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La prensa internacional continua una ofensiva mediática contra Venezuela.

Una nueva campaña sucia contra la revolución bolivariana

Fuentes: Barómetro Internacional

La desarticulación de la imagen antidemocrática del presidente Hugo Chávez, al aceptar los resultados del referéndum constitucional, dejaba al descubierto la falsa apología de la prensa privada, de querer caracterizar al mandatario venezolano como un dictador. Pero EEUU y los medios de prensa internacionales, con su socio interno GLOBOVISION, instrumentaban una nueva estrategia difamatoria, al […]

La desarticulación de la imagen antidemocrática del presidente Hugo Chávez, al aceptar los resultados del referéndum constitucional, dejaba al descubierto la falsa apología de la prensa privada, de querer caracterizar al mandatario venezolano como un dictador. Pero EEUU y los medios de prensa internacionales, con su socio interno GLOBOVISION, instrumentaban una nueva estrategia difamatoria, al intentar vincular al gobierno venezolano, con el narcotráfico y las guerrillas colombianas de las FARC, como reflotar el famoso «maletín», en una maraña de espionaje internacional.

El ataque sistemático del gobierno de Bush al presidente Chávez, vuelve a poner en la palestra, su falsa concepción democrática, su hipocresía en las relaciones internacionales, no condena a Israel en su política de genocidio, no censura la violación a los derechos humanos y la narco política en Colombia.

No respeta la decisión de los venezolanos, en sus elecciones democráticas, financia a periodistas Sin Frontera, financia a dirigentes estudiantiles opositores en sus viajes a EEUU y recientemente a Europa, con su aliado Partido Popular español.

Las nuevas denuncias sobre la existencia de campamento de la FARC y vínculos con el narcotráfico en Venezuela.

El país de España difunde abiertamente la nueva campaña mediática, con titulares como «Venezuela sirve de «santuario» a las FARC, dice «El País» de España», En un largo artículo, El País afirma que «las autoridades venezolanas dan protección al menos a cuatro campamentos de la guerrilla colombiana» en territorio venezolano. Estas informaciones que según ellos la suministran redes de inteligencia y algunos guerrilleros disidentes, son fuentes no muy fidedignas para emitir un juicio sobre la veracidad de estos hechos, pero el método muy utilizado por esta prensa internacional, es tirar la piedra y esconder la mano.

De la misma manera El País sostiene que «determinadas autoridades» colombianas proporcionan una cooperación «extensa y sistemática» sobre el tráfico de cocaína organizado por las FARC, vía Venezuela, y cuyo principal destino es Europa. La idea central de esta noticia, es calificar al mandatario venezolano como encubridor de terroristas, a la vez vincularlo a la redes tráfico de droga, una realidad desmentida por la eficacia de la lucha antidrogas de Venezuela, avalada los organismos internacionales, que dan fe de estas actuaciones donde se han logrado incautar, toneladas de estupefacientes.

Lo llamativo de esta información, es como la presencia de campamentos guerrilleros, no ha sido detectada por vía satelital por EEUU, que continuamente monitorea esta área sudamericana, como tampoco ha podido comprobar este hecho. Sin embargo El País de España tiene una red de espionaje y colaboradores que superan a la CIA, son capaces de descubrir lo inexistente, para transformarlo en argumentos en su campaña anti Chávez y el proceso bolivariano.

EEUU y la trasnacionales de prensa agregan una red de espionaje al misterioso «maletín»

Como en las mejores películas de James Bond, se arma une nueva película sobre el maletín con 800 mil dólares, incautado por las autoridades argentinas, coincidiendo con la visita del presidente Chávez a la Argentina, presuntamente para financiar la candidatura de la actual presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

La nueva versión de un hecho suscitado en el Sur de América, se traslada al centro de espionaje de Miami, donde viven disidentes cubanos, opositores venezolanos, como varios delincuentes con ilícitos económicos, donde blanquean al igual que narcotraficantes sus fortunas. En un giro inesperado obviando la investigación judiciales argentinas, el caso del maletín se traslada a una corte de la Florida.

Las declaraciones del Fiscal del caso, Thomas Mulvihiil, aseguro en una audiencia, previa al juicio, que tres de los cuatro acusados por una corte federal de la Florida son agentes venezolanos ilegales – acusación desmentida por el gobierno venezolano, ya que estos ciudadano venezolanos son empresarios-. Según lo anunciado por Mulvihiil, confesaron «haberle ofrecido a Antonini dos millones de dólares para que ocultara que el dinero enviado a la campaña presidencial de Cristina Fernández provenía de Venezuela».

La pregunta lógica sería porque que el gobierno venezolano, necesita usar a un empresario para enviar dinero por una vía insegura, además en víspera del arribo de la comitiva presidencial venezolana, la que cuenta con inmunidad diplomática. La misma forma como fue descubierto el maletín, llama la atención ya que viajaba en un avión de una compañía estatal, que normalmente no pasa por la aduana, todas estas conjeturas, nos conducen a que esta acción ilícita, fue predeterminada para difamar la presidente Chávez y la campaña presidencial de Alicia Fernández. Como falló el primer intento de descrédito en Buenos Aires, ahora se arma un nuevo ataque internacional.

Las declaraciones de Mulvihill provocaron la reacción del canciller argentino Jorge Taiana, que citó para el mediodía de hoy al embajador de EEUU en Buenos Aires, Anthony Wayne, a fin de expresarle el malestar del Gobierno.

La convocatoria al embajador refleja uno de los momentos más críticos en las relaciones bilaterales en los últimos años, justo cuando la Presidenta tenía en sus planes intensificarlas y mejorarlas ante la necesidad de tener que negociar la deuda de 6 mil millones de dólares que el país mantiene en el Club de París, y donde Washington arrastra varios votos como el de Japón y Reino Unido.

El jefe de Gabinete del gobierno argentino, Alberto Fernández, insistió en que la investigación en Miami «es una trampa procesal». «Si Estados unidos quiere preservar la relación con Argentina, que haga lo necesario para que pueda investigar realmente por qué Antonini ha dejado de ser un acusado para convertirse en un testigo protegido», dijo el jefe de ministros.

Los ministros de Comunicación, William Lara, y de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, negaron una vez más cualquier vinculación del Gobierno venezolano con el caso del maletín de los 800 mil dólares. Ambos dirigentes destacaron que esta versión hace parte de una «guerra judicial mediática» para deslegitimar las figuras del presidente Chávez y la nueva Presidenta argentina.

El ministro Lara pone le tela de juicio la veracidad las declaraciones de los tres venezolanos y el uruguayo detenidos en Miami la semana pasada, comentando que «es posible que estos sean usados para que, bajo juramento, rindan declaración en un tribunal federal de Estados Unidos y profieran afirmaciones carentes de veracidad para reforzar la campaña». La secuencia de estos hechos y la forma como se han tejido las tramas internacionales, dejan sentando una vez más, las tendencias políticas en la justicia de EEUU, como el caso del terrorista Posadas Carriles, que misteriosamente desaparecieron declaraciones y pruebas de el los archivos del FBI. O varios procesos judiciales contra terroristas, que luego se demostró que eran fraguadas las pruebas.

La actitud política geopolítica del gobierno de Bush, saca su mejor repertorio de operaciones sucias, crea instrumentos «legales» bajo supuestas confesiones, de empresarios convertidos en espías. Nuevamente la historia nos trae un frase de Napoleón Bonaparte, que decía «que cada hombre tiene un precio», parece que los valores inmorales de la administración de EEUU, funciona este concepto, además se vuelve valido para atacar naciones, que buscan un vía de desarrollo contraria al mundo unipolar y la explotación capitalista.

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