Recomiendo:
0

Por qué la economía colaborativa no es solidaria

Fuentes: Fuhem

El desarrollo de plataformas como Airbnb o Uber tiene fuertes implicaciones sociales, principalmente sobre la desigualdad y la precarización. La economía colaborativa centra el especial del último número de la Revista PAPELES, editado por FUHEM Ecosocial. La economía colaborativa es una economía cargada de valores: la cooperación y la disposición a compartir recursos infrautilizados, tiempos […]

El desarrollo de plataformas como Airbnb o Uber tiene fuertes implicaciones sociales, principalmente sobre la desigualdad y la precarización. La economía colaborativa centra el especial del último número de la Revista PAPELES, editado por FUHEM Ecosocial.

La economía colaborativa es una economía cargada de valores: la cooperación y la disposición a compartir recursos infrautilizados, tiempos y habilidades así como mejorar la sostenibilidad de nuestras sociedades. «El número total de bienes en la economía se puede reducir drásticamente sin renunciar al bienestar del consumidor. Si se necesitan menos bienes, las sociedades pueden lograr una reducción en el uso de la energía y las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con la producción y demolición de bienes», señala Koen Frenken, profesor de Estudios de Innovación en la Universidad de Utrecht, uno de los autores incluido en el Especial del número. 

No obstante el desarrollo e implantación de plataformas como AirBnb (4 millones de alojamientos – 245.000 de ellos, en España-) o Uber (8 millones de usuarios en todo el mundo), están siguiendo el modelo de la economía tradicional hasta ser conocido como capitalismo de plataforma. «Aplicando las lógicas de la sociedad industrial, al aparición de nuevos bienes, de por sí, va a desencadenar una lucha por su control y su explotación, como cuando se halla un nuevo pozo de petróleo o se descubre un nuevo virus», asegura Margarita Padilla García, programadora y precursora de los procomunes digitales. 

«Las plataformas lo comparten todo excepto la propiedad de las estructuras que hacen posible el intercambio entre los usuarios. La herramienta lo descentraliza todo excepto el control de la propia red compartida», apunta Santiago Álvarez Cantalapiedra director de FUHEM Ecosocial.

El capitalismo de plataforma es hija del neoliberalismo y de la gran recesión. Externaliza trabajo, los costes y riesgos y da un paso más: la externalización de la totalidad de la prestación del servicio. La lógica corporativa se repite: a medida que se iba afianzando Uber el dinero empezó a llegar de instituciones como Fidelity Investments, Goldman Sachs y Morgan Stanley. TaskRabbit fue una importante empresa pionera surgida con la promesa de que promover la ayuda entre vecinos, si alguien tiene una tarea doméstica como ir a la compra o montar un mueble, y si otra persona necesita un poco de dinero, el sitio web les pone en contacto y se realiza el trabajo. Resultado: TaskRabbit fue comprado por Ikea en septiembre de 2017.

«El principal problema es que gran parte de la actividad denominada como economía colaborativa no cumple con los principios de las economías colaborativas, pero sí que busca legitimar su actividad bajo estos principios», denuncia Tom Slee, uno de los principales críticos de la economía colaborativa. 

Economía colaborativa, desigualdad y precariedad: el efecto Picketty 

Las facilidades ofrecidas por las nuevas tecnologías provocan que particulares accedan a mercados a los que tradicionalmente no tenían acceso a través de las plataformas como AirBNb o Uber. Al convertir los consumidores sus bienes de consumo en activos de capital sobre los que se logran retornos importantes, los propietarios de capital se benefician más con el más que previsible aumento de la desigualdad. Es lo que algunos autores denominan «efecto Picketty» de la economía colaborativa, donde los rendimientos del capital son mucho más altos que los del trabajo.

Dentro de la economía de plataforma, estas tratan mejor a sus proveedores cuando son propietarios que cuando solo ofrecen fuerza de trabajo, como los falsos autónomos de Deliveroo. Son empleos sin derechos y sin capacidad de negociación colectiva.

«Se está extendiendo cada vez más el uso del concepto capitalismo de plataforma en referencia a cómo las plataformas de economía colaborativa son un mecanismo para extender la lógica neoliberal hacia nuevos ámbitos y representan formas de capitalismo reimaginado», denuncia Slee, ante el crecimiento de este tipo de plataformas. 

Cooperativismo de plataforma 

Una alternativa que cuestiona el funcionamiento de este tipo de plataformas colaborativas es lo que muchos autores han denominado cooperativismo de plataforma, un movimiento reciente que experimenta con formas alternativas de propiedad y gobernanza de las plataformas, que pertenecen a los usuarios y son ellos quienes deciden sobre el gobierno y evolución de la plataforma. Cuenta ya con ejemplos que cuestionan y proponen cambios estructurales en la manera de entender este fenómeno de la economía colaborativa. 

PLATAFORMAS COLABORATIVAS Y COOPERATIVISMO

Fairmondo

Una cooperativa alemana con miles de socios y que aspira a convertirse en una alternativa a EBAY para la compraventa de objetos de segunda mano

Cotabo

Un consorcio de cooperativas de taxis que integra a más de 5.000 taxistas en Italia y garantiza precios y condiciones de trabajo dignas. Green Taxi Cooperative en Denver o Yellow Cab Cooperative en San Francisco.

Coopify

Una App que conecta en New York cooperativas de personas dedicadas al cuidado de la infancia y personas usuarias interesadas.

Smart IB

Cooperativismo de plataforma digital en Bélgica con más de 70.000 personas socias, se encargan de la gestión de proyectos creativos y culturales, ofreciéndoles a sus socios y socias asesoramiento para desarrollarlos, formación para mejorar su capacitación, y servicios mutualizados para que puedan desarrollar su actividad profesional en un marco legal adecuado.

FairBNB

Comunidad de activistas, programadores, investigadores y diseñadoras que conecta huéspedes y anfitriones con el fin de ofrecer una experiencia única y con intercambio cultural mientras se ayuda a reducir el impacto del turismo en las comunidades.

Som Mobilitat

Cooperativas de consumidores/as y usuarios/as sin ánimo de lucro, que plantea una alternativa a la movilidad desde principios como la sostenibilidad y la comunidad, reduciendo el número de coches de las ciudades, suponiendo un ahorro, trabajando en red, etc.

O Alterna Coop

Movilidad eléctrica compartida y la energía renovable

 

 

Más información:

 Departamento de Comunicación de FUHEM

Tel. 91 431 02 80. Extensión: 5 // comunicació[email protected]   

Carlos Saavedra

Departamento de Comunicación

Avda. de Portugal, 79 (posterior)

28011 Madrid

t +34 91 431 02 80. Ext. 161

www.fuhem.es