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Caos

Fuentes: Rebelión

El Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, destaca en su discurso «el momento de caos que atraviesa el mundo» y urge «defender el derecho internacional, la paz con justicia y la unidad». Y hace referencia en su alegato a los conflictos armados, la desigualdad extrema, la impunidad y una creciente fragmentación geopolítica. (1)

Desde el inicio de la humanidad, la tensión entre el orden y el caos genera reglas, leyes, instituciones destinadas a asegurar la pervivencia de la especie. Y romper ese equilibrio no puede quedar sin castigo. El titán Prometeo lo experimentó en carne propia (literalmente), por desafiar la autoridad de Zeus robando el fuego para entregarlo a los hombres. Sucede que Prometeo incurrió en una falta -que no pecado- denominada «hibris»,  un concepto que entre los griegos de la antigüedad remite a las ideas de arrogancia, soberbia, desmesura y también a la de transgresión de los límites (por entonces, los impuestos por los dioses), y a la necesidad de evitarlas. La transgresión a este imperativo implicaba abrirle la puerta al caos.

Desmesura, arrogancia, soberbia, voluntad de transgredir los límites…Si reunimos esas cualidades, le añadimos una buena dosis de impunidad, y buscamos un rostro para encarnarlas, seguramente a muchos nos vendrá a la mente el del inefable Trump. Pero no es el único, está el aprendiz de brujo de su patio trasero, Milei, está Bolsonaro, etc. Pero no se trata de personas. Se requiere un alto grado de descomposición para que salgan a la superficie seres de semejante naturaleza. Bajo determinadas circunstancias, la condición humana se degrada y esto afecta tanto a individuos provenientes de sectores humildes como a nacidos «en cuna de oro».

Un ejemplo lo encontré en la trágica historia de la fragata «La Medusa». Fue en 1816, tras la restauración borbónica en Francia, cuando la fragata La Medusa partió con destino a Senegal al mando de Hughes de Chaumareys, ultramonárquico y miembro de una familia de la antigua burguesía francesa ennoblecida por Luis XIV;  durante dos décadas Chaumareys no había navegado y en el transcurso de la travesía fue acumulando errores: alejarse de la flota, leer mal los mapas…El navío terminó embarrancado en aguas poco profundas y muy dañado. Dejo que a continuación sea el mismo Dominique Kalifa (2), a quien hasta aquí he seguido, el que narre lo acontecido después

» (el capitán) Chaumareys y los oficiales se subieron a los botes, mientras que 150 marineros y soldados, así como una cocinera, se apiñaron en una balsa improvisada, de 15 por ocho metros. En principio la balsa debía ser remolcada por los botes hasta la costa, pero Chaumareys, al verse lastrado por su peso, decidió cortar las amarras y abandonar la balsa y sus ocupantes a su suerte (3). La balsa se convirtió enseguida en un infierno. Primero fue una lucha por el espacio (…) todos querían situarse en el centro. Si en la primera noche veinte personas se ahogaron, en la segunda se desató una auténtica lucha en la que los que iban armados mataron al menos a 65 de sus compañeros, (…). Al cabo de una semana muchos estaban enfermos, gravemente heridos o en estado de demencia, tras un debate se decidió arrojar a trece de ellos al mar».

Trump, los CEOs de las corporaciones tecnológicas, Bolsonaro, Milei, por nombrar solo a algunos son los Chaumareys de nuestra época, de nuestro fin de época. La estrecha alianza que los une está a cargo del nuevo orden mundial.

Es la hora de Maquiavelo: en la portada de un libro dedicado a su obra leo lo que creo es una excelente síntesis: «la política es independiente de la moral y solo persigue el poder». Encolumnados detrás de este principio, personajes estelares de la política mundial, Trump, Netanyahu, Meloni y Modi entre otros. Para ellos, se trata de eliminar, por cualquier medio, toda regulación o traba a su afán de poder, por lo que su trayectoria es resultado de la generación de un caos más o menos controlado. «Se trata de terminar con todas las regulaciones en materia financiera y ambiental que tienden a refrenar la acumulación del capital», sostiene Ugo Palheta (4).

La racionalidad instrumental, la razón que antepone la eficacia a los valores o la ética -causante de horrores como Auschwitz- tiene su correlato en la «política independiente de la moral». La disrupción caótica parece ser el sello de estos líderes, que apelan a la legalidad o a la fuerza bruta y el engaño según la coyuntura, pero siempre con el propósito de acumular poder. Esta acumulación de poder no puede realizarse sino en detrimento de los derechos humanos, de las garantías ciudadanas, de la justicia social, de la paz. «Crisis civilizatoria», «policrisis» y otros son quizás conceptos para señalar nuestro fin de época y se van abriendo paso otros, como «tecno-fascismo».

El estancamiento capitalista, global, precede a otro fenómeno global, la internacional fascista (Palheta). El fascismo es el salvavidas del capitalismo. ¿Hay un «Plan Medusa» urdido por las corporaciones tecnológicas y los autócratas? Condominio de supervivencia, «Survival Condo» (Kansas), es el resultado de convertir un silo de misiles ICBM en un búnker subterráneo de 15 pisos. Se trata de un «Complejo de búnkeres de lujo reforzados contra armas nucleares, multiusos y de alta seguridad a medida» que ofrece a los millonarios piso completo, por US 3.000.000; medio piso por US 1.500.000 y Penhouse por US 4.500.000. Hay otras opciones, pero no tan económicas: el búnker «Aerie» exige desembolsar US 20.000.000…

Lo acontecido con «La Medusa» me ha parecido siempre una metáfora adecuada para captar el espíritu del neoliberalismo y de su actualización neofascista, que han llevado a que «el 10% más rico de la población mundial reciba más ingresos que el restante 90%» (5). Pero no solamente empujan a cientos de millones de seres humanos hacia el mal vivir, parecen empeñados en producir una verdadera hecatombe. ¿Podría ser Gaza anticipo, advertencia lanzada a toda la humanidad? Esas mentes afiebradas y carentes de escrúpulos ¿qué no son capaces de concebir.

(1) Naciones Unidas, 15/01/26

(2) Dominique Kalifa, «El naufragio de La Medusa, dos semanas perdidos en el océano»

(3) El destacado es mío

(4) «La nueva internacional fascista»(5) solidaridad.net

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.