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Vía Campesina cuestiona la suspensión de la expropiación de la Syngenta

Fuentes: Vía Campesina Brasil

En una decisión política de la Justicia de Paraná, que favorece a las transnacionales y al lobby pro-transgénicos, perjudicando a la sociedad y a los campesinos, el Tribunal de Justicia de Paraná (TJ) expidió ayer (01/02) una providencia suspendiendo el Decreto n.º 7.487, del 9 de noviembre de 2006, del gobierno de Paraná, que declara […]


En una decisión política de la Justicia de Paraná, que favorece a las transnacionales y al lobby pro-transgénicos, perjudicando a la sociedad y a los campesinos, el Tribunal de Justicia de Paraná (TJ) expidió ayer (01/02) una providencia suspendiendo el Decreto n.º 7.487, del 9 de noviembre de 2006, del gobierno de Paraná, que declara de utilidad pública el campo de experimentación ilegal de transgénicos de la trasnacional suiza Syngenta Seeds Ltda, en Santa Tereza do Oeste.

En noviembre del año pasado el predio fue expropiado por el gobierno del Estado para la implantación del Centro Paranaense de Agroecología. En ese momento, más de 170 organizaciones de Brasil y del exterior apoyaron la desapropiación del predio.

Los terrenos fueron ocupados por la Vía Campesina para denunciar la producción de soja y maíz transgénicos, dentro de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional del Iguazú, que guarda una de las mayores riquezas de la biodiversidad del mundo: las Cataratas de Iguazú. Tan es así que fue reconocido, desde 1986, por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad.

Tras la denuncia de la Vía Campesina, el IBAMA (Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables) multó a la transnacional en R$ 1 millón por delitos contra la bioseguridad. Pero hasta la fecha la multa todavía no ha sido pagada.

A seis kilómetros del Parque Nacional del Iguazú, en el campo donde antes la empresa suiza irrespetaba la biodiversidad, con la plantación de soja y maíz transgénico, ahora los integrantes de la Vía Campesina están produciendo alimentos agroecológicos y recuperando el medioambiente de la región.

Las 62 familias de la Vía Campesina que permanecen en este sector, desde marzo de 2006, están recuperando la biodiversidad, transformando el campo en un espacio de producción agroecológica. Rebautizado como Tierra Libre, el área de 127 hectáreas ya está plantada con cerca de 60 hectáreas de fríjol, maíz, arroz, yuca, cacahuete, entre otros. La producción es para el auto-abastecimiento de los campesinos.

También fueron plantados cerca de 3 mil árboles nativos, durante la Jornada de Agroecología de 2006. Desde el inicio, el objetivo de las familias fue convertir a este campo en un referente de la producción agroecológica.

Las alegaciones de la Syngenta de que sus actividades son legales y que tenía autorización de la CTNBio (Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad) no proceden, porque la empresa violó una ley federal que protege el medioambiente. Aunque tuviese autorización, no puede incumplir la ley.

En este sentido, el Poder Judicial ha afirmando que el referido órgano es «instancia colegiada multidisciplinar» y, como tal, cualquier opinión o conclusión que haya elaborado no podrá, de ninguna manera, prevalecer por sobre las disposiciones de la ley ordinaria federal, en el caso N º 10.814/2003, que puede perfectamente imponer restricciones a la plantación, tal como efectivamente lo hizo.

Los integrantes de la Vía Campesina permanecen acampadas frente al área de la multinacional, produciendo alimentos agroecológicos para transformar el campo en un Centro de Referencia en Agroecología. Lo que está en juego en este caso no son disputas locales, sino cual es el modelo agrícola que será adoptado en el país.

La Vía Campesina defiende un modelo de agricultura agroecológica, que protege la biodiversidad, y continúa luchando contra el agronegocio, que ha subordinando la agricultura a los intereses de las transnacionales, promoviendo la destrucción y contaminación del medio ambiente