Cuando los imperios están en declive producen monstruos. ¿Por qué Trump sufre de furia impotente?
Son varias la causas por las que el imperio de los EE. UU está en caída vertical y, en consecuencia, su presidente ha enloquecido de pánico. Trump, de por sí, es arrogante, furioso y mentiroso. Mentiroso como lo fueron todos los presidentes de la historia de los EE. UU.
Sí, el imperio durante decenios nos ha estado engañando, prometiendo que nos traía la democracia y la libertad, pero lo que nos trajo fue continuamente lo contrario: 800 bases militares por toda la faz de la tierra, bloqueos económicos y magnicidios a quien no admitiera la dictadura global del régimen del imperio USA. También nos trajo una democracia de guiñol comprada con dólares, elecciones presidenciales regidas por la compra de votos y después con la compra de voluntades presidenciales, a base de dólares o amenazas de magnicidio. Pero con su poder mediático nos hicieron creer que lo de la libertad y democracia “made in USA” era verdad.
Pero es que, además, en estos últimos tiempos Trumptiene motivos añadidos para sufrir furia impotente.
Y es que ya no solo está perdiendo la carrera armamentística, sino que, lo que es peor, está perdiendo la hegemonía económica y comercial, que está muy deteriorada por sus desproporcionados aranceles impuestos en muchos países del mundo, y que se han vueltos contra la economía de los EE. UU, como un verdadero bumerán. También está perdiendo su comercio de petróleo USA obtenido casi solo del fracking. Y además le está surgiendo una fuerte competición venezolana en el comercio del petróleo, podemos dar algunos datos de esta comercialización.
Parece que Trump no quiere ni oír hablar de que del petróleo de Venezuela ya lo ha perdido, por eso está furioso y usa la violencia militar USA como último recurso. Por ejemplo:
EE. UU sólo importa un 10% de todo el petróleo que Venezuela exporta, el que obtiene con Chevron, que ya es la única petrolera USA que importa este petróleo venezolano y que para EE. UU le es imprescindible para su industria.
China importa un70% del petróleo venezolano, pese a la gran distancia que separa a ambos países asociados.
Otros países como India, Turquía, etc., importan el 20% restante. Además, la violencia gringa para conseguir petróleo no funcionó. Por ejemplo, después de la guerra de Irak de 2003, este país se encuentra hoy vendiendo el 70% de su petróleo a China. También perdió su principal proveedor de petrodólares, Arabia Saudita, que le ha dado la espalda para relacionarse comercialmente con los BRICS. Pero como está desesperado y asustado, el único recurso que le queda es recurrir a la violencia guerrera.
Entre muchos aspectos negativos del petróleo de EE. UU., extraído casi únicamente a partir del fracking, podemos citar al menos 8 graves inconvenientes de esta extracción.
1. Es muy ligero, por lo que sólo sirve para obtener gasolina, pero no para generar gasoil indispensable para la industria.
2. Las refinerías USA, principalmente situadas en el golfo de México, solo sirven para refinar petróleo pesado de Venezuela. Esto está limitando, de golpe, la producción USA del indispensable petróleo industrial, con lo que el sector industrial de Estados Unidos comienza a entrar en un amenazante colapso productivo.
3. Los petróleos del francking USA se agotarán en ocho o diez años. Y lo harán gradualmente porque hay que profundizar con altos costos algunos kilómetros para obtener cada vez menos petróleo y con más gastos de extracción. Y está llegando a un límite en el que cuesta más extraerlo que el valor que genera su extracción. Por lo que ya en algunos casos no resulta rentable y se están abandonando muchos pozos.
4. La única solución que ve EE. UU. para poder hacer más ligero su fracking es mezclarlo con el petróleo venezolano, pero no le llega suficiente con lo poco que importa Chevron.
5. La extracción del petróleo con el sistema de farcking es de lo mas contaminante y arrasador del territorio y está dejando muchos cultivos de los EE. UU. desertificados, lo que está empobreciendo las tierras cultivables y produciendo lentamente en la ruina del país. También necesita enormes cantidades de agua y energía para su extracción, lo que también influye en la desertificación de amplios territorios del país.
6. China ha cerrado al completo las relaciones comerciales con las empresas de los EE. UU. y con los países que hubieran apoyado el secuestro del presidente Nicolás Maduro. Por eso todas las gigantescas industrias tecnológicas de los EE.UU. están asustadas, pues estas restricciones chinas podrían hacer colapsar muchas corporaciones de los EE.UU en cuestión de semanas. La consecuencia es que China está doblegando a los EE. UU. silenciosamente, sin necesidad de disparar un solo tiro y sin las fanfarronadas huecas de Trump.
7. Todas estas agresiones y abusivos aranceles practicados por Trump están logrando los resultados opuestos a los que se pretendía: doblegar a los países a los que se les impone la importación petrolera en unas condiciones muy abusivas. Pero por el contrario lo que está sucediendo es todo lo opuesto, estos países están dando la espalda a USA y al dólar y han comenzado a comerciar con los rivales de EE. UU: China, Rusia y a los que se les ha impuesto aranceles.
8. Todos estos inconvenientes y las agresiones gringas están propiciando una huida masiva comercial, sobre todo desde su patio trasero de Latinoamérica hacia las potencias rivales de EE.UU., que comprenden que les interesa cobijarse en potencias menos agresivas y abusivas que realizan acuerdos comerciales mucho más razonables.
En consecuencia de todo esto, la “Doctrina Monroe” está muriendo y USA perdiendo su patio trasero precisamente cuando Trump aspira, nada menos, que a hacer esta doctrina más efectiva que nunca extendiéndola por todo el continente, norte y sur, de forma integradora completa al imperio y esta vez incluyendo también Groenlandia. Pero no sospecha que en pocos años lo que ya ha desaparecido es su hegemonía global y lo que va a desaparecer totalmente es el propio imperio USA.
Todo lo anterior es cierto, pero a USA aún le quedan recursos, el chantajeo dinero suficiente para comprar infiltrados y traidores y conseguir magnicidios, este fue siempre su último cartucho contra situaciones desesperadas del imperio. Ofrece ingentes cantidades de dinero con las que se pueden comprar, si no puede con votos, sí con traiciones. Por ejemplo, no sería de extrañar que lleguen a surgir traidores en Dinamarca para que su Gobierno convenza a los dirigentes de Groenlandia de que se dejen invadir por Trump. También parece que el Gobierno de México ya tiene algún infiltrado y traidor, según confusas noticias.
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