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Homenaje a 120 años de su nacimiento

C.L.R. James y el marxismo del Sur Global

Fuentes: El salto [Foto: CLR James durante su visita a Cuba (1968) (Casa de las Américas, La Habana)]

Se cumplen 120 años del nacimiento del gran marxista afrocaribeño C.L.R. James, quien nos legó importantes aportes para la necesaria descolonización de la tradición marxista. A modo de homenaje, presentamos las líneas generales de su vida y aportes intelectuales, poco conocidos en nuestro contexto.

Este 4 de enero de 2021 se cumplen 120 años del natalicio del gran marxista afrocaribeño Cyril Lionel Robert James (Trinidad, 1901 – Londres, 1989), más conocido como C.L.R. James, quien nos legó importantes reflexiones en torno al significado histórico de la independencia de Haití, la articulación raza-clase, los capitalismos de Estado o la relevancia de la cultura popular para la revolución social. A modo de homenaje, en este breve texto presentamos las líneas generales de su vida y aportes intelectuales, poco conocidos en nuestro contexto debido, en gran medida, a la falta de traducciones de su obra.

C.L.R. James nació nada más alumbrarse el siglo XX, en el seno de una familia negra de clase media de la caribeña isla de Trinidad, por entonces colonia inglesa. Estudió en el prestigioso Queen’s Royal College, al igual que otras importantes figuras de la isla como Eric Williams (precursor de la independencia del país) o V.S. Naipaul (ganador del premio nobel de literatura). Durante su juventud se apasionó por el cricket, la literatura y el incipiente movimiento de autodeterminación de la isla liderado por Arthur Cipriani, ejerciendo como periodista y ensayista en revistas nacionalistas anticoloniales como The Beacon. En 1932 su vida daría un importante giro: su pasión por el cricket le llevaría a viajar a Lancashire, Inglaterra, invitado por Learie Constantine, el primer jugador de cricket afrocaribeño fichado por un gran equipo de la metrópoli, para ayudarle a escribir su autobiografía Cricket and I (1933).

En Lancashire toma contacto con movimientos sindicales y militantes trotskistas, que le animan a introducirse en el estudio del marxismo. Lee con emoción a Marx, Engels, Lenin, Trotsky y Rosa Luxemburgo, mientras da conferencias sobre los movimientos de autodeterminación en el Caribe colonial británico y trabaja como periodista de cricket para The Guardian. Aprovecha para publicar dos obras que traía manuscritas desde Trinidad, una biografía sobre Arthur Cipriani y el movimiento de autodeterminación (The Life of Captain Cipriani. An Account of British Goverment in the West Indies, 1932) y Minty Alley (1936), una novela sobre la pobreza en la Trinidad colonial que sería la primera publicada en Inglaterra por un autor afrocaribeño.

Con la recuperación histórica de la revolución haitiana James conectaba los intereses de las dos militancias en las que participaba, la marxista y la panafricanista, demostrando la importancia de la imbricación entre raza y clase a la hora de luchar contra el sistema capitalista.

Lejos de regresar a Trinidad, profundiza su vínculo con el trotskismo británico publicando World Revolution (1937), recuento de la historia del movimiento obrero mundial que se convirtió en obra de referencia para el trotskismo. También se vincula estrechamente con el movimiento panafricanista, organizado a raíz de la invasión italiana de Etiopía de 1935, fundando el International African Services Bureau junto a George Padmore, Jomo Kenyatta, Amy Ashwood Garvey o T. Ras Makonnen. Para esta militancia publica A History of Negro Revolt (1938, reeditada y ampliada en 1969 como A History of Pan-African Revolt), donde realiza una genealogía de las luchas de los pueblos negros frente al imperialismo. En ambas obras introduce una tónica de su pensamiento: la importancia de situar en el largo aliento de la historia las luchas sociales del presente.

Pero, sin duda, de esta época destacaría Jacobinos negros (1938), única de sus obras traducida al castellano, donde recuperó la memoria de la revolución de Haití (1791-1803). Ampliamente ignorada por historiadores y activistas, esta revolución fue la primera gran revuelta de esclavxs exitosa en la región, dando lugar a la primera independencia de América Latina. Líderes como Toussaint L’Ouverture radicalizaron las ideas de la Revolución francesa reclamando para su colectivo los mismos derechos humanos promulgados para la población metropolitana. Se trastocaban así las raíces profundas del ciclo de acumulación de capital, basado en el despojo de materias primas y la superexplotación de la mano de obra esclava en las colonias del Caribe, razón por la que Napoleón intentaría reinstaurar la esclavitud en la isla con una fallida invasión en 1802. Con la recuperación de la revolución haitiana James conectaba los intereses objetivos de las dos militancias en las que participaba, la marxista y la panafricanista, demostrando la importancia de la imbricación entre raza y clase a la hora de analizar y luchar contra el sistema capitalista.

En 1938 migraría a Estados Unidos, donde formaría, junto a Raya Dunayevskaya y Grace Lee, la tendencia intelectual Johnson-Forest, desde donde plantearían las primeras obras de crítica de la URSS como un capitalismo de Estado (The Invading Socialist Society, 1947; State Capitalism and World Revolution, 1950), décadas antes de que lo hiciera el marxista francés Charles Bettelheim, a quien se le suele asignar el origen del planteamiento. Además, en obras como Notes on Dialectics (1948) se sumergiría en el estudio de la dialéctica hegeliana para dotar de mayor profundidad filosófica a sus propuestas, criticando la noción de vanguardia para poner énfasis en la “auto-movilización de las masas” a través de movimientos sociales como el feminismo o el antirracismo, en una interpretación del marxismo cercana al horizonte libertario. También participó en el debate marxista sobre el significado y el alcance de las luchas antirracistas de población negra en EEUU, posicionándose en contra de perspectivas radicales como las de Harry Haywood (Negro Liberation, 1948), que planteaban la autodeterminación racial en el Black Belt, pero aceptando sus hipótesis acerca del colonialismo interno que sufría la población negra y su lugar prominente como avanzada revolucionaria mundial.

En esta época profundizó su análisis marxista de la cultura popular, en obras como American Civilization (1950) y Mariners, Renegades & Castaways. The Story of Herman Melville and the World We Live In (1953). Esta última obra fue enviada a diferentes personalidades políticas junto a una petición de indulto para evitar su deportación a Inglaterra, en plena persecución macartista, tratando de demostrar su conocimiento y amor por la sociedad norteamericana. En ella narraba la historia de EEUU a través de una reinterpretación del clásico de Herman Melville, Moby Dick, en la que Ahab, el capitán del barco, servía como metáfora de la deriva totalitaria individualista de la modernidad, mientras que la tripulación interracial del barco simbolizaba el carácter intercultural, democrático y trabajador de las masas populares que se enfrentaban a su autoritarismo. Como sucede con Jacobinos negros, este trabajo es un claro antecedente de la “historia desde abajo” desarrollada más tarde por autores como E.P. Thompson, así como de la perspectiva transnacional de conocidas obras contemporáneas como La hidra de la revolución: marineros, esclavos y campesinos en la historia oculta del Atlántico, de Peter Linebaugh y Marcus Rediker o El Atlántico negro de Paul Gilroy.

James no consiguió impedir su deportación a Inglaterra en 1953, desde donde siguió su activismo intelectual inspirado por procesos de descolonización africanos como el liderado en Ghana por su antiguo amigo Kwame Nkrumah. Asimismo, su amistad con Cornelius Castoriadis impulsó el grupo intelectual Facing Reality, analizando acontecimientos como la Revolución húngara de 1956. Aunque este primer regreso a Inglaterra duraría poco, ya que se afincaría en su Trinidad natal desde 1958 invitado por su amigo de juventud, el intelectual afrocaribeño Eric Williams, para participar en el proceso de descolonización del país. James había conocido a Williams desde su formación en el Queen’s Royal College, pero sería en Inglaterra donde estrecharían su amistad.

Mientras James participaba en la militancia marxista y panafricanista, Williams realizaba su doctorado en historia en la Universidad de Oxford, donde defendería una revolucionaria tesis, publicada en 1944 bajo el título Capitalismo y esclavitud, que planteaba que la Revolución industrial en Inglaterra no habría podido desarrollarse sin los insumos provenientes del despojo de materias primas y la superexplotación de mano de obra esclava en el Caribe. Además, señalaba que el fenómeno del racismo hacia la población africana y afrodescendiente tenía unas bases fundamentalmente económicas de clase forjadas en este periodo, siendo el final de la industria esclavista un cálculo económico derivado de nuevas condiciones estructurales más que el producto de una obra benéfica impulsada por abolicionistas de Europa. Pese a no ser estrictamente marxista, Williams desarrolló en esta obra una serie de ideas inspiradas en la tradición radical marxista afrocaribeña, con la que se relacionó de la mano de James, razón por la cual mantuvieron la amistad hasta el punto de nombrarle en 1958 editor jefe de The Nation, periódico trinitense vinculado a su partido, el People’s National Movement.

Desde su lugar específico de enunciación como afrocaribeño, James aportó elementos de debate para la tradición marxista en un sentido universal, formando parte del amplio espectro de marxistas del Sur Global.

Sin embargo, el reencuentro entre Williams y James terminaría tan sólo un año después, rompiendo su relación en 1959 debido a que James consideraba que el proyecto nacional-popular de Williams era excesivamente liberal. En este momento James se involucró en organizaciones más radicales de Trinidad, pero no tuvo éxito debido a la apabullante hegemonía popular que se había generado en torno al partido y la figura de Williams. Pese a todo, en esta corta etapa de regreso a Trinidad produjo importantes obras de análisis político y cultural de la sociedad caribeña, entre las que destaca Party Politics in the West Indies (1962) y Beyond a Boundary (1963). La última de estas obras, donde despliega un ensayo de carácter autobiográfico centrado en la importancia política y cultural del cricket para la población afrodescendiente de Trinidad, es considerada pionera de la sociología del deporte y los estudios culturales y poscoloniales.

James decidió regresar de forma definitiva a Inglaterra en 1962, donde se afincaría, junto a su esposa Selma, hasta su fallecimiento en 1989. Durante estos años, ya como intelectual consagrado, organizó en torno a reuniones en su casa un espacio de reflexión marxista anticolonial, por donde pasarían numerosas figuras de movimientos de descolonización de todo el mundo. En este momento debatiría intensamente con intelectuales activistas como Walter Rodney, Orlando Patterson, Stokely Carmichael, Stuart Hall, E.P. Thompson, Tariq Ali o Paul Buhle. De esta etapa destacan sus textos sobre el movimiento del Black Power y la independencia de Ghana (Nkrumah and the Ghana Revolution, 1977).

En definitiva, C.L.R. James fue uno de los marxistas afrocaribeños más longevos y prolíficos, viviendo y escribiendo sobre prácticamente todos los acontecimientos sociales de importancia acaecidos en el siglo XX. Su obra, rabiosamente transdisciplinar y multiestilística, destaca en numerosas áreas y temáticas, antecediendo muchísimos elementos de teorías críticas contemporáneas en boga como la “historia desde abajo”, los estudios culturales o el poscolonialismo. En términos políticos fue una figura fundamental para la militancia trotskista, pese a mantener siempre varias distancias con la misma, y para la panafricanista, especialmente en su vertiente más dialogante con el marxismo. De hecho, como él mismo dijo en una de sus últimas entrevistas en relación a la memoria de su legado, fue sobre todo un marxista. Uno de los más grandes marxistas del siglo XX, que desde su específico lugar de enunciación como afrocaribeño, heredero de una historia y una geopolítica de importancia crucial para el desarrollo del sistema capitalista, aportó elementos de debate para la tradición marxista crítica en un sentido universal, compartiendo espacio reflexivo con distintas tradiciones marxistas no-eurocéntricas, desde Mariátegui, Dolores Cuacango, Ernesto Guevara, Ruy Mauro Marini y Vania Bambirra, hasta Mao, Ho Chi Minh o Utsa Patnaik, formando parte importante del amplio espectro de marxistas del Sur Global que participan en la necesaria tarea de descolonización de la economía política crítica, de la que aún nos queda tanto por aprender.

Daniel Montañez Pico (Madrid, 1986). Es investigador posdoctoral y profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Recientemente ha publicado Marxismo negro: pensamiento descolonizador del Caribe anglófono (Akal, 2020), donde se incluye el primer análisis extenso de la vida y obra de C.L.R. James escrito en castellano. El próximo 1 de febrero presenta el libro en el Teatro del Barrio (Calle Zurita 20, Madrid), acompañado por Antumi Toasijé, Montserrat Galcerán y Jesús Espino como comentaristas. Entrada gratuita, previa reserva online, en: https://teatrodelbarrio.com/presentacion-del-libro-marxismo-negro/. Contacto: [email protected].

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/el-rumor-de-las-multitudes/c.l.r.-james-y-el-marxismo-del-sur-global.-homenaje-a-120-anos-de-su-nacimiento