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En un sentido testimonio, el Lonko Guillermo Ñirripil desmonta la acusación de extorsión, explicando cómo el valor sagrado de la palabra mapuche fue utilizado como una trampa por latifundistas. Comunidades denuncian un patrón donde la negociación territorial se criminaliza para beneficiar a empresas forestales.
Los afectados relatan que perdieron absolutamente todo: camas, alimentos, herramientas y recuerdos. Señalan directamente a los latifundistas, en particular a la familia Bunster, por replicar las prácticas incendiarias de sus antepasados.
La situación del lonko Guillermo Ñirripil Cheuquepan —de la comunidad Miguel Cheuquepan, en la comuna de Curacautín—, autoridad tradicional respaldado por 21 comunidades mapuche del territorio que abarca Lautaro, Curacautín, Perquenco, Victoria, Lonquimay, Vilcún y Padre Las Casas, ha sido calificada por estas como un ejemplo paradigmático de persecución penal continuada.
Se da cuenta de cómo fue desposeído de sus bienes y tierras ancestrales, y de cómo hasta el día de hoy sus descendientes se ven perjudicados por la pérdida total de sus tierras, bienes y raíces culturales.
Las actividades buscan fortalecer el mapuzugun como lengua viva, promoviendo su transmisión comunitaria, artística y educativa en distintos espacios comunitarios.
Entre los líderes que resistieron se encontraban los lonkos Lienan y Huete Rucán, dueños precisamente de los terrenos donde hoy se asienta el centro neurálgico de la ciudad. La resistencia de ambos para proteger el territorio, fue respondida con balas.
La declaración pública de Wadalafken es contundente al calificar los argumentos de la CRUBC como “falsos, discriminatorios e incluso racistas”.
El ECMPO es una herramienta para “cuidar el mar y sus recursos para las futuras generaciones, proteger las prácticas culturales y espirituales ligadas al territorio y fortalecer la economía local”
Actualmente se realizan las denuncias formales y se exige la activación de protocolos de derechos humanos ante la vulnerabilidad del dirigente, quien cumple un importante rol social y ambiental para su territorio.
“El cumplimiento de la consulta y participación, partiendo por las autoridades mapuche, la voz de las comunidades debe ser central en cualquier solución, asegurando que no se repitan estas injusticias (…) El Estado debe priorizar la vida y el territorio Mapuche sobre intereses económicos y políticas de abandono», señalan en sus conclusiones.


