Recomiendo:
0

Una cleptocracia colosal del siglo XXI

Fuentes: Sin permiso

Las modernas megacleptocracias no son ciertamente como el «unicornio asiático» ( Pseudoryx nghetinhensis ), que solo se ha visto cuatro veces en libertad, de acuerdo con la World Wildlife Federation. Podrán estar muertos, pero en los recuerdos de muchos estarán Mobutu Sese Seko (1930-1997) del Zaire (ahora reconvertido con su antiguo nombre Congo), Ferdinand Marcos […]

Las modernas megacleptocracias no son ciertamente como el «unicornio asiático» ( Pseudoryx nghetinhensis ), que solo se ha visto cuatro veces en libertad, de acuerdo con la World Wildlife Federation.

Podrán estar muertos, pero en los recuerdos de muchos estarán Mobutu Sese Seko (1930-1997) del Zaire (ahora reconvertido con su antiguo nombre Congo), Ferdinand Marcos (1917-1989) de Filipinas y Suharto (1921-2008) de Indonesia.

Estos individuos son tratados como absolutamente coextensivos a las riquezas nacionales y sus propias cuentas bancarias.

Ciertamente, hay otros no calificados en occidente como cleptócratas, quienes no ven ninguna distinción entre sus cofres personales y la riqueza nacional -casos de esto serían los jeques saudíes y del Golfo, como también el Sultán de Brunéi, este último en las noticias por su decreto de muerte por lapidación a cualquiera acusado de actividad homosexual-.

La línea divisoria entre los dos grupos de casos (Mobutu et al. vs los jeques árabes y el sultán de Brunéi) parece opaca y difícil de definir: los megacleptócratas a la Mobutu «roban ayuda extranjera» entre otras cosas, pero qué si el dinero extranjero es depositado directamente en las cuentas personales de un déspota, como en el caso de los grandes jeques árabes (19 de los 21 estados árabes obtuvieron menos de 50 en la Corruption Perceptions Index 2017 , que estudia los niveles de corrupción en el sector público).

Seguir leyendo…