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Capitalismo en las relaciones humanas

Fuentes: Rebelión

Me parece acertado comentar, al menos en término generales, el concepto clave que servirá como punto de partida para entrar en materia: El Sistema Capitalista es el sistema económico y social que se encuentra vigente en la actualidad, que a pesar de sus imperfecciones y lo que ahora resulta ser inoperante, desigual y oportunista, sigue siendo la forma de vivir por la que muchas compañías transnacionales e inclusive personas continúan apostando y sumergiéndose en el abismo del consumismo, desesperación y soledad.

El filósofo, economista, intelectual y sociólogo Karl Marx planteó que el sistema capitalista funcionaba de manera que la clase proletaria, es decir, la que conocemos como la clase trabajadora, es utilizada para formar parte de un esquema productivo, el cual les genera un ingreso económico (salario) que gastarán luego en lo que ellos (as) mismos (as) produjeron. Es decir, producen lo que consumen, pero quien se beneficia es el mismo sistema. Todo lo contrario a lo que conocemos como el Bien Vivir.

Como mencioné previamente, el consumismo es un eje clave para entablar el análisis. Por ello tomaré como referencia algunos escenarios bastante cotidianos que posiblemente hemos visto o escuchado y se han evidenciado en alguna situación que nos resulte familiar. Tomemos como ejemplo que tenemos el último celular que salió al mercado, 6 meses después sale al mercado un nuevo modelo.

¿Qué hago? ¿Conservo el celular que tengo actualmente hasta que deje de funcionar o adquiero el nuevo? Es como si el inconsciente nos hablara y nos dice que adquiramos el nuevo teléfono a pesar de que no sea necesario. Se nos daña la computadora. ¿La reparamos o es más fácil comprar una nueva? Si en ambas ocasiones pensó en adquirir un nuevo producto, no se sienta mal, es lo que el sistema ha ocasionado en nuestras mentes para formar parte de este sistema cíclico en el que la riqueza es abarcada por unos pocos y a la vez el consumismo va ocasionando un aislamiento de nuestro ser interior.

Esta sustitución de lo nuevo por lo “viejo” e inservible, aplica para las relaciones humanas. Se preguntarán sobre la dicotomía existente en torno a este escenario, vínculos humanos que se rompen a causa de un sistema que ha interferido hasta en nuestra forma de relacionarnos entre sí. Si bien es cierto que el contexto actual ha sensibilizado a nuestra especie, sería una utopía creer que el cambio será general y que se mantendrá durante el tiempo.

Al ser la especie humana seres sociales, es necesaria la interacción, la comunicación, el contacto, pero, como persona que forma parte de este gran colectivo que es la sociedad, he analizado sobre la desaparición del desinterés generalizado por no por preservar en el tiempo. Al parecer estamos apostando más por lo efímero, por deseos más que por propósitos duraderos. La colonización del pensamiento adhiriéndose con fuerza en la vida cotidiana, tanto así que ahora no sólo es un discurso para manipular masas como propósitos políticos vacíos.

El emperador romano Julio César dijo: “Divide et impera” (Divide y vencerás).

Heibrit Altamirano López. Estudiante de Relaciones Internacionales y Diplomada en Derechos Humanos de las Mujeres.

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