodos pedagógicos y didácticos«, el Colectivo Baltasar Gracián no cae en la cuenta de que a la pedagogía, le pasa lo mismo que a la ingeniería genética, igual puede servir para fabricar el virus de la fiebre porcina, que para fabricar la vacuna contra la malaria. ¿Hay que condenar la ingeniería genética porque las corporaciones la utilizan para inundarnos de transgénicos?

¿Si pedagogos tecnólogos ponen la investigación educativa al servicio del neoliberalismo y del gran capital hay que estigmatizar la pedagogía? ¿Hay que acabar con la física porque sus principios se utilizan -y de que manera- en la construcción de armas? ¡Por favor!

Y para terminar, ¿Por qué mezclamos churras con merinas? ¿Que tiene que ver INOVA con la Red IRES?

La Red IRES se crea en 1999, aunque es la continuación del Seminario de Discusión sobre el Proyecto IRES que surge en 1992 y este a su vez procede de las Jornadas de Investigación en la Escuela que se organizaban en Sevilla, y que entroncan con la lucha, durante la transición, por transformar la escuela heredada del franquismo. En la Red IRES hay compañeros y compañeras, a punto de jubilarse, que han pasado, formando parte de la Red o de sus precursoras, por todas estas etapas.

Nunca ha estado ligada a ningún ministerio ni consejería de educación, y está formada por profesores y profesoras de «a  pie». Somos autónomos, nos autofinanciamos y funcionamos asambleariamente. Nos coordinamos mediante Internet, lo que nos facilita mucho las cosas.

¿Por qué ese intento en vuestro escrito porque se nos asimile a algo institucional o financiado o promovido por cualquier institución? ¿Se trata de mala fe o de ignorancia?

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