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¿Qué queda de la conciencia de clase?

Fuentes: Rebelión

A menudo nos sorprende que, en los barrios populares, haya votantes, a veces numerosos, que optan en las urnas por la extrema derecha. Aunque eso ha pasado siempre, es más necesario que nunca entender cuáles son sus causas, pues quizás hay que intentar llegar a esos sectores sociales por otras vías, más allá de lo que denominamos intereses de clase. 

Aunque la sociedad está claramente condicionada por factores económicos, los individuos no solo están influidos por sus necesidades materiales. De hecho, en mayor o menor medida, las personas han tenido siempre intereses muy diversos, ya sean laborales, políticos, específicamente femeninos, juveniles o de otros tipos, propiciando que individuos de diversos sectores sociales pudieran unirse por causas bien diversas (Karl Polanyi,1944). Por eso, la conciencia de clase, por muy importante que sea, a veces es secundaria respecto de otros tipos de intereses desde el punto de vista político, como el sentimiento nacional o religioso (Eric Hobsbawm, 1984). Y es evidente que, cuando las diferencias sociales se mezclan con factores identitarios muy diversos, la solidaridad de clase se debilita, y el sentimiento de comunidad se vuelve mucho más complejo (Erik Olin Wright, 2020). 

A nivel electoral, podríamos hablar del desplazamiento de los hipotéticos votantes hacia aspectos subjetivos, por encima de los aspectos objetivos y materiales. La conexión de los partidos de izquierda con las clases más populares y desfavorecidas, si es que alguna vez ha existido plenamente, se ha ido desvaneciendo, salvo en la retórica política, a pesar de las transformaciones económicas de las últimas décadas, claramente contrarias a los intereses populares (Alberto Garzón, 2016). Evidentemente, los propios partidos políticos, aunque representen intereses diferentes en función de las clases y sectores en que está dividida la sociedad, no son una simple representación de esos sectores, pues las personas no piensan y actúan sólo por objetivos económicos, sino también por actitudes morales, concepciones ideológicas, sentimientos identitarios, estructuras culturales o costumbres ancestrales (Nicolás Sartorius, 2024). 

El sentido de pertenencia se ha desplazado, en buena parte, hacia el género, la raza, la nacionalidad, la orientación sexual u otras, relegando la cuestión de clase a un segundo plano, hasta el punto de que el descontento, incluso laboral, no se traduce en un aumento de las movilizaciones ni de afiliación a los sindicatos, a pesar de que esta sigue siendo importante. También ha influido de manera importante la llegada masiva de inmigrantes, con intereses también en parte específicos, sin olvidar las diferencias generacionales. Y no hay que obviar cambios sociales y culturales significativos, como la consolidación de una ideología individualista o el consumismo (Daniel Soufi, 2026) 

Aunque el Partido Laborista británico hace tiempo que no es el mejor ejemplo en la defensa de los intereses de los trabajadores, con excepciones destacadas como durante el liderazgo de Jeremy Corbyn (2015-2020) desde la década de 1950 su afiliación ha ido cayendo progresivamente, desde más de un millón de personas a apenas doscientos mil, con independencia de que haya estado en el gobierno o en la oposición (Owen Jones, 2015) 

La izquierda debe asumir con determinación numerosos nuevos retos para compensar que la conciencia de clase ya no sea tan determinante, algo que las fuerzas reaccionarias llevan siglos propiciando. Ya sea reforzando su perfil feminista, de defensa de las minorías étnicas y nacionales o de una orientación sexual libre. Y situando entre sus objetivos prioritarios la lucha contra todo tipo de desigualdades, contra el cambio climático y por el fin de las guerras imperialistas.

Bibliografia

·        Garzón, Alberto. Analizando la izquierda anticapitalista europea y española. El eco republicano, 10/03/2016

·        Hobsbawm, Eric. ¿Cúal es el país de los trabajadores? (1984). Incluido en “Sobre el nacionalismo”, Editorial Crítica, Barcelona, 2021

·        Jones, Owen, El Establishment. La casta al desnudo. Seix Barral, Madrid, 2015

·        Polanyi, Karl. La Gran transformación (1944). Virus Editorial, Barcelona, 2016.

·        Sartorius, Nicolas. El gobierno de los millonarios. El País, 25/12/2024

·     Soufi, Daniel. Estas son las razones del declive de la conciencia de clase: el trabajo ya no es el eje de la identidad. El País, 24/01/2026

·        Wright, Erik Olin. Como ser anticapitalista en el siglo XXI. Ediciones Akal, Madrid, 2020

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.