Las locuras del Presidente Trump comienzan a costar a Estados Unidos.
Trump es sin duda el hombre más ignorante y caprichoso que haya pasado por la Casa Blanca. Su intención de cobrar un peaje del 20% sobre el valor de las mercancías que atraviesen el estrecho de Ormuz es ilegal y digna de la mafia más ladrona. Pretender extender la soberanía norteamericana sobre un brazo de mar que le es ajeno es algo nunca visto, porque para poder reclamar soberanía primero hay que tener posesión y eso es algo que los marines que holgazanean en sus tres portaviones que rondan por allí sin atreverse a hacer nada no se han atrevido a intentar. El estrecho de Ormuz por geografía pertenece a los estados ribereños que solo son Irán y Omán. Que son los encargados de financiar los costos de limpieza y dragado del estrecho.
Irán y Omán acordaron un plan por fases para restablecer la navegación segura a través del estrecho de Ormuz preservando al mismo tiempo los derechos soberanos de ambos países, según anunciaron el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y su homólogo omaní, Badr Al-Busaidi el 26 de agosto. Estados Unidos ni siquiera fue invitado a la mesa de negociación porque no podía argumentar ninguna razón legal para ser invitado, a pesar de la proclamación de Trump de que el estrecho era territorio norteamericano. El Presidente Trump preside un pais donde no todos son imbéciles y en octubre hay elecciones para renovar la mitad de la Cámara de Representantes. Es entonces cuando el electorado le cobrará a su partido las bravuconadas y estupideces que dice. Por ahora ya otros miembros de la comunidad internacional le están pasando factura.
“Las consultas entre Irán y Oman se centraron en la importancia que ambos países otorgan a la reanudación de la navegación segura a través del estrecho de Ormuz, preservando su soberanía y sus derechos soberanos”, indica el comunicado conjunto.
El comunicado añade que “los dos ministros analizaron un plan por fases que podría proporcionar una base práctica y viable para avanzar, a la luz de la situación actual en el estrecho, derivada de la reciente guerra y sus trágicas repercusiones”.
Según el plan propuesto, ambos países abrirían un corredor temporal conjunto para la navegación a través del estrecho y llevarían a cabo una operación conjunta para desminarlo.
Las conversaciones técnicas entre Teherán y Mascate continuarían con el objetivo de establecer un corredor permanente y decidir cómo se administrará el estrecho en el futuro, así como los acuerdos para el intercambio de información, la gestión del tráfico y la prestación de servicios de navegación y seguridad.
Ambos ministros pidieron conversaciones conjuntas con los demás estados ribereños del Golfo Pérsico.
Fuentes informaron a Axios el 26 de agosto que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, comunicó a varios ministros de Asuntos Exteriores que Washington suspendería nuevos ataques contra Irán «por el momento», recurriendo en cambio a la guerra económica y otras formas de presión, aunque no descartó la posibilidad de reanudar las hostilidades si Irán tomaba la iniciativa.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el 19 de agosto que desataría una «guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes» contra Irán, prometiendo «la operación económica más aplastante jamás emprendida contra ningún país» y severas sanciones financieras a cualquier gobierno o institución que ayudara a Teherán a eludir las sanciones estadounidenses.
Araghchi desestimó la campaña al día siguiente, calificándola de distracción de la propia crisis de Washington.
«El llamado “Día D económico” es una distracción de la propia crisis de Estados Unidos: una deudasin precedentes de 40 billones de dólares y un aumento vertiginoso de los intereses», escribió en X, advirtiendo que «insistir en políticas fallidas solo acarreará más derrotas y enemistad hacia los iraníes».
China ya anunció que tomará represalias económicas contra Estados Unidos si las sanciones contra Irán afectan de alguna manera el comercio entre Irán y China. Canadá impone aranceles de represalia a los productos estadounidenses, por valor de 20.000 millones de dólares en importaciones
Irán construye con financiamiento chino una carretera iraní alrededor del estecho de Ormuz en previsión de un ataque norteamericano. Una carretera construida sobre territorio soberano iraní sobre la cual se pagará un oneroso peaje. Como el principal cliente del petróleo iraní es China se esta construyendo un segundo binario para el tren que va de Irán a China. No hay que olvidar que China tiene un casi monopolio de las tierras raras que la IA necesita para poder ser aplicada tanto en armamento como en la industria automotriz. China es también el mayor cliente de las exportaciones agrícolas de Estados Unidos, de modo que tiene muchos medios con los que responder, pero como Trump es tan ignorante y está tan mal asesorado, es probable que no lo sepa.
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