Uno de cada cuatro detenidos en la ciudad es de nacionalidad ecuatoriana; el 84% no tiene condenas penales.
La comunidad ecuatoriana en Nueva York se convirtió en la más impactada por la reciente ofensiva migratoria impulsada por la administración de Donald Trump, según datos federales recopilados por organizaciones independientes en Estados Unidos.
De acuerdo con cifras del Deportation Data Project, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestó a 5.174 personas en la ciudad de Nueva York durante los primeros 10 meses del nuevo periodo de Trump.
La cifra representa un incremento del 98% frente al mismo lapso de 2024.
Del total de detenidos, 1.224 son ecuatorianos, es decir, el 24%. Sin embargo, apenas el 16% de ellos tenía una condena penal previa.
En contraste, del total general de arrestados en la ciudad, el 26% registraba antecedentes penales.
Las cifras evidencian que la mayoría de ecuatorianos detenidos no eran criminales condenados, lo que ha encendido alertas en organizaciones comunitarias y de derechos humanos.
“Es una persecución racial”
En un artículo publicado por Documented NY, Walther Sinche, fundador de la organización Alianza Ecuatoriana Internacional en Queens, sostiene que los operativos de ICE se han vuelto más agresivos y visibles en zonas con alta presencia de migrantes.
“Los agentes esperan cerca de las casas, en estaciones de servicio o afuera de los lugares de trabajo. Arrestan a personas cuando salen por un café o rumbo a su jornada laboral”, afirmó. “Es una persecución racial”.
Jackson Heights, en el distrito de Queens, concentra una de las mayores comunidades ecuatorianas en Estados Unidos, con alrededor de 100.000 residentes. Allí, el miedo se ha instalado en la vida cotidiana.
Sinche señala que muchos migrantes comenzaron a buscar asesoría legal anticipadamente ante una posible detención.
También advierte sobre denuncias de abusos y fraudes por parte de abogados inescrupulosos que se aprovechan del temor generalizado.
El miedo en las calles
J.L., migrante ecuatoriano que reside en Nueva York desde 2005, pidió mantener su identidad en reserva por temor a represalias. Vive con su esposa y sus dos hijos, ciudadanos estadounidenses de 10 y 5 años.
“En 20 años nunca había sentido este miedo. Ahora pienso que podrían arrestarme solo por cómo me veo, aunque no tenga antecedentes”, dijo.
Su suegro fue detenido en noviembre cerca de su vivienda en Elizabeth, Nueva Jersey, tras ingresar a una panadería latina.
“Fue a comprar pan y nunca regresó”, relató.
Según su testimonio, los agentes estaban apostados en el lugar esperando a clientes del establecimiento.
El impacto no solo es legal, sino emocional.
“Antes salíamos los fines de semana. Ahora casi no lo hacemos. Mis hijos también sienten el cambio”, confesó.
Ron Bautista, organizador comunitario y migrante ecuatoriano, afirma que el miedo en la comunidad es “casi paralizante”.
“La gente no quiere salir ni a trabajar ni a comprar lo básico, pero tampoco puede dejar de hacerlo. Es vivir con la espalda contra la pared”, señaló.
Violencia y éxodo desde Ecuador
La ola migratoria ecuatoriana hacia Nueva York en los últimos años está estrechamente vinculada al deterioro de la seguridad en Ecuador.
Según Documented NY, entre 2021 y 2023, 24.680 ecuatorianos llegaron a la ciudad, más del doble que los venezolanos en ese período.
Solo en el año fiscal 2022, casi 18.000 ecuatorianos solicitaron asilo en Estados Unidos, quintuplicando la cifra del año anterior.
En 2024, Ecuador registró 46 homicidios por cada 100.000 habitantes, una de las tasas más altas del continente.
La expansión de bandas criminales y la infiltración de carteles internacionales han sido señaladas como factores clave del deterioro.
K.Q., otro migrante ecuatoriano que pidió resguardar su identidad, relató en una declaración judicial haber sido apuñalado y baleado por miembros de la banda Los Lobos antes de huir hacia Estados Unidos en 2022.
Solicitó asilo en Nueva York argumentando riesgo de tortura o muerte en caso de retorno.
Sin embargo, las estadísticas no son favorables. Entre los 50 principales países de origen de solicitantes de asilo en Estados Unidos, Ecuador figura entre los que registran menos del 20% de aprobación de casos.
Expertos como el investigador David Brotherton, del John Jay College of Criminal Justice, advierten que las concesiones de asilo a ecuatorianos en Nueva York se han reducido drásticamente.
En 2025, las aprobaciones fueron mínimas y la administración anunció la suspensión de decisiones sobre solicitudes pendientes.
Un futuro incierto
Mientras continúan las detenciones y deportaciones, las perspectivas para quienes regresan a Ecuador tampoco son alentadoras.
Organizaciones de derechos humanos han advertido sobre un contexto interno marcado por violencia, crisis económica y tensiones políticas.
En Nueva York, entretanto, el temor se mantiene.
“Siempre hubo miedo”, resume Bautista. “Pero ahora es diferente. Ahora se siente en cada esquina”.
Fuente: https://www.radiopichincha.com/inmigrantes-detenidos-nueva-york-ecuador/


