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América Latina, el valor de lo honesto

Fuentes: AIN

Con la cifra de apoyo superior al 60 por ciento, el gobierno que encabeza el presidente ecuatoriano Rafael Correa, logró la victoria en el referendo del domingo ocho de mayo sobre aspectos constitucionales y sociales. Según los medios informativos, la victoria de Correa es muy significativa en varios sentidos. Por un lado, tuvo lugar a […]

Con la cifra de apoyo superior al 60 por ciento, el gobierno que encabeza el presidente ecuatoriano Rafael Correa, logró la victoria en el referendo del domingo ocho de mayo sobre aspectos constitucionales y sociales.
Según los medios informativos, la victoria de Correa es muy significativa en varios sentidos. Por un lado, tuvo lugar a pesar de la campaña de difamación de los partidos políticos tradicionales y de la prensa derechista. Por otro, pone en evidencia la popularidad de la Revolución Ciudadana que impulsa el presidente, y crea condiciones muy favorables para su continuidad al frente del estado ecuatoriano
Según se ha dicho, los aspectos claves aprobados por la mayoría de los electores dan la posibilidad de reformar el sistema judicial nacional altamente afectado por la corrupción entre aquellos encargados de aplicar las leyes, lo que desemboca en impunidad y protección para los criminales.
Además, se incluyó la prohibición del enriquecimiento ilícito de personas, el cierre de casinos, salas de juego y de apuestas y espectáculos «donde los animales reciben la muerte, como las corridas de toros o las peleas de gallos.»
Se abogó por la ley de comunicación que regule contenidos inapropiados para la niñez en determinados horarios, y por otra disposición que penalice a los empleadores que nieguen a sus trabajadores al seguro social.
De manera que por esa vía las nuevas autoridades de Ecuador siguen dando pasos en la larga batalla por hacerse del poder luego de asumir el gobierno, y a la vez involucrar al pueblo en las decisiones claves para el país y su propio desarrollo como comunidad libre e independiente.
Es que, sin dudas, América Latina vive tiempos diferentes en los cuales, con toda objetividad, la lucha y la resistencia del pueblo cubano tiene marcas históricas.
No se trata de afirmaciones chovinistas, sino del reconocimiento generalizado de quienes hoy asumen la posibilidad real de hacer de estas tierras un universo más justo.
Si hubo un primer gran acto de solidaridad de los cubanos hacia sus hermanos del hemisferio, e incluso del mundo, fue el propio triunfo popular de enero de 1959 y la tenaz resistencia de este pueblo frente a todas las agresiones y adversidades impuestas por sus poderosos enemigos.
Es ese legado que nos honra como nación, y a la vez nos compromete, en evitación de que la abulia, la incapacidad, el dogmatismo y la carencias de la visión objetiva de nuestra realidad interna, se unan a los planes destructivos fraguados desde el exterior en el intento de poner fin al propósito mayor de nuestra sociedad, el cual hoy comparten y apoyan muchísimos hermanos en todas partes del mundo.