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Voto del electorado femenino y negro será determinante en las elecciones 2014

Fuentes: Adital

Por primera vez en la historia de las elecciones directas para la Presidencia de Brasil, las electoras superan a los votantes hombres en 6 millones de personas en todo el país. Además, la población negra y parda es mayoría en el electorado brasilero de manera inédita en la elección del mandatario del país. Las informaciones […]

Por primera vez en la historia de las elecciones directas para la Presidencia de Brasil, las electoras superan a los votantes hombres en 6 millones de personas en todo el país. Además, la población negra y parda es mayoría en el electorado brasilero de manera inédita en la elección del mandatario del país. Las informaciones son destacadas en el análisis titulado «Género y raza en las elecciones presidenciales de 2014: la fuerza del voto de mujeres y negros» (entre aquí para leer informe completo), publicado por el Instituto Patricia Galvão, que trabaja en la calificación de la cobertura periodística sobre cuestiones críticas que involucren los derechos de las mujeres brasileras.

El estudio es una lectura de datos relevados por los institutos de investigación Ibope y Datafolha. De acuerdo con el análisis, el electorado femenino es mayor desde el año 2000, pero el peso este año es inédito, sumando 74,4 millones de votantes mujeres contra 68,2 millones de votantes masculinos.

Desde 1989, cuando la población brasilera pasó a elegir a su presidente por voto directo, después de dos décadas de dictadura civil y militar, negros o pardos representan el 55% del electorado brasilero, declarándose blancos otro 44% de la población y amarillos el restante 1% de los entrevistados en las encuestas.

En lo que se refiere a la intención de voto espontáneo por sexo y raza, el 32% declaró todavía no saber a quién votará en las elecciones del próximo 5 de octubre en todo el país. Entre las mujeres, se mantiene un empate técnico entre las candidatas Dilma Rousseff (Partido de los Trabajadores – PT), actual Presidenta de la República, que intenta la reelección, y Marina Silva (Partido Socialista Brasilero – PSB), ex ministra de Medio Ambiente que entró en la carrera presidencial después de la muerte del entonces candidato Eduardo Campos.

En la intención de voto espontáneo, Dilma marca el 27% mientras que Marina cosecha el 25% de las votantes. Un total del 10% de las electoras señala a Aécio Neves (Partido de la Social Democracia Brasilera – PSDB) como su candidato, mientras que otro 10% declaró votar en blanco y el 28% no sabe o no contestó. En el voto estimulado, las dos mujeres candidatas aparecen con el 35% de las intenciones de voto de las brasileras, mientras que Aécio figura con el 14%. Campos, muerto el último 13 de agosto en un accidente de aviación, permanece apareciendo en las intenciones de voto con el 8% del electorado femenino.

Entre el electorado autodeclarado negro o pardo, Dilma amplía su liderazgo en el voto espontáneo, con el 35% de las intenciones de voto, seguida por Marina (25%) y Aécio (8%). En ese segmento, el 9% votará en blanco o nulo y el 22% todavía no escogió a su candidato o no respondió la pregunta. En el voto estimulado, o sea, aquel en que la lista de candidatos es presentada al entrevistado, Dilma sacó ocho puntos de ventaja en el liderazgo entre la población negra de Brasil, apareciendo con el 40% de las intenciones de voto de ese segmento étnico.

Qué representan los datos

La socióloga y especialista en encuestas de opinión Fátima Pacheco Jordão, coordinadora del estudio, señala aspectos del comportamiento de esos dos segmentos en Brasil. Según ella, los datos muestran cómo el electorado todavía está evaluando las opciones para el cargo y, en ese contexto, las mujeres continúan tomándose más tiempo para definir su voto. «Así como en las elecciones anteriores, el voto femenino continúa siendo un voto más reflexivo», evalúa Fátima.

De acuerdo con la socióloga, el proceso de maduración de la elección electoral tiene un recorte de género y, en diferentes niveles, va más allá de la geografía, la escolaridad y los ciclos de vida del electorado. En ese sentido, las mujeres esperarían más informaciones para definir su voto y observarían con mayor rigor las propuestas y promesas de políticas públicas, ya que ellas mismas son las principales usuarias de los servicios públicos, representando el 51,3% del contingente poblacional brasilero.

En relación con el cambio en el peso del electorado negro, Fátima interpreta que eso revela que la población brasilera cada vez más se reconoce en su identidad racial. En lo que atañe a las campañas en el horario electoral, el estudio indica que Dilma y Marina reciben una evaluación similar por parte de la población. «Llama la atención el distanciamiento de los autodeclarados negros en relación con el programa, lo que puede explicarse por el hecho de que la cuestión racial no aparece con énfasis en las campañas. A no ser en la exhibición de algunos modelos negros y negras, la población negra no se ve representada en los programas», señala Fátima.

Cómo puede influir

En entrevista con Adital, Fátima evalúa que esa característica del electorado femenino (tardar más en decidir el voto) puede influir tanto en el curso de las elecciones como en la generación de una segunda vuelta de votación. «Como fue el caso de las últimas elecciones presidenciales, en que no se esperaba la segunda vuelta entre Dilma y José Serra [en la época candidato por el PSDB]», ejemplificó.

En relación con la población negra, dice que ese electorado creciente puede influir en la integración de brasileros/as negros/as en las piezas de campañas publicitarias electorales, pero todavía sin plantear cuestiones sobre el racismo propiamente dicho. «Ellos son tratados sólo en los períodos electorales. Fuera de éstos, no se ve un debate incisivo que produzca una transformación de la sociedad», analiza la socióloga.

Fuente: http://site.adital.com.br/site/noticia.php?lang=ES&cod=82381

Traducción: Daniel Barrantes – [email protected]

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